- La Carolina: una colonia ilustrada de Sierra Morena que ha perdido 1.300 vecinos desde 2011 en Jaén
- Lo que Cuentan los Censos de La Carolina
- De la colonia ilustrada al distrito minero de Linares
- Iglesia, palacio y monolitos: el patrimonio de La Carolina
- Sierra Morena: naturaleza, caza y ganadería
- Deporte y apellidos ilustres
- Planifica tu Visita a La Carolina
- Otros Pueblos de Jaén
La Carolina: una colonia ilustrada de Sierra Morena que ha perdido 1.300 vecinos desde 2011 en Jaén
La Carolina es un municipio de la comarca de Sierra Morena, a unos 65 km de Jaén, en un término de unos 201 km², uno de los más extensos de la provincia. El INE de 2025 le atribuye 14.677 habitantes. No es un pueblo de origen medieval: nació en 1767 como una de las llamadas Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, impulsadas por la Ilustración para repoblar una zona despoblada y peligrosa. Esa fundación artificial marca su urbanismo, su iglesia y su apellido, y también explica por qué su historia reciente es tan distinta de la de otros pueblos de la zona.
Lo que Cuentan los Censos de La Carolina
La serie del INE va de 2001 a 2025, con un año sin dato (2003). En 2001 el municipio tenía 15.029 habitantes. Creció sin prisa, unas 950 personas en diez años (un 6 % más), hasta alcanzar 15.978 en 2011, el mayor dato de la serie, y desde entonces ha bajado cada año sin excepción. En 2025 tiene 14.677, un 8 % menos que aquel máximo de la serie.
- 2001: 15.029 vecinos
- 2011: 15.978 vecinos, el mayor dato de la serie
- 2018: 15.306 vecinos
- 2021: 15.048 vecinos
- 2025: 14.677 vecinos
La caída es continua, de entre 30 y 200 personas al año según el ejercicio, y no hay saltos bruscos que sugieran una segregación o una depuración del padrón. El artículo de Wikipedia, que cita 15.048 habitantes en 2021, coincide con la serie para ese año. El material no explica por qué se pierde población desde 2011, así que no voy a atribuirlo a ninguna causa.
De la colonia ilustrada al distrito minero de Linares
La colonización arrancó en 1767. La construcción estaba acabada en 1770 y en el pueblo se instalaron trashumantes de otras partes de España, entre ellos familias de Bronchales, en Teruel. En 1795 Tomás González Carvajal fue nombrado intendente de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, con un ámbito que llegó a incluir localidades de Jaén como Navas de Tolosa, Carboneros o Santa Elena, y otras de Córdoba y Sevilla.
El gran cambio llegó con la minería. La Carolina formó parte del distrito minero Linares–La Carolina, y a finales del siglo XIX se convirtió en el centro de buena parte de esa actividad. En 1909 entró en servicio una línea férrea de vía estrecha que unía Linares y La Carolina, a través de las instalaciones industriales y metalúrgicas de la comarca. El declive empezó a mediados del siglo XX, y las minas de plomo cerraron, según el artículo, no por agotamiento de los filones sino porque su extracción dejó de ser rentable. Hoy el municipio sigue teniendo canteras de yeso, arcilla y caliza, según el artículo.
Iglesia, palacio y monolitos: el patrimonio de La Carolina
La iglesia de la Inmaculada Concepción tiene un origen singular. Se construyó como iglesia del convento de carmelitas descalzos de La Peñuela, y tras la colonización de 1767 se decidió terminarla para que sirviera de parroquia al nuevo pueblo. El vicario francés Juan Lanes Duval la bendijo el 9 de julio de 1769. Tuvo una primera ampliación con capilla mayor y naves laterales, una reforma posterior con dos capillas laterales y una torre construida en 1899. A finales de julio de 1936 el templo fue destruido en buena parte: se perdieron el archivo parroquial y las imágenes valiosas, algunas de ellas costeadas por la Real Hacienda y ejecutadas según diseño de Francisco Sabatini.
