- Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant: dos pueblos y una costa en Tarragona
- Lo que Cuentan los Censos de Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant
- Geografía entre la Serra de Llaberia y el mar
- Dos núcleos, dos orígenes
- El arte rupestre levantino, Patrimonio Mundial
- De la agricultura a la central nuclear y el turismo
- Cuándo Ir a Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant
- Planifica tu Visita a Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant
- Otros Pueblos de Tarragona
Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant: dos pueblos y una costa en Tarragona
En el extremo suroccidental del Baix Camp, Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant es en realidad dos historias que terminaron compartiendo ayuntamiento: un núcleo agrícola de origen medieval metido entre montañas y un pueblo de playa fundado por un infante de Aragón. Hoy sus 7.143 habitantes (INE 2025) se repiten entre el interior y una franja de costa de 10,5 kilómetros que ha cambiado la economía del municipio de arriba abajo.
Lo que Cuentan los Censos de Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant
La serie de población de Vandellòs arranca en 1857, cuando se contaron 1.787 habitantes. El siglo siguiente fue de altibajos: subió hasta los 2.722 vecinos de 1900 y luego encadenó décadas de descenso hasta tocar fondo en 1960, con solo 1.682 habitantes, menos que un siglo antes. A partir de ahí el pueblo gira por completo: en 1970 ya son 2.432, en 1981 suben a 3.838 y el crecimiento no se detiene desde entonces. El año 2025 cierra la serie con 7.143 habitantes, el máximo de todo el recorrido de 169 años. Es una trayectoria poco frecuente entre los pueblos de interior de la provincia: la caída del mínimo de 1960 coincide con el abandono del campo, y la remontada arranca justo cuando se levantó la central nuclear y el municipio empezó a mirar hacia el mar.
Geografía entre la Serra de Llaberia y el mar
El relieve de Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant es de los más abruptos del Baix Camp: el término forma el brazo oriental del sector meridional de la cordillera Prelitoral catalana, justo en el punto donde esta toca el mar. Tierra adentro, la cabecera del municipio se sitúa en el collado de Fatxes, y de ahí desciende el valle medio del río de Llastres, que más abajo marca el límite con Pratdip y Mont-roig del Camp. Ese valle queda encajado entre la sierra de Montalt, la sierra de Santa Marina y los llamados Dedalts de Vandellòs, la cadena que separa el interior del litoral y en la que destacan las muelas Puntaire (728 m) y La Portellada (723 m). La cota más alta del municipio, 756 metros, se alcanza en la Punta de Juvara, en el límite con Tivisa.
La fachada marítima, formada por las vertientes de los Dedalts, está recorrida por varios barrancos que desembocan directamente en el Mediterráneo. Esa costa de 10,5 kilómetros va desde la desembocadura del río de Llastres, junto a Hospitalet del Infante, hasta el cabo de Terme, límite con l'Ametlla de Mar. Es precisamente esa combinación de montaña abrupta y litoral abierto la que explica por qué Vandellós, el núcleo histórico, se desarrolló tierra adentro mientras que todo el crecimiento reciente del municipio se ha concentrado junto al mar.
Dos núcleos, dos orígenes
El actual municipio nació de la unión de dos poblaciones con historias distintas. Vandellós aparece citado ya en 1342 como Vallis Laurorumi y en 1460 como Vall de Llorer. Formó parte de la baronía de Castellvell, que en 1241 pasó a conocerse como baronía de Entença al casar una nieta del señor de Castellvell con Berenguer de Entença. En 1324, Guillem de Entença cedió la baronía al rey Jaime II de Aragón, y el territorio quedó integrado en el condado de Prades.
Hospitalet del Infante, en cambio, es una fundación deliberada: la levantó el infante Pedro, hijo de Jaime II y de Blanca de Nápoles, el 8 de noviembre de 1344. Pedro construyó un edificio de planta cuadrada de 54,6 metros de lado, con una torre de 18,5 metros en cada esquina, al que llamó Hospital del Coll de Balaguer. El primer intento de repoblación fracasó, y no fue hasta 1362 cuando su hijo Juan de Prades compró más terreno y logró asentar la población. El edificio original fue destruido en el siglo XV; hoy quedan en pie algunas de sus arcadas, una de las torres y un antiguo pozo que todavía da agua.
Durante la Guerra de la Independencia, en 1813, las tropas del mariscal Suchet ocuparon y saquearon la población. El nombre conjunto del municipio, con el que se conoce desde 1990, reconoció el peso creciente que había ido ganando Hospitalet frente al núcleo originario de Vandellós, impulsado por el turismo de costa.
El arte rupestre levantino, Patrimonio Mundial
En el término de Vandellós se descubrieron en la década de 1920 pinturas rupestres del llamado estilo levantino, único en Europa y declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1998 dentro del conjunto del Arte Rupestre del Arco Mediterráneo. Se conocen varios santuarios pintados: la Cova de l'Escoda, con las pinturas mejor conservadas, entre ellas un ejemplar de cierva; la Cova del Racó d'en Perdigó, con un friso de cinco cazadores empuñando arcos; la Cova de Carles, con fragmentos de figuras y motivos del llamado arte esquemático neolítico; y la Balma del Roc, que conserva una delicada cabeza de cabra. La datación de estas manifestaciones oscila entre los 10.000 y los 6.600 años de antigüedad para los grupos cazadores-recolectores del epipaleolítico, y entre 6.500 y 3.500 años para las pinturas de los primeros grupos agricultores. Pinturas similares aparecen en Lérida y en otros puntos de Tarragona, como Perelló, Tivisa, Rasquera y Ulldecona.
De la agricultura a la central nuclear y el turismo
Durante siglos, la economía de Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant fue agrícola. El giro llegó con la construcción de la central nuclear de Vandellós en 1972, que relegó el campo a un papel secundario. Hoy se mantienen cultivos de avellanos, almendros y cereales, pero el turismo se ha convertido en la principal fuente de ingresos del municipio, con hoteles y urbanizaciones construidos sobre todo en la franja de Hospitalet del Infante. El puerto deportivo de Hospitalet, con 575 amarres, es hoy una de las infraestructuras de referencia de esta costa del Baix Camp.
Cuándo Ir a Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant
El pueblo tiene dos fiestas mayores bien diferenciadas. Vandellós celebra la suya el 26 de septiembre, festividad de San Cosme y San Damián. Hospitalet del Infante festeja la suya el 16 de agosto, en honor a San Roque, y desde 2011 ha recuperado también la festividad de San Pedro, el 29 de junio, que coincide con el inicio de la temporada alta en sus playas. Quien busque playa y vida de verano encontrará su mejor momento entre junio y septiembre; quien prefiera el interior y el arte rupestre, cualquier época del año sirve, aunque el calor del verano aconseja dejar las visitas a las cuevas para las horas tempranas.
Planifica tu Visita a Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant
El municipio, con 102,7 km², es el más extenso de su comarca, el Baix Camp, y se asienta a una altitud media de 281 metros en su núcleo de Vandellós, aunque el litoral de Hospitalet está al nivel del mar. Limita con Tivisa, Pratdip, Mont-roig del Camp y l'Ametlla de Mar. Se llega por la autopista AP-7, por la carretera nacional N-340 o por la autonómica C-44, que conecta con Tivisa. El gentilicio de sus vecinos es vandellossenc, y el ayuntamiento mantiene información turística y municipal en vandellos-hospitalet.cat. Entre la costa, la central nuclear que marcó su economía reciente y las cuevas con arte rupestre de hace diez milenios, Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant resume en un solo municipio capas muy distintas de la historia de esta parte de Tarragona.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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