Calella cuenta con 20.864 habitantes (padrón de 2025) y ocupa 8,0 kilómetros cuadrados de la provincia de Barcelona, con una densidad de 2.608,0 habitantes por kilómetro cuadrado.
Está prácticamente a nivel del mar, a 5 metros de altitud.
- Lo que Cuentan los Censos de Calella
- Datos de Calella de un Vistazo
- Calella: el pueblo que cambió los telares por los alemanes en Barcelona
- Lo que Cuentan los Censos de Calella
- Casi 650 Años de Privilegios
- El Patrimonio Renacentista que Sobrevivió al Turismo
- El Faro, las Torretes y el Paseo de los Plataneros
- Cuándo Ir a Calella
- Planifica tu Visita a Calella
- Otros Pueblos de Barcelona
Lo que Cuentan los Censos de Calella
La serie de población de Calella arranca en 1717, cuando se le contaron 768 habitantes. Desde entonces no ha dejado de crecer.
El padrón de 2025 marca 20.864 habitantes, la cifra más alta de toda la serie.
Datos de Calella de un Vistazo
- Provincia: Barcelona
- Población: 20.864 habitantes (padrón de 2025)
- Superficie: 8,0 km²
- Altitud: 5 metros
- Coordenadas: 41,6169 N, 2,6642 E
- Gentilicio: calellenc/a
- Código INE: 08035
- Ayuntamiento: www.calella.cat
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata, serie desde 1717.
Calella: el pueblo que cambió los telares por los alemanes en Barcelona
Pocos municipios españoles pueden contar su historia económica en dos palabras tan precisas como Calella: primero el textil, después el turismo. Esta ciudad del Maresme, con 20.864 habitantes (INE 2025) en apenas 8 km², llegó a ser conocida en media Europa como «Calella de los Alemanes», y hoy conserva una peculiaridad que no tiene casi ningún otro destino de playa: alberga un Museo del Turismo, dedicado precisamente a explicar el fenómeno que la transformó. Pocos lugares han sabido convertir su propia mutación en objeto de exposición.
Lo que Cuentan los Censos de Calella
La serie demográfica de Calella es larga y encaja casi punto por punto con lo que cuenta su historia industrial, lo que la hace especialmente útil de leer.
Arranca en 1717 con 768 habitantes. A lo largo del siglo XVIII, una vez acabada la Guerra de Sucesión, la población se multiplica: 2.637 vecinos en 1787. Son más de tres veces en setenta años, y la causa está documentada: la liberalización del comercio con los virreinatos hispanoamericanos, la construcción de barcos y el arranque del textil. En 1790 ya había más de 200 telares en Calella fabricando medias de seda y de algodón.
El siglo XIX se estanca primero —3.529 habitantes en 1857, 3.526 en 1860, 3.527 en 1877: tres cifras casi idénticas en veinte años— y luego remonta con las fábricas de vapor y el tren, que entró oficialmente en Calella el 1 de agosto de 1861. En 1900 la ciudad tenía 4.316 habitantes.
Las tres fases siguientes se leen en los números con claridad casi didáctica. Crecimiento fuerte entre 1900 y 1930: de 4.316 a 7.886. Estancamiento entre 1930 y 1960, con la caída del textil y la Guerra Civil de por medio: 7.956 en 1940, 7.642 en 1950, 7.947 en 1960. Treinta años para volver al punto de partida. Y explosión turística desde los sesenta: 8.910 en 1965, 9.696 en 1970, 10.751 en 1981.
Aquí hay que detenerse en un dato que no cuadra. La serie recoge 16.142 habitantes para 1986, cifra que se dispara muy por encima de los 10.751 de 1981 y que vuelve a caer a 11.577 en 1991. Un pico de cinco mil vecinos que desaparece cinco años después no describe ningún fenómeno real: es casi con seguridad un error de la fuente, y no lo usamos. La trayectoria coherente va de 1981 a los 11.577 de 1991 y de ahí a los 13.814 de 2001.
El siglo XXI tiene su propio dibujo: subida rápida hasta 18.694 habitantes en 2011, después cuatro años consecutivos de retroceso hasta los 18.226 de 2015, y a partir de 2016 una recuperación que se acelera al final: 19.862 en 2023, 20.369 en 2024 y el máximo histórico de 20.864 en 2025.
Casi 650 Años de Privilegios
Los restos más antiguos del término son una villa romana conocida como la villa del Roser, de los siglos I a. C. y I. Pero el núcleo del que nace Calella es otro: el vecindario de Capaspre, documentado en el siglo XI, un puñado de masías con una capilla dedicada a San Quirico y Santa Julita que dependía del señor del castillo de Montpalau.
El topónimo Calella aparece a comienzos del siglo XII, cuando algunos vecinos construyeron las primeras casas de pescadores junto a la desembocadura del arroyo. El documento más antiguo que la menciona es el testamento del obispo Bernat Umbert, redactado en 1101.
