- Belmez, el castillo sobre la cuenca minera del Guadiato
- Geografía: entre Sierra Boyera y el río Guadiato
- Historia: del castillo medieval al carbón y la tragedia de Santa Isabel
- Patrimonio: el castillo, la Anunciación y los dólmenes del término
- Economía: de la mina al aula universitaria
- Fiestas: tomillos, romerías y la Semana Santa de Castillo Lastrucci
- Cuándo ir a Belmez
- Planifica tu visita
- Otros Pueblos de Córdoba
Belmez, el castillo sobre la cuenca minera del Guadiato
Belmez es un municipio de 2.833 habitantes (INE 2025) situado en la provincia de Córdoba, en el corazón del valle del Guadiato, a 68 kilómetros de la capital. Su término ocupa 211 km² y el núcleo urbano se asienta a 532 metros sobre el nivel del mar, trepando por la falda de un promontorio calizo coronado por su castillo, verdadero emblema del pueblo. El código INE es el 14009 y la web municipal es belmez.es. Al municipio pertenecen también las pedanías de Doña Rama, El Entredicho y El Hoyo.
Belmez fue durante más de un siglo sinónimo de carbón: sus minas sostuvieron la economía de toda la comarca y dieron origen, en 1924, a una escuela de minería que con el tiempo se convertiría en el único campus universitario de Córdoba fuera de la capital.
Geografía: entre Sierra Boyera y el río Guadiato
El término municipal, integrado en la comarca del Valle del Guadiato, tiene un relieve de formas suavizadas y lomas redondeadas, con afloramientos de materiales más duros —calizas y granitos— que le dan un aspecto más abrupto en algunos puntos. La altitud oscila entre los 935 metros del pico Pelayo, cerca del nacimiento del río Guadalbarbo, y los 480 metros a orillas del río Guadiato. El Guadiato nace en la falda del cerro de la Calaveruela, junto a la Aldea de La Coronada, y a su paso por Belmez forma, sobre un afloramiento granítico, el embalse de Sierra Boyera, construido en la década de 1970. La composición geológica del término —aluviones, pizarras, materiales carboníferos, calizas y espilitas— explica por qué Belmez se convirtió en una localidad minera.
Historia: del castillo medieval al carbón y la tragedia de Santa Isabel
El poblamiento del término se remonta al Neolítico final, con cerámicas decoradas con almagra halladas en el yacimiento de Martín Philipp, y se prolonga con fuerza durante el Calcolítico, del que se conservan poblados y sepulturas de varios tipos. También hay huella romana —inhumaciones con lápida, minas de cobre y de hierro— y visigoda, con un hábitat documentado al sur de El Hoyo. El núcleo actual de Belmez nació tras la Reconquista, al amparo de su castillo, y se expandió hacia el camino real de Córdoba; tras la conquista de la capital en 1236 se asentaron allí vecinos de Fuente Obejuna, y hasta 1458 el lugar dependió jurisdiccionalmente de Córdoba, antes de pasar a manos del maestre de Calatrava don Pedro Téllez.
El gran punto de inflexión llegó a mediados del siglo XIX, cuando empresas como la francesa Sociedad Hullera y Metalúrgica de Belmez —y más tarde la hegemónica Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya— se instalaron para explotar la cuenca carbonífera. La llegada de inmigrantes y el auge minero fueron tales que en 1886 los núcleos de Peñarroya y Pueblonuevo del Terrible se segregaron del término de Belmez. El ferrocarril acompañó ese despegue: la línea Almorchón-Belmez entró en servicio en 1868, la Córdoba-Belmez en 1873, y a ellas se sumó un tercer trazado minero conocido como "La Maquinilla". El 17 de marzo de 1898, un accidente en la mina Santa Isabel se cobró la vida de al menos 54 mineros, de edades comprendidas entre los 12 y los 52 años, una de las páginas más dolorosas de la historia minera del municipio. A partir de los años sesenta del siglo XX la actividad decayó y Belmez llegó a perder aproximadamente dos tercios de su población en las décadas siguientes.
Patrimonio: el castillo, la Anunciación y los dólmenes del término
La visita obligada es la subida al castillo de Belmez, al que se llega por una empinada escalera en zigzag desde la calle Rafael Canalejo Cantero. Su planta alargada se adapta a una enorme roca infranqueable por el noroeste; seis torres semicilíndricas jalonan la muralla, y en el patio de armas se conserva un aljibe conocido popularmente como "la pisada del caballo", que siempre tiene agua. La torre del Homenaje, de planta pentagonal y once metros de altura, ofrece desde sus balcones vistas de Sierra Palacios, el pantano de Sierra Boyera y un lago artificial nacido de una antigua explotación minera.
