Introducción
Talarrubias es un municipio de la provincia de Badajoz, en la comarca extremeña de La Siberia, a 171 kilómetros de la capital provincial. Según Wikidata y el INE, tiene 3.251 habitantes, una superficie de 339,3 kilómetros cuadrados y una altitud de 435 metros, y sus vecinos reciben el gentilicio de talarrubienses. El término, bañado por el Guadiana y por los embalses de Orellana y de García de Sola, reúne yacimientos desde el Paleolítico hasta la época musulmana, una gran iglesia parroquial del siglo XVI y una playa de agua dulce con bandera azul, la de Puerto Peña, que la convierte en uno de los destinos de interior más visitados en verano dentro de su comarca.
Geografía
Integrado en la comarca de La Siberia, el término municipal está atravesado por la carretera nacional N-430 y por la autonómica EX-103, que conecta con Puebla de Alcocer, además de por vías locales hacia Siruela, Casas de Don Pedro y el embalse de García de Sola. El relieve combina una zona llana en la vega del Guadiana, que el embalse de Orellana represa, con una zona más montañosa al norte, en la sierra de la Chimenea y la sierra de El Escorial, entre cuyas laderas se encaja el embalse de García de Sola. La altitud oscila entre los 664 metros del cerro Corchito, en la sierra de los Golondrinos, y los 320 metros junto al embalse de Orellana, mientras que el núcleo urbano se alza a 435 metros sobre el nivel del mar. Con 339,3 kilómetros cuadrados, Talarrubias tiene uno de los términos municipales más extensos de la provincia de Badajoz.
Historia
El término de Talarrubias conserva yacimientos del Paleolítico en la finca La Hoya, pinturas rupestres esquemáticas en los abrigos de La Panda y castros ibéricos del Hornillo y de Puerto Peña, además de restos romanos, visigodos y musulmanes, estos últimos vinculados probablemente al poblado de Miknasa. El núcleo que hoy conocemos como Talarrubias surgió como una de las aldeas dependientes de la Puebla de Alcocer medieval, bajo la defensa sucesiva de las órdenes militares del Temple, Calatrava y finalmente Alcántara. A finales del siglo XV la localidad vivió un notable florecimiento que permitió iniciar la construcción de su gran iglesia parroquial, obra posiblemente del arquitecto Benito de Soto, prolongada durante buena parte del siglo XVI. El 22 de marzo de 1635, Felipe IV concedió a Talarrubias el título de Villa, segregándola de la jurisdicción de Puebla de Alcocer a cambio del pago de doce mil ducados y con el consentimiento del duque de Béjar. Poco después, por cuestiones de límites entre ambas localidades, Talarrubias sostuvo con Puebla de Alcocer un ruidoso pleito que la Real Cancillería de Granada falló a favor de la nueva villa. En el siglo XVIII, dos talarrubienses llegaron a ser obispos en Venezuela, Diego Antonio Díez Madroñero en Caracas y José Antonio García Mohedano en Guayana, dejando huella de su paso espiritual en aquellas tierras americanas.
Patrimonio
La iglesia parroquial, de grandes dimensiones para una villa de su tamaño, comenzó a edificarse a finales del siglo XV y se reedificó de forma importante en 1727, destacando el barroquismo de su campanario. En 1744 se fundó en ella la Hermandad de la Esclavitud de Nuestra Señora de la Coronada, al amparo de las gracias concedidas por el papa Benedicto XIV. La capilla de la Paz, cobijo habitual de la imagen de Jesús Nazareno, recibió a finales del siglo XVIII una exquisita decoración rococó pagada por los propios fieles, dada la gran devoción que suscitaba la talla; en el mismo recinto se conserva la llamada Casa del Patio, antigua sede franciscana hasta el siglo pasado. La ermita de San Roque recuerda la grave pestilencia de 1583, que diezmó la población de tres poblados próximos, Taberneros, Pecos y Pacha, hasta su integración en Talarrubias. El actual albergue municipal ocupa el edificio del antiguo hospital fundado por Alonso Luengo y Catalina García, mientras que la villa llegó a contar en su momento con hasta ocho ermitas camperas repartidas por el término, de las que hoy solo se conservan vestigios parciales.
