- Villanueva de los Castillejos: el Pueblo que Crece Gracias a la Fresa y los Cítricos
- Geografía e historia: lo que ya describía Madoz
- Demografía: un pueblo que crece y una fuerte presencia de población extranjera
- Economía: de los oficios tradicionales al cultivo intensivo
- Vivienda y empleo: el reflejo de un pueblo que no se vacía
- Patrimonio
- Gastronomía: la feria del cerdo ibérico y la repostería tradicional
- Otros Pueblos de Huelva
Villanueva de los Castillejos: el Pueblo que Crece Gracias a la Fresa y los Cítricos
En pleno Andévalo onubense, Villanueva de los Castillejos es uno de esos pueblos que, a contracorriente de buena parte de la España rural, gana población en vez de perderla. Con 2.967 habitantes en 2025, encadena ya varios años de crecimiento sostenido, apoyado en una agricultura intensiva de cítricos y fresas que necesita mano de obra y que, en los últimos años, ha atraído a una parte importante de población llegada de fuera.
Geografía e historia: lo que ya describía Madoz
El municipio tiene una extensión de 264 km² y su núcleo urbano se asienta a 224 metros de altitud, a unos 43-47 km de Huelva capital. Linda con Alosno, Gibraleón, San Bartolomé de la Torre, Cartaya, Sanlúcar de Guadiana, El Granado y, muy especialmente, con El Almendro, con el que forma un casco urbano prácticamente continuo.
Villanueva de los Castillejos ya aparecía descrita, a mediados del siglo XIX, en el célebre Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España de Pascual Madoz, cuando la villa contaba con 2.996 habitantes censados: una cifra sorprendentemente parecida a la actual, casi dos siglos después, lo que confirma que este es un municipio que ha mantenido su tamaño de forma muy estable a lo largo del tiempo, algo poco frecuente en el entorno rural de Huelva.
Demografía: un pueblo que crece y una fuerte presencia de población extranjera
La serie de población, seguida año a año desde 2001, muestra una tendencia claramente ascendente: de 2.672 habitantes en 2001 a los 2.967 de 2025, el mayor dato de toda la serie. El crecimiento no ha sido lineal —hubo pequeños retrocesos puntuales, como en 2024, cuando se bajó ligeramente a 2.936—, pero la tendencia de fondo es clara: el pueblo gana habitantes.
Resulta especialmente llamativo el peso de la población nacida en el extranjero: según los últimos datos del INE, un 17,9 % de los residentes de 15 años o más había nacido fuera de España, una proporción muy superior a la de la mayoría de municipios rurales de la provincia. Esa presencia extranjera está directamente relacionada con la demanda de mano de obra agrícola: entre los activos nacidos fuera de España, más de la mitad trabaja en el sector agrario, frente a un porcentaje mucho menor entre los nacidos en territorio español.
Villanueva de los Castillejos forma además, junto a El Almendro, una de las agrupaciones urbanas más pobladas de toda la comarca del Andévalo: juntas sumaban en 2021 unos 3.684 habitantes (2.849 de Villanueva y 835 de El Almendro), lo que las sitúa en segundo lugar tras Valverde del Camino y por delante de Alosno, cuya población total es mayor pero está repartida entre varias entidades de población sin que ninguna supere los 2.500 habitantes. Entre las dos localidades concentran aproximadamente el 10 % de toda la población del Andévalo.
Economía: de los oficios tradicionales al cultivo intensivo
La economía de Villanueva de los Castillejos ha girado tradicionalmente en torno a la agricultura, con los monocultivos industriales de cítricos y las plantaciones de fresas como principales cultivos, junto con la silvicultura. En el pasado, el pueblo llegó a tener fábricas de harina, de botones y de sombreros, además de numerosas fraguas que producían hoces exportadas a todo el territorio nacional —un oficio artesanal hoy desaparecido pero que da una idea de la actividad manufacturera que tuvo la localidad.