Las fechas decisivas son dos. En 1327 el vizconde Bernat II de Cabrera, señor de Montpalau, concedió a Calella el privilegio de mercado y la carta de población; en 1338 amplió esos privilegios. Unidos al desarrollo de la pesca, provocaron que durante el siglo XV muchas familias campesinas abandonaran las masías de Capaspre para instalarse en el nuevo núcleo, que ya contaba con torre de defensa.
El siglo XVI consolidó la ciudad. En la década de 1570 Abraham Ortelius cartografió por primera vez el nombre de Calella en un mapa de la península, y en 1586 la villa ya disponía de un plano urbano hecho a escala. En 1599, Gastón de Moncada, marqués de Aitona, estableció la organización definitiva del consejo municipal, dividiendo a los habitantes en tres clases: acomodados, menestrales y jornaleros.
El Patrimonio Renacentista que Sobrevivió al Turismo
Lo llamativo de Calella es que el boom hotelero no borró el casco antiguo. Sigue en pie un conjunto notable de casas señoriales de los siglos XIV al XVIII:
- Iglesia de Santa María y San Nicolás (consagrada en 1564). Pasó por varias manos: el maestro barcelonés Pere Sudar en 1539, luego Antoni Mateu y, a su muerte prematura, el escultor Jean de Tours, que falleció en Calella en 1563 dejando la obra inacabada. La terminaron Joan Soler, calellense, y Perris Rohat, francés residente en Mataró. La portada barroca incluye un retablo plateresco con las cabezas de los doce apóstoles.
- Can Salvador de la Plaza, del siglo XIV, probablemente una de las primeras casas del núcleo urbano alrededor del Mercadal, con portal renacentista y matacán defensivo. Hoy es la biblioteca municipal.
- Can Galceran (can Giol), iniciada en 1430, casa solariega de los Monet Ballester y luego de los Galceran, con portada de medio punto y escudo parlante.
- Capilla de San Quirico y Santa Julita, originalmente dedicada a San Telmo. En marzo de 1820, tras hundirse la ermita del arroyo de Capaspre, los patrones de Calella fueron acogidos aquí y la capilla cambió de advocación.
A ese conjunto se añade el ciclo novecentista de los años veinte: el mercado municipal de 1927, el antiguo matadero del mismo año y la Biblioteca Popular Costa i Fornaguera, instalada en 1931.
El Faro, las Torretes y el Paseo de los Plataneros
En la cima del Capaspre, donde antes había una torre medieval, se inauguró en 1859 el faro de Calella, con linterna de aceite de oliva y la vivienda del farero en la planta baja. Desde 2011 acoge el Centro de Interpretación del Faro. Junto a él están Las Torretes, dos torres de mediados del siglo XIX —una civil y otra militar— para transmitir señales por telegrafía óptica.
En el centro de la ciudad, el parque Dalmau se proyectó a finales de los años veinte tras la compra de la finca de Can Pelayo por el ayuntamiento que presidía Jaume Dalmau. Tiene itinerario botánico, la Fuente de los Leones y el Patio del Oso, y en 1937 se construyó dentro un refugio antiaéreo.
Paralelo a la playa discurre el paseo marítimo Manuel Puigvert, arbolado con plataneros centenarios. Lo embelleció el alcalde que le da nombre, Manuel Puigvert (1843-1913), y Jeroni Martorell le añadió una balaustrada con farolas y escalinatas.
Cuándo Ir a Calella
La temporada alta calellense es amplia: abarca el final de la primavera, el verano y el principio del otoño, el periodo en que entre los años setenta y mediados de los noventa la población llegaba a triplicarse con turistas alemanes, neerlandeses, daneses, ingleses y franceses.
El calendario festivo es de los más cargados de la comarca:
- Primer domingo de junio: la Romería de la Sardana, celebrada desde 1926, con su encuentro anual en el parque Dalmau.
- 16 de junio: la fiesta mayor pequeña, en honor de San Quirico y Santa Julita.
- Septiembre: la Fira de Calella i l'Alt Maresme y, el día 23, la fiesta mayor de la Minerva.
- Otoño: la Fiesta de la Cerveza, herencia directa de la época alemana.
A lo largo del año se suman el Festival de Canto Coral Europeo, el Calella Film Festival, el Screamin' Festival, el Calella Rockfest, la Feria Medieval y la Feria del Libro.
Planifica tu Visita a Calella
- Dónde está: comarca del Maresme, provincia de Barcelona. A 50 km de Barcelona, 50 km de Girona y 6 km del parque natural Montnegre-Corredor.
- Población: 20.864 habitantes (INE 2025), su máximo histórico. Superficie: 8 km². Altitud: 5 m; el punto más alto del término es el Turó de la Punta de Garbí, con 421 m.
- Código INE: 08035. Gentilicio: calellenc. Web municipal: calella.cat
- Playas: cerca de tres kilómetros de litoral y más de 180.000 m² de arena.
- Cómo llegar: el término está atravesado por la autopista del Maresme (C-32) y por la antigua N-II entre los pK 666 y 668. Estación de tren desde 1861.
- Qué no perderse: el faro de 1859 y Las Torretes, el paseo Manuel Puigvert, el parque Dalmau, la iglesia de Santa María y San Nicolás y el Museo del Turismo, abierto en enero de 2016.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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