El palacio del intendente Olavide, de estilo neoclásico, se levantó en 1775 en el centro, junto a la plaza de la iglesia. El conjunto urbano incluye también la ermita de San Juan de la Cruz y su monumento, las Torres de la Aduana, la casa consistorial, la antigua cárcel y varios monolitos de la Fundación. Hay además un monumento a la batalla de las Navas de Tolosa, librada en 1212 en las inmediaciones de la localidad homónima, que es uno de los núcleos del municipio, y el patrimonio minero de la época de las explotaciones.
Sierra Morena: naturaleza, caza y ganadería
El término se extiende desde Sierra Morena, que hace de límite con la provincia de Ciudad Real, hasta el embalse de la Fernandina, que represa el río Guarrizas. Al norte están las mayores alturas, como el cerro de La Estrella, de 1.298 metros, y el Montón de Trigo, de 1.210. Por el término discurren los ríos Guarrizas, Grande, del Renegadero y de la Campana, y parte del parque natural de Despeñaperros. El pueblo se alza a unos 606 metros, aunque la ficha de referencia da 595 metros; la diferencia es pequeña y no cambia nada práctico.
La vegetación combina olivos, encinas, alcornoques, castaños, eucaliptos, acacias, álamos y robles. Hay caza mayor y menor abundante, y la ganadería de reses bravas, ovino y caprino es tradicional. La economía combina industria auxiliar de automoción, electrónica, metalurgia, telecomunicaciones, textil y alimentación, con servicios, hostelería y canteras. Antaño fue un importante núcleo minero-industrial, y hoy la base económica es otra.
Deporte y apellidos ilustres
El deporte rey es el fútbol. El equipo local es el Carolinense Club Deportivo, que sustituyó a la Real Unión Deportiva Carolinense. Desde la temporada 2016-2017 ha crecido el baloncesto con el Club Deportivo Nuevas Poblaciones de La Carolina, que compite en cinco categorías oficiales. En su primer año llegó a las semifinales de la Copa Diputación, con la cifra récord de 109 deportistas. El voleibol del pueblo es, según el artículo, el primero de toda la provincia. Entre las figuras más conocidas está Juan Araujo, «Pato Araujo», que jugó 210 partidos con el Sevilla FC entre 1945 y 1956 y marcó 136 goles; y Bartolomé Plaza, «Tolo Plaza», que también militó en el Sevilla.
El municipio tiene himno desde 2010, cuando el pleno lo aprobó por unanimidad: es la pieza compuesta por Guillermo Sena Medina.
Planifica tu Visita a La Carolina
Para llegar, la autovía del Sur (A-4) atraviesa el término entre los pK 264 y 272, y la carretera autonómica A-301 lleva hacia Úbeda. El término limita con Santa Elena, Vilches, Carboneros y Baños de la Encina, en Jaén, y con el Viso del Marqués, en Ciudad Real. La Carolina es además sede de un partido judicial propio, lo que hace del pueblo un centro de servicios para parte de la sierra. El núcleo de La Carolina es el casco principal, pero el municipio también comprende Navas de Tolosa, La Fernandina, Raso Guindo y La Isabela.
Para la visita, lo que mejor encaja es el casco histórico colonial: la iglesia, el palacio de Olavide y la plaza, que se recorren a pie. Como el término ocupa 201 km², lo que está en el casco se ve andando, y el resto de núcleos y el parque de Despeñaperros piden coche. Para información municipal, la web es lacarolina.es. El material con el que he trabajado no incluye horarios de visita, transporte público ni alojamiento, y su apartado de clima no trae cifras: solo aparece el encabezado, con una referencia a las estaciones de Linares y La Carolina. Tampoco hay datos de su cultura ni de sus personas notables, que la fuente no ha podido traer.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
Otros Pueblos de Jaén
Si quieres conocer otros artículos parecidos a La Carolina. Pueblos de Jaén puedes visitar la categoría Jaén.
