Llerena

Llerena. Pueblos de Badajoz

Introducción

Llerena es un municipio de la provincia de Badajoz, en Extremadura, capital de la comarca de Campiña Sur y cabecera de su partido judicial. Con 5.642 habitantes según el INE de 2025, su centro histórico fue declarado conjunto histórico-artístico en 1966 en reconocimiento a un pasado que convirtió a la ciudad, durante siglos, en residencia de los maestres de la Orden de Santiago y, más tarde, en sede de uno de los tribunales de la Inquisición con mayor jurisdicción de toda España. En su plaza de España vivieron el pintor Francisco de Zurbarán y su esposa, y de sus calles salieron personajes que llegaron a fundar ciudades como Bogotá o a descubrir el Gran Cañón del Colorado. Esa huella histórica convive hoy con una economía de servicios y agricultura extensiva en la divisoria de aguas entre el Guadiana y el Guadalquivir.

Geografía

Integrada en la comarca de Campiña Sur, de la que ejerce de capital, Llerena se sitúa a 117 kilómetros de Badajoz, atravesada por la carretera nacional N-432 y por las carreteras autonómicas EX-103, hacia Higuera de Llerena y Monesterio, y EX-200, hacia Casas de Reina. Su término municipal, de 162,7 km², se extiende entre el pie de monte y las primeras estribaciones de Sierra Morena, exactamente en la divisoria de aguas entre el Guadiana y el Guadalquivir. El terreno es diverso: hacia el norte predomina la campiña, con suelos arcillosos profundos, mientras hacia el sureste se vuelve más pedregoso y quebrado hasta alcanzar la sierra de San Miguel. La altitud del municipio oscila entre los 924 metros del cerro de San Cristóbal, al sureste, y los 420 metros a orillas del arroyo del Cañuelo, mientras que el casco urbano se alza a 641 metros sobre el nivel del mar. Al oeste se eleva la sierra de la Capitana, de 750 metros, límite con Fuente de Cantos, y al suroeste la sierra de Enmedio Alta, de 650 metros, límite con Montemolín. El municipio limita además con Higuera de Llerena, Casas de Reina, Trasierra, Montemolín, Bienvenida y Villagarcía de la Torre, y tiene como pedanía a Ribera de Los Molinos, a cuatro kilómetros al sudoeste.

Historia

En época musulmana la ciudad se llamaba Ellerina, lugar de disputa entre árabes y cristianos hasta que en 1243 fue ocupada definitivamente por Pelay Pérez Correa, maestre de la Orden de Santiago, a quien Fernando III de Castilla había confiado la reconquista de Sierra Morena. Llerena se convirtió desde entonces en residencia habitual de los maestres de la orden, y en el siglo XV llegó a ser sede del Priorato de San Marcos de León, el centro administrativo más importante de la orden en Extremadura, gobernando desde allí a más de treinta pueblos de la región. En 1340 el rey Alfonso XI presidió unas Cortes en la ciudad, y en 1383 se celebró en ella el Capítulo General de la Orden de Santiago. En 1508 se instaló en Llerena el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, el tercero de España por extensión de su jurisdicción, que llegó a abarcar 42.260 kilómetros cuadrados y los obispados de Ciudad Rodrigo, Plasencia, Coria y Badajoz, con sede sucesiva en el palacio prioral, la casa maestral y finalmente el Palacio de los Zapata, hasta su abolición en 1834. El siglo XVI fue la época de máximo esplendor de la ciudad, que llegó a contar con siete conventos y a convertirse en el segundo núcleo poblacional de Extremadura en 1591, con 8.300 habitantes, solo por detrás de Badajoz capital; en 1640 Felipe IV le concedió el título de ciudad. La decadencia posterior, ligada a la crisis del imperio, la guerra con Portugal y la expulsión morisca, se vio agravada durante la Guerra de la Independencia, cuando la batalla de Cantalgallo de 1810 provocó una gran destrucción, incluido el expolio de parte del retablo de Zurbarán en la iglesia de Nuestra Señora de la Granada. Durante la Guerra Civil, la prensa del bando sublevado informó en septiembre de 1937 de la llegada a Llerena de 2.200 prisioneros republicanos, que fueron recluidos en la plaza de toros y en un lugar llamado La Maltería, que funcionó como centro de detención y lugar de fusilamientos entre septiembre y octubre de aquel año.

