- Villablanca: el pueblo en damero que copió el urbanismo colonial americano, en Huelva
- Lo que Cuentan los Censos de Villablanca
- Geografía: entre la Costa Occidental y El Andévalo
- Historia: de los dólmenes de hace 5.000 años a la Carta Puebla de 1531
- El Trazado en Damero de Villablanca, único en la provincia
- Economía: naranjas, fresas y el viento de Monte Gordo
- Fiestas y Cuándo Ir a Villablanca
- Planifica tu Visita a Villablanca
- Otros Pueblos de Huelva
Villablanca: el pueblo en damero que copió el urbanismo colonial americano, en Huelva
Villablanca tiene un trazado urbano único en toda la provincia de Huelva: calles en damero, planificadas desde su fundación en el siglo XVI, que coinciden con el mismo estilo urbanístico que España llevó entonces a sus ciudades coloniales en América, como Ciudad de México. El municipio, en el suroeste de la provincia, a 61 km de la capital, suma hoy 2.939 habitantes en 98 km², y es de los pocos pueblos de esta lista que en lo que va de siglo ha crecido mucho más de lo que ha perdido.
Lo que Cuentan los Censos de Villablanca
La serie, de 2001 a 2025 sin un hueco, cuenta aquí una historia de crecimiento más que de declive: arranca en 2.060 habitantes en 2001 y sube de forma casi continua hasta el mayor dato de la serie, 3.012 en 2013 -un incremento del 46 % en solo doce años-. Desde entonces la población oscila a la baja, hasta los 2.939 de 2025, pero la pérdida respecto a ese techo es de solo un 2 %: Villablanca sigue, en conjunto, muy por encima de donde estaba al empezar el siglo. El motivo aparece en su propia economía, que se verá más abajo: la presión inmobiliaria de la costa cercana atrajo población desde los años noventa.
Geografía: entre la Costa Occidental y El Andévalo
El término se asienta en una planicie que hace de punto de encuentro entre la Costa Occidental de Huelva y la comarca de El Andévalo, en el centro de la primera. Limita con Ayamonte al norte y al oeste, con Lepe al este y con Isla Cristina al sur, a pocos kilómetros de las playas de los tres municipios. Lo cruza de norte a sur la carretera A-499, de la que parte la HU-4400 hacia Lepe.
Historia: de los dólmenes de hace 5.000 años a la Carta Puebla de 1531
El poblamiento del lugar es mucho más antiguo que la villa actual: el Dolmen de la Tenencia, de 5.000 años de antigüedad, y el conjunto megalítico de majanos, menhires y dólmenes de las fincas de la Torre y la Janera, entre Villablanca y Ayamonte, forman una de las concentraciones dolménicas más importantes de Europa. De la época andalusí apenas hay noticias. La villa como tal nace el 16 de septiembre de 1531, cuando se firma la Carta Puebla -confirmada en 1537- por la que los marqueses de Ayamonte, Francisco de Zúñiga, Guzmán y Soto Mayor y Teresa de Zúñiga y Guzmán, fundan Santa María de la Blanca para poblar tierras de su marquesado que estaban sin aprovechar. Los colonos llegaron atraídos por ventajas fiscales, siempre como vasallos de los marqueses, y la vida cotidiana se rigió por las ordenanzas municipales dictadas en Lepe en 1518.
A mediados del siglo XVII, los saqueos portugueses durante la guerra de independencia de Portugal encontraron en Villablanca una presa fácil: sin murallas y desprotegida, la villa sufrió un notable despoblamiento del que tardaría generaciones en recuperarse.
El Trazado en Damero de Villablanca, único en la provincia
A diferencia de otros pueblos de la zona, de crecimiento espontáneo, Villablanca se planificó desde el principio: un núcleo central en la plaza del Concejo, sede administrativa, y seis calles orientadas de norte a sur que forman el esqueleto de la villa, cruzadas por callejas que facilitan el tránsito entre ellas. Ese damero regular, poco común en los pueblos de Huelva, es el mismo esquema urbanístico que España desarrollaba en el siglo XVI en sus ciudades coloniales americanas, de ahí el paralelismo con trazados como el de Ciudad de México.
Economía: naranjas, fresas y el viento de Monte Gordo
La economía gira sobre todo en torno al campo: naranjas, fresas y otros berries son los cultivos de referencia, y los jornales agrícolas y las cooperativas son la principal fuente de ingresos de muchas familias. Desde los años noventa, la construcción ganó peso por la presión inmobiliaria de la costa cercana -Ayamonte, Isla Cristina y Lepe-, y buena parte de la población activa trabaja hoy en el sector servicios de esos mismos municipios. La ganadería, la apicultura y la caza menor completan el cuadro, junto a una fuente más reciente de ingresos: el parque eólico de Monte Gordo, entre Villablanca y Ayamonte, que renta una entrada extra a las familias propietarias de las fincas donde se instalaron los aerogeneradores. En los últimos años, el olivar y el viñedo vuelven a ser cultivos rentables, y entre los productos locales más conocidos está el pan serrano, que en buena parte de la provincia se llama directamente "pan de Villablanca".
El peso del campo se refleja también en el empleo: según el último censo, el 40,6 % de los ocupados de Villablanca trabaja en agricultura, ganadería y pesca, una proporción muy superior a la de los pueblos del interior de la provincia y que convierte a Villablanca en una excepción dentro de la Costa Occidental, donde el turismo suele marcar la economía. El Censo Agrario de 2020 confirma el perfil: de las 2.397 hectáreas de superficie agrícola útil del término, casi dos tercios son cultivos arbóreos -cítricos entre ellos- y una cuarta parte tierra de labor para fresas y berries, además de una cabaña avícola que supera las 180.000 aves.
Fiestas y Cuándo Ir a Villablanca
El año festivo tiene su cita grande en la semana del último domingo de agosto, cuando coinciden las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Blanca y el Festival Internacional de Danza, que reúne a ballets y grupos folclóricos de todo el mundo y abre siempre su programa con la "Danza de los Palos" local. Esta danza, de origen incierto, se baila en la misa y en la procesión del Domingo de la Blanca, y está emparentada con las danzas de espadas y palos de los pueblos de la "banda gallega", traídas por los repobladores leoneses tras la Reconquista hasta este rincón de Huelva; la tradición oral cuenta que originalmente se bailaba con espadas para recibir a la Virgen y a las autoridades del marquesado, y que un marqués, temeroso de algún atentado, ordenó cambiarlas por varas.
El tercer domingo de mayo se celebra la romería en honor a la misma patrona, junto a su ermita, entre pinares. Y el Domingo de Resurrección, los villablanqueros celebran el curioso "Domingo de Bollo Pico": tras la procesión de la Virgen de la Alegría y el Niño Jesús, las familias suben a los pinares de la ermita de La Blanca para comer juntas en casetas de romería, con el "bollo pico" -una rosca de pan especiada que los panaderos del pueblo hacen solo ese día- como protagonista.
Planifica tu Visita a Villablanca
Villablanca está a 61 km de Huelva capital y a pocos minutos de las playas de Ayamonte, Isla Cristina y Lepe, lo que la hace fácil de combinar con una escapada de costa. Dentro del pueblo, el recorrido obligado es el propio damero urbano y la plaza del Concejo; fuera de él, merece la pena acercarse al conjunto megalítico de La Torre-La Janera y al Dolmen de la Tenencia, testigos de un poblamiento que empezó cinco milenios antes de la Carta Puebla de 1531.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
Otros Pueblos de Huelva
- Villalba del Alcor
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- Villanueva de Los Castillejos
- Villarrasa
- Zalamea la Real
- Zufre
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