En el casco urbano destaca la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Anunciación, del siglo XIII, cuya torre es el mejor testimonio medieval del templo, y la ermita de Nuestra Señora del Castillo, de nave única y portada bajo conopio de época de los Reyes Católicos. Completan el patrimonio el edificio del ayuntamiento, levantado en la segunda mitad del XIX, una plaza de toros centenaria que es, junto a la de Córdoba, una de las más conocidas de la provincia, y dos conjuntos megalíticos: el dolmen de Casas de don Pedro y el dolmen de la Fuente del Corcho.
Economía: de la mina al aula universitaria
La historia económica de Belmez está marcada por el carbón: su extracción fue la principal fuente de ingresos del pueblo durante más de un siglo, hasta que la decadencia minera de los años sesenta golpeó de lleno a la comarca, un declive que el sector agrario no pudo compensar y que sumió al municipio en lo que hoy se conoce como la depresión socioeconómica del Alto Guadiato. De aquella etapa minera queda, sin embargo, un legado singular: la Escuela Universitaria Politécnica de Belmez, fundada en 1924 como Escuela Práctica de Obreros Mineros, que tras pasar por la Universidad de Sevilla se integró en 1973 en la recién creada Universidad de Córdoba. Es, a día de hoy, el único campus de dicha universidad situado fuera de la capital, y en él se forman ingenieros civiles e ingenieros de recursos energéticos y mineros, en un edificio al que la escuela se trasladó en 1977 —su sede anterior es hoy el ambulatorio del pueblo—.
Fiestas: tomillos, romerías y la Semana Santa de Castillo Lastrucci
El calendario festivo de Belmez arranca la noche del 19 de enero con la fiesta de los tomillos: los jóvenes suben a la sierra a recoger manojos que luego amontonan en puertas, esquinas y plazas para prenderles fuego al toque de ánimas, entre cantos y bailes alrededor de las candelas. El 15 de mayo es el turno de la romería de San Isidro, con procesión y cabalgata de carrozas de los agricultores que termina en la finca de "Los Mestos". La Semana Santa belmezana se apoya en cuatro tallas del imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci —Nazareno, Crucificado, Dolorosa y Yacente—, que procesionan entre el Miércoles y el Viernes Santo. El verano trae la verbena de San Antonio (13 de junio) y la verbena de la Virgen del Castillo, en la explanada de los "Hospitalillos" el primer fin de semana de agosto, mientras que las fiestas patronales en honor a la Virgen de los Remedios, del 7 al 11 de septiembre, incluyen la Cabalgata de Gigantes y Cabezudos y se cierran con fuegos artificiales. El 4 de diciembre, festividad de Santa Bárbara, patrona de los mineros, se recuerda todavía el pasado del pueblo con petardos, copas y la cena de su hermandad, celebración a la que también se suman cada año los alumnos de la escuela politécnica.
Cuándo ir a Belmez
Las fiestas patronales de septiembre, en honor a la Virgen de los Remedios, son el momento de mayor actividad social del año, con la cabalgata de gigantes y cabezudos y los fuegos artificiales como colofón. Quien prefiera un ambiente más rural puede acercarse el 15 de mayo, día de la romería de San Isidro, o la noche del 19 de enero para la singular fiesta de los tomillos. La Semana Santa, con las cuatro tallas de Castillo Lastrucci en procesión, es también una fecha muy recomendable. Para disfrutar del embalse de Sierra Boyera y los paisajes del valle del Guadiato con temperaturas suaves, la primavera y el otoño son las estaciones más agradecidas, lejos del calor del verano cordobés.
Planifica tu visita
Belmez se comunica con el resto de la provincia a través de la N-432, que atraviesa el término entre los puntos kilométricos 195 y 208, y de carreteras locales hacia Hinojosa del Duque, Villanueva del Rey, Fuente Obejuna y Peñarroya-Pueblonuevo. Conviene reservar tiempo para subir al castillo y recorrer despacio la calle Córdoba, el eje comercial del pueblo, antes de acercarse al embalse de Sierra Boyera. Quienes viajen con tiempo pueden combinar la visita con los dólmenes de Casas de don Pedro y de la Fuente del Corcho, o con una excursión a los municipios vecinos de la cuenca minera del Guadiato. Conviene además no confundir a Belmez con "el pueblo de las caras": ese fenómeno, por la similitud del nombre, corresponde en realidad a Bélmez de la Moraleda, en la provincia de Jaén. Toda la información práctica puede consultarse en la web municipal, belmez.es.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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