- Pioz: el pueblo alcarreño que multiplicó por ocho su población en dos décadas
- Geografía: sobre el páramo, entre el Henares y el Tajuña
- Historia: una aldea realenga que acabó en manos del Gran Cardenal Mendoza
- Patrimonio: un castillo renacentista con la firma del maestro de Manzanares el Real
- Economía: de la agricultura cerealista al dormitorio del Corredor del Henares
- Fiestas: de la Candelaria a San Donato
- Cuándo ir: la fiesta medieval de primavera
- Planifica tu Visita a Pioz
- Otros Pueblos de Guadalajara
Pioz: el pueblo alcarreño que multiplicó por ocho su población en dos décadas
Pioz, en la Alcarria Baja guadalajareña, es uno de los municipios que mejor ilustra el llamado "efecto corona madrileña": en el año 2001 tenía apenas 627 habitantes y hoy alcanza los 5.261 (INE 2025), su cifra más alta de toda la serie disponible. El crecimiento fue casi constante durante dos décadas, con saltos de hasta el 34 % en un solo año a finales de la década de 2000, impulsados por la construcción de numerosas urbanizaciones residenciales a las puertas del Corredor del Henares. El gentilicio de sus vecinos es piocero.
Geografía: sobre el páramo, entre el Henares y el Tajuña
El pueblo se asienta sobre el páramo alcarreño a 876 metros de altitud, en una superficie de 19,44 km² repartida entre los valles del Henares y del Tajuña, a unos 25 km al sur de Guadalajara capital y a poco más de 20 km al este de Alcalá de Henares. Limita con los municipios de Pozo de Guadalajara, Guadalajara, Loranca de Tajuña, Corpa, Pezuela de las Torres y Santorcaz, estos dos últimos ya en la Comunidad de Madrid. La cercanía a la A-2 y a la autopista de peaje R-2 explica buena parte de su atractivo residencial: Madrid queda a poco más de 50 km. El clima de Pioz, de tipo mediterráneo templado según la clasificación de Papadakis, se caracteriza por inviernos fríos y veranos calurosos: la serie climática de veinte años registrada en el municipio marca una media anual de 12,5 °C, con mínimas de hasta -8,3 °C en invierno y máximas de 39,5 °C en verano, una precipitación media de 499 mm y más de 2.500 horas de sol al año, con una media de 68 días de helada. En las dos últimas décadas han surgido en su término una docena de urbanizaciones —Trascastillo, Los Molinos, El Bosque del Henares, Valcastillo, Madrebuena, Las Matillas, Las Suertes, Montealto, La Arboleda, Los Charquillos y Los Llanos— que concentran hoy a buena parte de la población piocera, hasta el punto de que el municipio cuenta con dos colegios: el CEIP Castillo de Pioz, en el núcleo histórico, y el CEIP La Arboleda de Pioz, en la urbanización de su mismo nombre.
Historia: una aldea realenga que acabó en manos del Gran Cardenal Mendoza
No hay datos fidedignos sobre la fundación de Pioz, aunque todo apunta a que formó parte de los movimientos de repoblación posteriores a la reconquista del valle del Henares, entre los siglos XI y XII. La aldea perteneció durante siglos al Común de Villa y Tierra de Guadalajara, bajo dominio directo del rey, hasta que en 1428 Juan II de Castilla la entregó como dote a su hermana, la infanta Catalina, al casarse con el infante Enrique de Aragón. La posterior enemistad entre ambos hizo que el rey confiscara esas tierras en 1430 y las repartiera entre los nobles que le habían sido fieles: el lote que incluía Pioz fue a parar a Íñigo López de Mendoza, el primer marqués de Santillana, quien a su muerte en 1458 cedió la villa a su hijo Pedro González de Mendoza, el futuro Gran Cardenal Mendoza, apodado "el tercer rey" en tiempos de los Reyes Católicos.
