Trebujena, Cádiz

Trebujena. Pueblos de Cádiz

📝 Contenido:
  1. Trebujena: el pueblo gaditano que rodó "El Imperio del Sol" entre sus marismas
  2. Lo que Cuentan los Censos de Trebujena
  3. Marismas, Río y el Entorno de Doñana
  4. De Tarbos a Trebujena: un Nombre con Siglos de Historia
  5. El Siglo XX: Carnaval, República y Emigración
  6. El Vino y las Angulas: la Economía de Trebujena
  7. Cuando Hollywood Llegó a las Marismas
  8. Fiestas de Trebujena
  9. Planifica tu Visita a Trebujena
  10. Otros Pueblos de Cádiz

Trebujena: el pueblo gaditano que rodó "El Imperio del Sol" entre sus marismas

Pegado al curso bajo del Guadalquivir, en el límite entre las provincias de Cádiz y Sevilla, Trebujena esconde una de esas anécdotas que pocos pueblos pueden contar: en 1987, Steven Spielberg levantó en sus marismas una estación de tren, un aeropuerto y un campo de concentración japonés para rodar El imperio del sol. Pero Trebujena es mucho más que un decorado de cine: es tierra de viña, de angula y de un carnaval que ni la Guerra Civil logró parar.

Lo que Cuentan los Censos de Trebujena

La serie de población disponible para Trebujena arranca en 2001, con 6.943 habitantes, y se mantiene notablemente estable durante todo el periodo: el mayor dato de la serie se alcanza en 2012, con 7.091 vecinos, para luego iniciar un descenso suave que deja la cifra actual en 6.999 habitantes (2025), apenas un 1 % por debajo de aquel máximo. Es la fotografía de un pueblo que ni creció de forma espectacular ni se vació, sino que ha mantenido su tamaño con una notable regularidad durante el primer cuarto del siglo XXI.

Marismas, Río y el Entorno de Doñana

El término de Trebujena se reparte entre la campiña de tierras albarizas y seis kilómetros de marismas por los que discurre el Guadalquivir, en lo que hoy se conoce informalmente como «Doñana gaditana», aunque este nombre reciente conviva con la denominación histórica de marismas de Alventus o del Cortijo de Alventu. Estas marismas fueron parte del antiguo Lacus Ligustinus, el gran lago que ocupaba la desembocadura del Guadalquivir en época prehistórica, y hoy son uno de los mejores puntos de España para la observación de aves migratorias que invernan en el entorno de Doñana, con la ventaja de que el acceso desde la carretera del río es libre, sin las restricciones del parque natural.

Conviven en este paisaje viñedos trabajados con poda tradicional —la llamada «vara y pulgar»— y una notable población del pájaro alzacola, una de las más importantes de la provincia. Las marismas solo se inundan en época de lluvias, cada vez más escasas, por lo que desde 2023 la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento trabajan en la creación de lagunas artificiales que mantengan agua de forma más constante y favorezcan tanto la fauna como el turismo.

De Tarbos a Trebujena: un Nombre con Siglos de Historia

Pocos pueblos han acumulado tantos nombres distintos como este: Tarbos, Colobona, Calduba, Trebiclana, Tarbissana, Tarbissona, Tarhacana y Trebuxena son algunas de las formas, de raíz fenicia, griega, latina y árabe, con las que se conoció este enclave a lo largo de los siglos. El geógrafo árabe Al-Idrisi ya mencionaba en el siglo XII la alquería de Tarbašāna como puerto fluvial en la ruta entre Algeciras y Sevilla.

Tras la conquista cristiana de Sevilla, la «Crónica General» de Fernando III sitúa a Trebujena entre las poblaciones sometidas por pacto en torno a 1250. En 1297, Fernando IV donó la villa a Guzmán el Bueno como parte del Señorío de Sanlúcar, integrándola en la Casa de Medina Sidonia. No sería hasta 1494 cuando Trebujena se convirtió en municipio independiente de Sanlúcar de Barrameda, mediante la carta-puebla otorgada el 21 de abril por el III duque de Medina Sidonia, fecha que el pueblo sigue celebrando hoy como su día grande. Los restos arqueológicos del término se remontan mucho más atrás: silos de la Edad del Bronce y el Calcolítico aparecen con frecuencia bajo el actual casco urbano, y en el cerro de las Vacas se halló el llamado «ídolo cilíndrico oculado», una pieza de caliza marmórea del III milenio antes de Cristo que hoy se conserva en el Museo Arqueológico de Jerez y que, por sus dimensiones, está considerada una de las mayores de su género en toda la península ibérica.