Economía
La economía de Talarrubias combina la actividad agraria tradicional con los servicios ligados a su papel de referencia comarcal, pues cuenta con hospital, cuartel de la Guardia Civil, dos polígonos industriales y una incubadora de empresas. El sector primario mantiene un peso considerable: según el último Censo Agrario, el municipio cuenta con 465 explotaciones agrarias que trabajan 15.353 hectáreas, prácticamente la mitad del término municipal, repartidas entre pastos permanentes (el 52,8 %, buena parte dehesa de encina y alcornoque), tierra de labor (30,6 %) y cultivos arbóreos (16,6 %). La cabaña ganadera censada supera las 38.500 cabezas de ovino y caprino, 10.500 de porcino y cerca de 2.000 de vacuno, cifras propias de una comarca ganadera de extensas dehesas. El turismo de interior gira en gran medida alrededor de la playa de agua dulce de Puerto Peña, en el embalse de García de Sola, que cuenta con bandera azul, vestuarios, aparcamiento y chiringuito, y constituye uno de los puntos más visitados de la comarca de La Siberia en los meses de verano. El municipio cuenta además con un polideportivo con dos campos de fútbol, piscina, pabellón cubierto y pistas de tenis y pádel, y mantiene un periódico local propio, Hoy Talarrubias.
Fiestas
El calendario festivo de Talarrubias gira en torno a sus devociones más arraigadas, encabezadas por la Hermandad de la Esclavitud de Nuestra Señora de la Coronada, fundada en 1744, cuya festividad reúne buena parte de los actos religiosos del año. La ermita de San Roque, levantada tras la pestilencia del siglo XVI, mantiene viva la memoria de un patrón invocado tradicionalmente contra las epidemias, mientras que la Semana Santa cobra especial relieve en torno a la imagen de Jesús Nazareno, venerada en la capilla de la Paz con su decoración rococó dedicada por los propios vecinos. Estas celebraciones conviven con la vida social que genera cada verano la playa de Puerto Peña, verdadero punto de encuentro vecinal y de visitantes de los pueblos cercanos de la comarca.
Cuándo Ir
El verano es la temporada de mayor actividad en Talarrubias gracias a la playa de agua dulce de Puerto Peña, con bandera azul y todos los servicios necesarios para pasar el día junto al embalse de García de Sola. La Semana Santa, con su devoción centenaria a Jesús Nazareno, ofrece en cambio un ambiente más recogido y tradicional, propio de una villa cuya historia se remonta a la Edad Media. Fuera de estas fechas, la primavera y el otoño resultan idóneos para recorrer con calma los yacimientos arqueológicos del término y las extensas dehesas ganaderas que rodean la vega del Guadiana, evitando tanto el calor extremo del verano como el frío del interior extremeño en invierno.
Planifica tu Visita
Talarrubias se encuentra a 171 kilómetros de Badajoz, en el corazón de la comarca de La Siberia, lo que permite combinar la visita con otros municipios próximos como Puebla de Alcocer o Casas de Don Pedro. Un recorrido por el pueblo puede comenzar en la gran iglesia parroquial de los siglos XV y XVI, seguir por la capilla de la Paz y la ermita de San Roque, y completarse con una parada en el antiguo hospital, hoy convertido en albergue. Quienes dispongan de más tiempo deberían acercarse al embalse de García de Sola para disfrutar de la playa de Puerto Peña, con sus vistas sobre el pantano, o explorar los castros ibéricos y los abrigos con pinturas rupestres repartidos por el extenso término municipal, uno de los más grandes de la provincia de Badajoz.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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