Fue precisamente el cardenal Mendoza quien, hacia 1469, ordenó levantar el castillo de Pioz en plena disputa con el arzobispo de Toledo, Alonso Carrillo de Acuña, señor de la vecina Santorcaz. Años después trocó el señorío de Pioz por el de Maqueda, cediéndolo a Álvar Gómez de Ciudad Real, secretario del rey Enrique IV, cuyos herederos conservaron el dominio sobre la villa hasta principios del siglo XIX. A mediados del siglo XIX, cuando Pascual Madoz redactó su célebre diccionario geográfico-estadístico-histórico, Pioz apenas contaba con 274 habitantes, cifra que se mantuvo prácticamente estable durante más de siglo y medio hasta la explosión urbanística de las últimas décadas. La aldea formaba parte, en los siglos centrales de la Edad Media, de los llamados Comunes de Villa y Tierra, una peculiar organización territorial castellana de la que llegó a haber hasta 42 en la antigua Extremadura Castellana, y de la que Guadalajara, con su Fuero Viejo otorgado por Alfonso VII y ampliado después por Fernando III, fue uno de los más extensos, con hasta 61 aldeas repartidas en seis sexmas en su momento de mayor esplendor, en el siglo XIV.
Patrimonio: un castillo renacentista con la firma del maestro de Manzanares el Real
El monumento principal de Pioz es su castillo renacentista, mandado construir a mediados del siglo XV por el cardenal Mendoza a su maestro de obras Lorenzo Vázquez, el mismo arquitecto al que se atribuye, por el parecido entre ambas fortalezas, el castillo de Manzanares el Real. Junto a él se levanta la iglesia de San Sebastián, del siglo XVI. Desde 2011 el municipio recupera cada año, en fecha variable entre mayo y junio, la Fiesta Medieval del Castillo, con mercado de artesanía, espectáculos y la representación teatralizada de la toma de posesión del segundo señor de Pioz, don Pedro Gómez de Ciudad Real.
Economía: de la agricultura cerealista al dormitorio del Corredor del Henares
Durante siglos la economía de Pioz fue la propia de un pueblo cerealista del páramo alcarreño, con suelos de "terra rosa" y costra caliza especialmente aptos para el cultivo de la vid y el olivo en las zonas donde el terreno conserva humedad bajo esa costra. Ese perfil agrícola ha quedado hoy en segundo plano frente al peso del sector residencial y de servicios: la cercanía a la A-2 y a la R-2, y con ellas a Madrid y al Corredor del Henares, ha convertido a Pioz en uno de los municipios con mayor empuje demográfico de toda la provincia de Guadalajara, con una población que se ha multiplicado por ocho desde el cambio de siglo y que sigue creciendo año tras año.
Fiestas: de la Candelaria a San Donato
El calendario festivo piocero se abre a principios de febrero con La Candelaria y continúa, en fecha variable entre mayo y junio, con la ya mencionada Fiesta Medieval del Castillo. Las fiestas mayores del municipio son las de San Donato, que se celebran el cuarto domingo de agosto en honor al patrón del pueblo, con la participación de los numerosos vecinos llegados en las últimas décadas a las urbanizaciones del término.
Cuándo ir: la fiesta medieval de primavera
La cita más singular del año es la Fiesta Medieval del Castillo, entre mayo y junio, cuando el recinto renacentista levantado por el cardenal Mendoza recupera por un día el ambiente de mercado y espectáculos de la Edad Media. Para quien prefiera el ambiente de fiestas patronales, el cuarto domingo de agosto, con San Donato, es la fecha de mayor participación vecinal.
Planifica tu Visita a Pioz
Pioz se encuentra a poco más de 50 km de Madrid y a unos 25 km de Guadalajara capital, con acceso principal por la carretera CM-2004 desde Pozo de Guadalajara o, desde la zona de Alcalá de Henares, combinando la M-300 y la M-213 hasta enlazar con esa misma vía. La visita puede centrarse en el castillo renacentista y la iglesia de San Sebastián, en el núcleo histórico, mientras que quien busque naturaleza puede recorrer el entorno del arroyo Valilongo o del nacimiento del arroyo del Val, en la zona sur del término. Conviene planear la escapada en torno a la Fiesta Medieval, cuando el castillo abre sus puertas a la actividad y el pueblo recupera por un día el ambiente de sus siglos de señorío nobiliario.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
Otros Pueblos de Guadalajara
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