Los datos del último Censo Agrario confirman el peso actual del campo: 135 explotaciones agrarias trabajaban conjuntamente 10.817 hectáreas de superficie agrícola útil, un 41 % de todo el término municipal. A diferencia de otros municipios ganaderos del entorno, aquí el reparto del suelo está más equilibrado: un 35,6 % son pastos permanentes, un 35,1 % tierra de labor y un 27,6 % cultivos arbóreos, reflejo de una agricultura diversificada entre secano, regadío y plantaciones. La cabaña ganadera sumaba 1.141 cabezas de bovino, 4.031 de ovino y caprino, 8.049 de porcino y 48.126 de aves.
Hoy, según la propia Wikipedia, el motor económico real ya no son esos oficios artesanales ni siquiera el monocultivo citrícola, sino las industrias cárnicas y las pequeñas y medianas empresas vinculadas al sector agroalimentario, que han terminado de consolidar el tejido productivo local.
Vivienda y empleo: el reflejo de un pueblo que no se vacía
El parque de vivienda confirma esa dinámica demográfica poco habitual en la España rural: el municipio contaba con 2.021 viviendas, de las cuales un 57,7 % eran principales, un porcentaje alto que indica que la mayoría de las casas están realmente habitadas de forma permanente y no son segundas residencias vacías buena parte del año, como ocurre en tantos pueblos del interior. Solo un 10,6 % se clasificaba como de uso ocasional.
El mercado de trabajo también refleja esa vitalidad relativa: la tasa de paro se situaba en el 13,5 %, varios puntos por debajo de la de otros municipios comparables de la comarca, y el número de ocupados pasó de 1.047 en 2021 a 1.130 en 2023, en línea con el crecimiento de la población. La tasa de actividad masculina, del 60,6 %, se encuentra además entre las más altas de la zona, impulsada en buena parte por la demanda constante de trabajadores agrícolas en las campañas de fresa y cítricos. Entre la población nacida en el extranjero, más de la mitad de los hombres ocupados trabaja en el sector agrario, frente a porcentajes mucho menores entre los nacidos en España, lo que confirma hasta qué punto la llegada de mano de obra foránea ha sido clave para sostener las campañas de recolección.
Patrimonio
El municipio conserva un conjunto de monumentos de distintas épocas: la iglesia, cuya construcción se extendió entre los siglos XVIII y XX; el antiguo ayuntamiento, del siglo XVIII; la Casa de la Mujer, instalada en los antiguos colegios de la calle Lepe, del siglo XIX; el molino de viento Zahurdón y el Corral del Concejo, ambos también del siglo XVIII; el pilar romano de la Majadilla; y el puente romano de Garganta Fría, vestigio de la presencia romana en el territorio.
Gastronomía: la feria del cerdo ibérico y la repostería tradicional
La situación de Villanueva de los Castillejos en el Andévalo se refleja también en su mesa: los productos derivados del cerdo ibérico son protagonistas de una feria agroganadera que se celebra a principios de diciembre. A ella se suma una repostería local que ha mantenido recetas invariables durante siglos, con dulces como el pionono, los tacones, las milhojas de merengue y crema pastelera, el dulce de sidra, los piñonates, los aplastaíllos y los coscaranes. Entre los panificados destacan el pan serrano, las vienas de pico, el mollete, el bartolillo y las bolachas, unas galletas de gran tamaño características del pueblo.
- Población: 2.967 habitantes (INE 2025)
- Superficie: 264 km²
- Altitud: 224 metros
- Código INE: 21076
- Provincia: Huelva
- Web municipal: villanuevadeloscastillejos.es
Entre fresas, cítricos y una repostería que no ha cambiado en generaciones, Villanueva de los Castillejos demuestra que no todos los pueblos pequeños del interior andaluz están condenados a vaciarse: aquí, al contrario, la fruta de temporada sigue atrayendo a quienes vienen a trabajar la tierra.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
Otros Pueblos de Huelva
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Villanueva de los Castillejos. Pueblos de Huelva puedes visitar la categoría Huelva.
