Alfarràs, Lleida

Alfarràs. Pueblos de Lleida

Alfarràs es un municipio de la provincia de Lleida, situado en la comarca del Segrià, en el límite con la Noguera, a la que anteriormente perteneció. Tiene 2.805 habitantes, llamados alfarrasíes, repartidos en un término de 11,4 kilómetros cuadrados a 281 metros de altitud, e incluye, además del núcleo que da nombre al municipio, la población de Andaní, con la que forma un único término unido.

📝 Contenido:
  1. Geografía
  2. Historia
  3. Patrimonio
  4. Economía
  5. Demografía
  6. Fiestas
  7. Otros Pueblos de Lleida

Geografía

El pueblo se asienta entre la orilla del río Noguera Ribagorzana y las colinas del Sas y la Serra Llarga, también conocidas como Les Guixeres. Sus principales vías de acceso son la carretera que une Binéfar con Balaguer y la que conecta Lleida con el valle de Arán, dos ejes que se cruzan en el propio centro del pueblo y que han convertido a Alfarràs en un lugar de paso obligado para quienes se dirigen hacia Viella, Francia o Aragón. De hecho, se encuentra a solo 25 kilómetros de la ciudad de Lleida por la CN-230 y a 23 kilómetros de Balaguer por la C-26, lo que explica su papel histórico como localidad fronteriza entre las comarcas del Segrià y la Noguera.

Historia

El nombre de Alfarràs procede del árabe al-kharràz, que significa «el molino», y recuerda que en tiempos de la conquista cristiana del Segrià el lugar era apenas un pequeño caserío con un molino harinero junto a la acequia que bajaba del congosto de Pinyana. Tanto Alfarràs como la vecina Andaní fueron conquistados en 1147, en una campaña dirigida por el conde Ermengol VI de Urgell, y poco después recibieron su propia carta de población, con pobladores llegados de la Noguera, la Baja Ribagorza y el Pallars.

Durante la Edad Media el señorío de Alfarràs pasó por distintas manos: perteneció primero a la abadesa del monasterio de Sant Hilari de Lleida, y en el año 1400 fue vendido al que había sido paer en cap de la ciudad, Bernat de Boixadors, por cincuenta mil sueldos. Bajo el dominio de su hijo Miquel de Boixadors, hacia 1456, el viejo molino de Alfarràs fue ampliado hasta adquirir el aspecto monumental que todavía conserva, y en 1445 se construyó la mina de Pinyana, una obra que facilitó la ampliación de toda la red de acequias del Segrià. La rivalidad entre los señores de Alfarràs y los de la vecina Almenar marcó buena parte de estos siglos: el enfrentamiento llegó a ser tan violento que en 1518 tuvo que intervenir personalmente el propio rey para ponerle fin.

La familia Boixadors mantuvo la baronía de Alfarràs hasta el siglo XVIII, cuando pasó a los Desvalls por matrimonio. En 1702 Felipe V concedió a Pere de Ribes-Vallgornera el título de marqués de Alfarràs, y ya en la segunda mitad del siglo, el noble barcelonés Joan Antoni Desvalls i d'Ardena —conocido por haber mandado construir el célebre Laberinto de Horta en Barcelona— introdujo notables mejoras en sus tierras de Alfarràs: levantó una tejera, dos hornos de cal y un molino de aceite, explotó varias canteras de yeso y restauró la antigua iglesia del pueblo en 1774. Durante la Guerra Gran de 1793 organizó por encargo del ayuntamiento de Barcelona un cuerpo de voluntarios, y en la Guerra del Francés contribuyó con bienes propios a la resistencia, además de ser diputado en las Cortes de Cádiz. El 22 de octubre de 1809, los somatenes de Áger, Les Avellanes y Almenar se concentraron precisamente en Alfarràs para proteger el puente sobre el Noguera Ribagorzana frente al avance francés. Tras la abolición de los señoríos, los Desvalls perdieron el dominio sobre el pueblo, aunque conservaron el título nobiliario de marqueses de Alfarràs hasta la actualidad.

