Cañete de las Torres es un municipio de la provincia de Córdoba, en Andalucía, situado en la comarca del Alto Guadalquivir, a unos 49 kilómetros de la capital provincial. Según los últimos datos del INE, cuenta con 2.766 habitantes, repartidos en un amplio término de 104 kilómetros cuadrados, a una altitud de 320 metros sobre el nivel del mar, lo que arroja una densidad de población bastante baja para los estándares andaluces.
Geografía
El municipio forma parte de la Mancomunidad del Alto Guadalquivir y queda atravesado de norte a sur por el arroyo del Cañetejo, afluente del Guadalquivir, que marca buena parte del paisaje agrario local. Su posición fronteriza entre las provincias de Córdoba y Jaén explica que mantenga numerosos vínculos con localidades vecinas como Porcuna, Lopera, Bujalance o Valenzuela, con las que comparte comarca natural más que límites administrativos estrictos. En mayo de 2011, el municipio sufrió una grave inundación que arrasó varias calles del núcleo urbano y se llevó por delante viviendas y, lamentablemente, también la vida de una vecina, un episodio que sigue presente en la memoria colectiva del pueblo.
Historia
Las huellas más antiguas de ocupación humana en el término de Cañete se remontan a la revolución neolítica, cuando los primeros agricultores se organizaron en pequeños poblados estables. De la Edad del Bronce se han hallado restos significativos en parajes como Puentes Viejos, El Vilano, El Hornillo o Cabeza Lavada, y de forma especial en el yacimiento de la Haza de la Virgen, uno de los más ricos de la zona. La cercanía a la antigua Obulco, la actual Porcuna, favoreció también una notable presencia ibérica, de la que han quedado animales esculpidos en piedra, monedas, cerámicas y un recinto fortificado conocido como el Cortijo Real.
Durante la época romana, algunos autores identifican el enclave con la antigua Calpurniana, aunque esta hipótesis no cuenta con una confirmación arqueológica definitiva. Lo que sí parece bastante asentado es que en este territorio se preparó la batalla de Munda, el enfrentamiento final entre César y los hijos de Pompeyo. De aquella etapa se han encontrado tuberías de plomo, restos de construcciones, tumbas, monedas, molinos y cerámicas tanto de producción local como de importación. La presencia visigoda queda atestiguada por ladrillos decorados con rosetas, mientras que del periodo musulmán, especialmente a partir del siglo X, se conservan restos repartidos por distintas zonas del término.
La reconquista cristiana trajo consigo varios cambios de manos entre cristianos y musulmanes debido a la situación fronteriza de la villa, hasta su conquista definitiva por Fernando III, que la dejó bajo la jurisdicción de la ciudad de Córdoba. En 1293, esa misma ciudad cedió el señorío de Cañete a Alfonso Fernández de Córdoba, en recompensa por sus servicios al rey Sancho IV, una donación que quedó confirmada como perpetua y hereditaria y que, según algunos historiadores, supuso el germen del extenso patrimonio del linaje. Con el paso de los siglos, el señorío terminó en manos del ducado de Medinaceli, que mantuvo el marquesado hasta la extinción de los señoríos en el siglo XIX.
Patrimonio
El castillo medieval es, sin duda, el monumento más representativo de Cañete de las Torres, con su Torre del Homenaje como elemento más destacado y un museo histórico instalado en su interior. Las antiguas Tercias, un edificio de los siglos XVII-XVIII de carácter agrícola pero de aspecto monumental, servían para reunir los diezmos eclesiásticos y otras rentas de la Corona, y llegaron a funcionar también como cárcel; su estructura rectangular, de tres plantas cubiertas con bóvedas de ladrillo, permitía incluso que carros y caballerías subieran directamente a los pisos superiores por una amplia rampa.
La parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, mandada construir en 1260 por el obispo Fernando de Mesa aunque con el aspecto actual correspondiente al siglo XVII, conserva un Cristo yacente del escultor sevillano Antonio Castillo Lastrucci y una Borriquita obra del cordobés Miguel Arjona. Su portada principal, de estilo renacentista y atribuida al arquitecto Cristóbal de Rojas, colaborador del célebre Vandelvira, ha sido recientemente incluida en el estudio de la llamada Arquitectura del Sol. Completan el patrimonio religioso la ermita de Madre de Dios, con una cúpula barroca de yesería, y la ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno, del siglo XVI, muy querida entre los cañeteros. El municipio conserva además varias casas señoriales con escudos de los siglos XVI al XVIII y espacios singulares como la Escalera del Cielo, en el cementerio municipal, elegida en su día como el mejor monumento de los camposantos españoles en un concurso especializado, o el Huerto del Francés, un barrio típico cordobés recuperado en 2015.
Economía
La economía de Cañete de las Torres sigue apoyada principalmente en el sector primario, con el olivar, el trigo y el algodón como cultivos de referencia; de hecho, entre los cultivos herbáceos el trigo ocupa la mayor superficie, mientras que el olivar se reparte entre regadío y secano en proporciones muy similares. En el sector secundario destaca la actividad de la Cooperativa Agrícola Olivarera, y en el terciario sobresale un comercio local con numerosos establecimientos, reforzado en los últimos años por el turismo que genera el festival Cañete en Flor.
Fiestas y tradiciones
La Semana Santa de Cañete de las Torres reúne a tres hermandades —Resucitado, Santo Sepulcro y Nuestro Padre Jesús Nazareno— en un programa que se extiende desde el Domingo de Ramos hasta la madrugada del Sábado de Gloria, con la particularidad de que la procesión del Jueves Santo es portada íntegramente por mujeres. El primer fin de semana de mayo coinciden las Cruces de Mayo, pensadas para embellecer el pueblo con cruces repartidas por distintos puntos, y el festival Calles en Flor, que desde 2018 convierte al municipio en escaparate de intervenciones artísticas florales. El Carnaval, con una tradición de varias décadas, ha dado a Cañete chirigotas que han competido y ganado premios en los concursos de localidades vecinas como Montoro, Torredonjimeno o la propia capital cordobesa.
La romería de San Isidro Labrador, el 15 de mayo, y la Real Feria de San Miguel, entre finales de septiembre y principios de octubre, son dos de las citas más esperadas del calendario, esta última con gran actividad en el polígono industrial de Los Ruedos y en la céntrica calle Feria. A ellas se suman Cañeteando, un festival gratuito de música que marca el inicio del verano con conciertos hasta la madrugada, la Ruta de la Tapa durante los fines de semana de cuaresma, y tradiciones singulares como el Belén Viviente que representan los alumnos del colegio Ramón Hernández Martínez o la curiosa Cagada de la Burra Margarita, una rifa popular organizada por la hermandad del Resucitado tras la feria de San Miguel.
Demografía
La serie de población de Cañete de las Torres, que abarca de forma continuada los últimos 25 años, parte de un máximo de 3.310 habitantes en 2001 y ha ido descendiendo de manera prácticamente ininterrumpida hasta los 2.766 habitantes actuales, lo que representa una pérdida en torno al 16 por ciento. Se trata de un descenso suave pero constante, sin grandes sobresaltos de un año para otro, en línea con la tendencia que afecta a buena parte de los municipios agrarios del interior de Córdoba, donde el relevo generacional y la falta de oportunidades laborales siguen empujando a parte de la población joven hacia los núcleos urbanos más grandes.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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