Tortosa, Tarragona

Tortosa. Pueblos de Tarragona

📝 Contenido:
  1. Tortosa: tres siglos de censos en la capital del Bajo Ebro
  2. Lo que Cuentan los Censos de Tortosa
  3. De Hibera a Dertosa, de Turtusha a Tortosa
  4. Los Siglos de las Tomas y los Bombardeos
  5. El Castillo de la Zuda y un Casco Antiguo en Obras
  6. Cuándo Ir a Tortosa
  7. Un Territorio con Parque Natural y Reserva de la Biosfera
  8. Planifica tu Visita a Tortosa
  9. Otros Pueblos de Tarragona

Tortosa: tres siglos de censos en la capital del Bajo Ebro

Tortosa es la capital de la comarca del Bajo Ebro, en la provincia de Tarragona, y una de esas ciudades españolas cuya importancia no se corresponde con su tamaño actual. Es sede episcopal, cabeza de partido judicial y centro de buena parte de los servicios territoriales de la Generalitat de Cataluña en las Tierras del Ebro, un territorio configurado como veguería. En su término, que ocupa 218,5 kilómetros cuadrados, se integran además los núcleos de Jesús, Bítem, els Reguers, Campredó y Vinallop.

Pero lo que hace de Tortosa un caso excepcional para quien mira los números es su serie de población: cuarenta y cinco recuentos que arrancan en 1717. Trescientos ocho años de padrón, y una historia demográfica con un giro que no se parece a ningún otro.

Lo que Cuentan los Censos de Tortosa

El recuento más antiguo disponible es de 1717, y da 5.343 habitantes. El siguiente dato de la serie salta ciento cuarenta años, hasta 1857, y la cifra ya es de 24.977: la ciudad se había multiplicado por casi cinco.

Desde ahí, la segunda mitad del XIX fue de estancamiento, con oscilaciones mínimas entre 24.000 y 25.000 vecinos durante medio siglo. El crecimiento de verdad llegó con el siglo XX y fue imponente:

  • 1910: 28.097 habitantes
  • 1920: 33.044
  • 1930: 35.865
  • 1940: 38.269
  • 1950: 45.672
  • 1955: 50.094, el máximo histórico de Tortosa

Medio siglo le bastó para duplicarse y para pasar de los cincuenta mil habitantes. Después vino un retroceso hasta los 43.267 de 1960, una recuperación que llevó la cifra a 47.246 en 1975… y a continuación la caída más brusca de toda la serie: 31.445 habitantes en 1981.

Son casi dieciséis mil personas menos en seis años, una variación demasiado grande para explicarse por movimientos de población. Lo que refleja es un cambio en el perímetro municipal: la vecina Roquetas es hoy un municipio independiente con el que Tortosa forma una conurbación urbana de más de 40.000 habitantes, y la ciudad real del Ebro sigue siendo bastante mayor que la que marca el padrón de Tortosa a solas. Es un detalle imprescindible para no leer mal la serie.

Con las fronteras ya estables, el siglo XXI dibuja una curva de recuperación clara. De los 29.821 vecinos de 2001 la ciudad subió a 35.734 en 2008, retrocedió hasta un suelo de 33.445 en 2017 y desde entonces lleva ocho censos seguidos sin bajar: 34.639 en 2023, 35.265 en 2024 y 35.997 en 2025.

Tortosa está hoy un 28 % por debajo de su máximo de 1955, pero el término no es el mismo de entonces. Lo que sí puede decirse sin reservas es que la ciudad ha ganado 2.552 vecinos desde 2017 y está en su mejor cifra desde que se reordenaron los límites.

De Hibera a Dertosa, de Turtusha a Tortosa

Pocas ciudades acumulan tantos nombres. Tortosa fue posiblemente Hibera, la capital del territorio ibérico de la Ilercavonia, y es muy probable que aquel asentamiento principal estuviera en la misma colina que hoy ocupa el Castillo de la Zuda. Bajo el imperio romano se llamó Dertosa. En el año 714 la ocuparon los musulmanes.

El periodo omeya fue de peso real: era el principal asentamiento musulmán del bajo Ebro, contaba con un puerto importante y estaba bien comunicada tanto con las localidades del río como con las del Levante gracias a la Vía Augusta. En 1035, Turtusha se convirtió en reino de taifa.

La conquista cristiana la llevó a cabo el conde Ramón Berenguer IV en 1148, y abrió una nueva etapa de esplendor que se prolongó, con el Renacimiento, hasta contrastar con la pérdida de peso de Cataluña tras los diez años de guerra civil de 1462-1472. Aquel momento renacentista se conmemora desde 1996 con unas jornadas de recreación histórica, la Fiesta del Renacimiento.

Entre medias, Tortosa fue escenario de un episodio de alcance europeo: la Disputa de Tortosa de 1413-1414, el debate más importante entre cristianos y judíos de toda la Edad Media española.