Patrimonio

Entre las construcciones patrimoniales de Alfarràs destaca la iglesia vieja de San Pedro, de interesante portada, que hoy convive con la iglesia nueva construida más adelante. Se conservan también el molino del Marqués, con su balsa, y el puente viejo sobre el río, parcialmente volado durante la guerra y hoy restaurado. El núcleo de Andaní aporta su propio patrimonio religioso, con la pequeña iglesia de San Nicolás, y el entorno del municipio se completa con el pantano de Santa Ana, que sigue surtiendo de agua de riego a toda la huerta local a través del histórico canal de Pinyana, además de piscinas municipales y una piscifactoría. Como curiosidad, el nombre de Alfarràs aparece ya en los primeros minutos de la película «Días de agosto».

Economía

La propia tradición oral del pueblo resume su economía histórica con una fórmula muy expresiva: Alfarràs ha sido siempre un pueblo «de agua, hilo y melocotones». El agua es la de la acequia de Pinyana, que nace en el pantano de Santa Ana y riega la huerta local; los melocotones son los llamados «del Ribagorzana», amparados por una etiqueta de calidad reconocida; y el hilo remite a las antiguas fábricas textiles del pueblo, la Cassals (conocida como «de arriba») y la Viladés (o «de abajo»), esta última con 115 años de historia, que cerraron definitivamente en 2005 y cuyo cierre dejó una huella profunda en la economía local. Hoy la actividad se reparte entre la agricultura de secano y de regadío, la ganadería y un sector servicios en expansión, reforzado por equipamientos como el colegio público Pinyana, un subcentro de atención primaria, la Escuela de Capacitación Agraria, un polideportivo, una guardería y una radio municipal propia. Pese a los reveses económicos sufridos en las últimas décadas, el pueblo mantiene un marcado espíritu de capitalidad dentro de su entorno inmediato, con una forma de relacionarse entre vecinos que recuerda más a la de una localidad de mayor tamaño que a la de un pueblo agrícola convencional, un rasgo que sus propios habitantes señalan como una de las señas de identidad del municipio.

Demografía

La serie histórica de Alfarràs muestra un crecimiento sostenido desde comienzos del siglo XX —de los 741 habitantes de 1900 se pasó a más de 3.000 a partir de los años sesenta— hasta alcanzar un máximo de 3.274 habitantes en 2006. Desde entonces la población ha ido descendiendo de forma gradual, un 14 % desde ese máximo, hasta los 2.805 habitantes actuales, un retroceso que coincide en el tiempo con el cierre de las dos grandes fábricas textiles del pueblo. Entre los censos de 1857 y 1860 se registra además una caída puntual del 45 %, un salto tan brusco que obedece casi con seguridad a algún ajuste administrativo o segregación de término, y no a un episodio real de despoblación.

Fiestas

El calendario festivo de Alfarràs se reparte entre sus dos núcleos de población. El propio pueblo celebra su fiesta mayor de verano el 29 de junio, por San Pedro, y su fiesta mayor de invierno el 20 de enero, por San Sebastián, mientras que Andaní tiene las suyas el 10 de agosto, por San Lorenzo, y el 6 de diciembre, por San Nicolás. A ellas se suma la feria del melocotón del Ribagorzana, que se celebra el segundo domingo de octubre y constituye el gran escaparate comercial de la fruta local, además de otras tradiciones arraigadas como la procesión del Domingo de Ramos, la Diada de Cataluña del 11 de septiembre, las jornadas lúdico-culturales de primavera, la colaboración con la Marató de TV3 y con la Associació Mulla't, la cabalgata de Reyes y las sardanas a la fresca durante el verano.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

Otros Pueblos de Lleida

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Alfarràs. Pueblos de Lleida puedes visitar la categoría Lleida.

Subir