Patrimonio

El centro histórico de Llerena fue declarado conjunto histórico-artístico el 29 de diciembre de 1966, y reúne un patrimonio notable encabezado por la plaza de España, antiguo coso taurino, mercado y escenario de festejos, en cuyo lado sur se alza la iglesia de Nuestra Señora de la Granada, con una fachada barroca del siglo XVIII y una balconada de arcos en dos pisos añadida para presenciar los actos de la plaza; en el lado norte se encuentra el portal de la Casineta, con doce arcos de ladrillo encalado, y en el este el ayuntamiento y el portal de Morales, de nueve arcos. En algunas de las casas de esta plaza vivieron el pintor Francisco de Zurbarán y su esposa, cerca de la fuente que el propio pintor diseñó en 1617. El convento de Santa Clara, en la calle de la Corredera, conserva un mirador de planta poligonal con celosía de piedra y una talla de San Jerónimo del escultor Juan Martínez Montañés, además de pinturas murales y retablos barrocos. El Palacio de los Zapata, en la plaza de la Inquisición, con su patio mudéjar, fue una de las sedes del tribunal inquisitorial, mientras que el palacio episcopal fue residencia de los priores de la Orden de Santiago. Completan el conjunto la muralla urbana y la iglesia de Santiago, construida por Alonso de Cárdenas sobre el solar de la antigua ermita de San Pedro.

Economía

La economía de Llerena combina hoy los servicios, mayoritarios en el empleo municipal, con una agricultura y ganadería extensivas propias de la campiña extremeña: según el censo agrario, el término cuenta con cerca de 15.000 hectáreas de superficie agraria útil, repartidas entre tierras de labor y pastos permanentes, y con una cabaña ganadera que supera los 3.400 vacunos y las 25.000 cabezas de ovino y caprino. Como cabecera de la comarca de Campiña Sur y sede de su partido judicial, Llerena concentra además buena parte de los servicios administrativos, sanitarios y educativos de la zona, lo que explica que el sector servicios sea, con diferencia, el más importante en términos de empleo. La ciudad cuenta también con su propio periódico local, Hoy Llerena, surgido como corresponsalía del diario regional Hoy Diario de Extremadura, y con centro interactivo de divulgación científica, el Experimenta-CIC, que completa una oferta de servicios poco habitual para un municipio de su tamaño.

Fiestas

El calendario festivo de Llerena es extenso y variado. En enero se celebra San Antón, y en febrero los Carnavales, mientras que en marzo tiene lugar la Matanza didáctica y la feria del embutido, declarada fiesta de interés turístico regional. La Semana Santa se completa con La Gira en La Morolla, cada vez más multitudinaria, y con la Ruta del Rey Jayón, el último domingo de abril. El 15 de mayo se honra a San Isidro Labrador, patrón de los agricultores, y a finales de mayo o principios de junio se celebra Diversur, la feria infantil de la Campiña Sur. A finales de junio, Llerena Monumento Gastronómico y Mercado Medieval combina patrimonio y gastronomía desde 2007, y a finales de julio se celebra el Certamen Internacional de Cortometrajes El Pecado. Pero la fiesta mayor del municipio llega el 15 de agosto, en honor a la Virgen de la Granada, patrona de la ciudad, con un Pregón que inaugura la primera quincena de agosto de celebraciones. El calendario se completa con el Día de Extremadura, el 8 de septiembre, la Ruta de la Tapa y la feria de San Miguel, ambas en septiembre, y con el programa cultural otoñal Luce Llerena.

Cuándo ir

Dado el intenso calendario festivo de Llerena, buena parte del año ofrece motivos para la visita. Agosto es, sin duda, el mes de mayor interés, al coincidir con las fiestas mayores en honor a la Virgen de la Granada, aunque también concentra las temperaturas más altas propias del verano extremeño. Para quienes prefieran un ambiente más gastronómico, finales de junio permite disfrutar de Llerena Monumento Gastronómico y Mercado Medieval, mientras que marzo ofrece la singular Matanza didáctica y feria del embutido. La primavera, con la Semana Santa y sus rutas como La Gira en La Morolla, y el otoño, con la Ruta de la Tapa y la feria de San Miguel, resultan además las estaciones más agradables climáticamente para recorrer con calma el conjunto histórico-artístico de la ciudad.

Planifica tu visita

Llerena se encuentra conectada con Badajoz capital por la carretera nacional N-432 y cuenta con estación propia de ferrocarril, heredera de la histórica línea Mérida-Sevilla concluida en 1885. Una visita al municipio puede centrarse en un recorrido por el conjunto histórico-artístico declarado en 1966, comenzando en la plaza de España y la iglesia de Nuestra Señora de la Granada, para continuar por el convento de Santa Clara y el Palacio de los Zapata, antigua sede de la Inquisición. Los visitantes interesados en la ciencia pueden completar la ruta con el centro interactivo Experimenta-CIC, mientras que los aficionados a la gastronomía encontrarán en la Ruta de la Tapa de septiembre o en el Mercado Medieval de junio dos buenas ocasiones para conocer los productos de la Campiña Sur. Llerena es, además, lugar de paso del Camino de la Frontera hacia Santiago de Compostela, una alternativa para quienes busquen combinar la visita cultural con una etapa de peregrinación.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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