Los Siglos de las Tomas y los Bombardeos

La historia moderna de la ciudad es, en buena medida, una sucesión de ocupaciones. Durante la Guerra de Sucesión, las tropas de Felipe V tomaron Tortosa en julio de 1708. Los franceses la ocuparon entre enero de 1811 y mayo de 1814. En el siglo XIX se configuró como un importante núcleo carlista, aunque bajo dominio de las tropas liberales.

El golpe definitivo llegó en el siglo XX. El resurgimiento de las primeras décadas se truncó con la Guerra Civil: la ciudad quedó prácticamente destruida por los bombardeos franquistas entre 1937 y 1939, y la reconstrucción fue, en palabras de las propias crónicas locales, larga y difícil. Esto importa al visitante: lo que hoy se ve en Tortosa es un casco histórico de notables dimensiones que ha sobrevivido a una destrucción casi completa.

El Castillo de la Zuda y un Casco Antiguo en Obras

El monumento que domina la ciudad es el Castillo de San Juan, más conocido como castillo de la Zuda. Se eleva 59 metros sobre el nivel del mar y controla visualmente tanto el casco urbano como el curso del Ebro: es un mirador excepcional. Los romanos levantaron allí las primeras estructuras amuralladas, pero fueron los musulmanes, bajo el mandato del califa Abderramán III, quienes le dieron la forma que hoy se reconoce.

El conjunto histórico va mucho más allá del recinto fortificado y sus tres monumentos nacionales. Hay restos arquitectónicos repartidos por todo el casco, y espacios antes cerrados que ya se pueden visitar: los viejos baños árabes, redescubiertos en 2005 en el barrio de San Jaime, y los baños nuevos, reconvertidos en cafeterías y comercios. En agosto de 2015 se completó uno de los grandes proyectos urbanos: abrir la catedral al río Ebro.

Conviene saber, eso sí, que el casco antiguo está sometido a un proceso de recuperación integral largo y aún inacabado, con zonas degradadas y edificios pendientes de derribo que pueden sorprender al pasear. Para orientarse, estos son los barrios con más carácter:

  • Ferrerías, en el margen derecho del río, junto a Remolinos y San Jaime
  • El Rastre y Santa Clara, el centro de la ciudad
  • El barrio del Castell, entre la catedral y el castillo de la Suda
  • El Ensanche y el Temple
  • En las afueras, el Grupo del Templo, el Raval de la Llet y San Lázaro

Cuándo Ir a Tortosa

El clima de Tortosa es mediterráneo típico —Csa en la clasificación de Köppen— y bastante benigno. Los inviernos son moderadamente suaves, con máximas entre 15 y 17 grados y mínimas entre 5 y 6. Las heladas son poco frecuentes, tanto que en la zona proliferan las plantaciones de cítricos, aunque cada año se registran heladas ligeras de 0 a -1 grado que las olas de frío pueden acentuar.

Los veranos son cálidos, con máximas de 29 a 33 grados y mínimas de 17 a 21. El factor que conviene vigilar es el viento de poniente: algunos días al año empuja la temperatura por encima de los 38 grados. El récord absoluto se fijó el 23 de agosto de 2023, con 43,8 grados.

Con esos números, la primavera y el otoño son la mejor época para recorrer el casco histórico a pie, y el invierno es perfectamente viable: pocas ciudades del interior peninsular ofrecen quince grados de máxima en enero.

Un Territorio con Parque Natural y Reserva de la Biosfera

Tortosa funciona como base para un territorio de mucha entidad natural. A su alrededor están el parque natural de los Puertos de Tortosa-Beceite, creado en 2001, y la Reserva Nacional de Caza; la vía verde que aprovecha el antiguo trazado del ferrocarril del Val de Zafán y que conectará la Terra Alta y el Bajo Ebro con el parque natural del Delta del Ebro; los espacios naturales de la sierra de Cardó y las cuevas de Benifallet. En 2013, buena parte de las Tierras del Ebro fueron declaradas reserva de la biosfera por la UNESCO.

En lo económico, la ciudad se sostiene sobre el comercio y los servicios, con un sector industrial repartido entre los polígonos Bajo Ebro, Cataluña Sur —señalado como futuro motor económico comarcal— y el de la Estación. La agricultura sigue siendo una actividad relevante del término.

Planifica tu Visita a Tortosa

  • Comarca: Bajo Ebro, de la que es capital
  • Provincia: Tarragona, Cataluña
  • Población: 35.997 habitantes (INE, 2025)
  • Superficie: 218,5 km²
  • Altitud: 12 metros sobre el nivel del mar
  • Código INE: 43155
  • Gentilicio: tortosino, tortosina
  • Núcleos del municipio: Jesús, Bítem, els Reguers, Campredó y Vinallop
  • Web municipal: tortosa.cat

Empieza por el castillo de la Zuda: desde sus 59 metros se entiende de un vistazo por qué iberos, romanos y musulmanes eligieron esta colina. Baja luego a los baños árabes de San Jaime y termina en la catedral, que desde 2015 por fin mira al río. Si puedes elegir fecha, mira el calendario de la Fiesta del Renacimiento: lleva celebrándose desde 1996 y es el momento en que la ciudad representa su propio siglo XVI.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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