El Siglo XX: Carnaval, República y Emigración

Trebujena vivió con especial intensidad la primera mitad del siglo XX. Antes de la Guerra Civil, los republicanos ganaron todos los puestos en las elecciones municipales que precedieron a la proclamación de la Segunda República, y el pueblo mantuvo una fuerte tradición antimonárquica. Esa misma identidad política explica, según recoge la Wikipedia en inglés, que a finales de los años setenta dos tercios del electorado local votaran al Partido Comunista. El estallido de la guerra trajo una represión severa, con cifras que las fuentes sitúan entre 90 y 140 muertos sobre una población de apenas 4.000 personas. En los años sesenta, buena parte de los vecinos emigró hacia los cinturones industriales de Madrid y Barcelona, y hacia Alemania, Holanda, Bélgica y Suiza.

Pese a todo esto, el carnaval de Trebujena nunca se detuvo: fue, junto con el de Bornos, el único de la provincia que la Guerra Civil no logró parar. Hoy sigue celebrándose en febrero con una cabalgata que reúne a todo el pueblo el domingo de Carnaval.

El Vino y las Angulas: la Economía de Trebujena

La viña ha marcado la vida de Trebujena desde tiempos fenicios, por delante de cualquier otro cultivo. El municipio pertenece a la zona de producción del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Jerez-Xérès-Sherry, y desde octubre de 2022 también a su zona de crianza y embotellado. Tras años de retroceso por la caída de los precios de la uva, en los últimos tiempos resurgen tanto las viñas como los tabancos o tascas, bodegas donde particulares elaboran y venden su propio «mosto» del año, a veces acompañado de cante flamenco.

El río ha sido el otro gran recurso histórico, en particular la pesca de la angula, hoy en suspenso desde que en 2009 la Junta de Andalucía prohibiera esta pesca en toda la desembocadura del Guadalquivir durante una década. Trebujena también fue, a comienzos de los 2000, escenario de un ambicioso proyecto de campo de golf y complejo residencial de 750 viviendas y hoteles de cinco estrellas junto al entorno de Doñana. La iniciativa quedó primero en suspenso por la falta de aprobación urbanística en 2007 y el estallido de la burbuja inmobiliaria, y resurgió brevemente en la polémica política de 2019 y 2023, hasta que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y el Ministerio de Medio Ambiente la paralizaron definitivamente por falta de dotación de agua en una zona inundable de marismas.

Cuando Hollywood Llegó a las Marismas

En 1987, Steven Spielberg eligió las marismas de la finca Alventus, en pleno término de Trebujena, para reproducir el campo de internamiento japonés del río Wusong en su película El imperio del sol. Aunque el rodaje principal se realizó en los estudios Elstree de Inglaterra y en localizaciones de Shanghái, el equipo levantó en Trebujena una estación de tren, un aeropuerto, un estadio olímpico y un campo de concentración japonés completo, con su propio hospital. La producción supuso una inyección económica notable para la localidad en aquel momento.

Fiestas de Trebujena

Además del Carnaval de febrero, el calendario festivo de Trebujena incluye una Semana Santa con cinco hermandades y asociaciones de penitencia; el Día de Trebujena cada 21 de abril, que conmemora la carta-puebla de 1494 y se acompaña del TrebuFestival de música callejera, en marcha desde 2008; la Verbena de San Juan, con la quema artesanal de los «Juanillos» en la noche del 23 al 24 de junio; y la Feria de Agosto, en honor a la Virgen de Palomares desde 1756, que culmina con el Concurso del Racimo y su «Racimo de Oro», galardón anual a una personalidad destacada del pueblo o de las letras, el arte o la viticultura. Cierra el año, el primer fin de semana de diciembre, el Concurso de Cocina y Mosto —popularmente «el guiso de los garbanzos»— seguido de la noche de conciertos punk-rock conocida como Garbanzo Rock.

Planifica tu Visita a Trebujena

Trebujena se sitúa en la provincia de Cádiz, con una superficie de 70 kilómetros cuadrados y una altitud de apenas 69 metros, a 57 kilómetros de la capital gaditana. La carretera A-2000 lo conecta con Jerez de la Frontera, mientras que la A-471 lo une tanto con Lebrija —donde está la estación de tren más cercana— como con Sanlúcar de Barrameda y Chipiona, en la costa noroeste de la provincia.

Para el visitante, la combinación ideal es recorrer el casco histórico —con el Castillo de Trebujena, la Parroquia de la Purísima Concepción y el Santuario Diocesano de Nuestra Señora de Palomares— y después bajar hasta la carretera del río para observar aves en las marismas de Alventus, sobre todo en los meses de invierno, cuando llegan las especies migratorias desde el norte de Europa. Quien visite en época de vendimia puede además asomarse a alguno de los tabancos del pueblo para probar el mosto del año, y en la gastronomía local no deberían faltar el conejo, el albur o la anguila, los tres platos que mejor resumen la mesa trebujenera.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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