- Albaida: la ciudad valenciana que lleva 800 años tocando sus campanas a mano, en Valencia
- Lo que Cuentan los Censos de Albaida
- De Asentamiento Íbero a Marquesado
- El Palacio de los Milà y el Pintor Segrelles
- Ocho Siglos de Campanas Tocadas a Mano
- Cera, Textil y Lengua Valenciana
- Moros y Cristianos y las Siete Filadas
- El Arroz al Horno y los Dulces de Almendra
- Cuándo Ir a Albaida
- Planifica tu Visita a Albaida
- Otros Pueblos de Valencia
Albaida: la ciudad valenciana que lleva 800 años tocando sus campanas a mano, en Valencia
Albaida es la capital histórica de la comarca de la Vall d'Albaida, con 6.322 habitantes (INE 2025) en 35,41 km², a 315 metros de altitud, en la provincia de Valencia. A sus vecinos se les llama albaidinos o, en valenciano, albaidins, y su nombre viene del árabe al-bayda, "la blanca", probablemente por el color de la tierra de buena parte de la comarca.
Lo que Cuentan los Censos de Albaida
La serie del INE para Albaida cubre 24 datos entre 2001 y 2025. El municipio alcanzó su máximo de la serie en 2009, con 6.449 habitantes, y desde entonces ha perdido solo un 2% de población, una estabilidad demográfica poco frecuente entre los pueblos del interior valenciano, que suelen mostrar caídas mucho más pronunciadas en el mismo periodo.
De Asentamiento Íbero a Marquesado
El poblamiento de Albaida se remonta a la época íbera, con restos arqueológicos en el yacimiento de la Covalta y en el Castell Vell, que después se transformaría en fortificación durante la intensa ocupación musulmana. El núcleo urbano actual tiene origen musulmán, y así permaneció hasta que Jaime I conquistó la villa en 1244 y expulsó a su población, repoblándola en 1258 con colonos llegados de Lérida y Aragón. Desde 1269, Albaida quedó fuera del patrimonio real y pasó a depender de distintas casas señoriales hasta que, en 1477, Juan II concedió el primer título de Conde de Albaida a los Milán de Aragón. En 1604, Felipe III elevó el condado a marquesado, que llegó a comprender, además de Albaida, los términos de Benisoda, Palomar, Carrícola, L'Aljorf y Adzaneta de Albaida, y que en el siglo XVIII incorporó también Montaverner y las baronías de Otos y Bélgida. La autonomía señorial desapareció con los decretos de Nueva Planta. Tras pasar por las provincias de Játiva (1822) y Alicante (1833), Albaida se adscribió definitivamente a la de Valencia en 1836, y en 1906 Alfonso XIII le concedió el título de ciudad.
El Palacio de los Milà y el Pintor Segrelles
El edificio más emblemático de Albaida es el Palacio de los Milà y Aragón, construido a finales del siglo XV reutilizando tres torres de las antiguas murallas musulmanas. En su interior se conservan pinturas barrocas del albaidense Bertomeu Albert y una maqueta a escala 1:100 de la villa del siglo XV; hoy alberga también el Museo Internacional de Títeres de Albaida (MITA), inaugurado en 1997 por iniciativa del grupo local Bambalina Títeres. Muy cerca, la Casa Museo de José Segrelles conserva la vivienda que el propio pintor diseñó y construyó en 1943, decorada con motivos árabes y con una biblioteca de 11.000 volúmenes; sus más de 150 obras originales incluyen ilustraciones para novelas de Vicente Blasco Ibáñez, para Las mil y una noches y para El Quijote. La iglesia arciprestal de la Asunción, de estilo gótico valenciano y construida entre 1592 y 1621, guarda entre sus piezas la Vera Cruz, un relicario gótico de plata que los especialistas consideran la única pieza valenciana conservada entre las elaboradas en oro macizo en su época.
Ocho Siglos de Campanas Tocadas a Mano
Pocos pueblos pueden presumir de un patrimonio inmaterial tan singular como el de Albaida: la Cuadrilla de Campaneros (La Colla de Campaners) mantiene desde el siglo XIII el toque manual de campanas, sin electrificar, algo que ningún otro municipio de la Comunidad Valenciana ha conservado durante ochocientos años. En 2013, la Generalitat Valenciana declaró esta tradición Bien de Interés Cultural Inmaterial. La vocación musical de Albaida no se limita a las campanas: el Cercle Musical Primitiva d'Albaida tiene raíces documentadas desde mediados del siglo XVI, cuando un grupo de doce músicos de la localidad fue contratado en 1566 para tocar en las fiestas de Chinchilla, en Albacete, a cientos de kilómetros de distancia.
Cera, Textil y Lengua Valenciana
La economía de Albaida se apoyó durante siglos en la agricultura de secano —vid, olivo, almendro y naranjo— y en dos industrias artesanales de largo recorrido: la cerería, que llegó a contar con una veintena de fábricas de cera a finales de la década de 1970, y el textil, dedicado a la manufactura de edredones, colchas, mantelerías y toallas. Ambas industrias están hoy en clara retirada frente al peso creciente del sector servicios. En el terreno cultural, el valenciano sigue siendo mayoritario: según el censo de 2001, el 86,16% de los albaidinos hablaba esta lengua.
Moros y Cristianos y las Siete Filadas
La fiesta grande de Albaida combina las fiestas patronales en honor a la Virgen del Remedio, los días 6 y 7 de octubre, con los desfiles de Moros y Cristianos que llegan hasta el 11 de ese mes. El pueblo cuenta con siete filadas cristianas —Batallers, Muntanyesos, Pirates, Templaris, Mosqueters, Cordoveses y Maseros— y otras siete moras —Tuaregs, Berberiscos, Moros Nous, Cabiles, Sirocos, Al-Azraq y Kalifas—, cada una con su propia Entrada el día 9 de octubre. El calendario festivo se completa con la fiesta de Sant Antoni Abat, el 17 de enero, con hoguera y almuerzo de pericana, y con la de San Juan, el 24 de junio, organizada tradicionalmente por las mujeres que ese año cumplen cuarenta años, las llamadas "cuarentonas".
El Arroz al Horno y los Dulces de Almendra
La cocina de Albaida gira en buena parte alrededor del arroz: arròs al forn, arroz caldoso con conejo, arroz de puchero, arroz con acelgas o la paella de habas y alcachofas son algunos de sus platos más representativos. Por las fiestas de octubre y por Navidad llega la repostería de almendra —carquiñoles, rotllets, cocas de almendra— junto al turrón casero, mientras que en otoño la seta se cocina de mil maneras y en verano son los caracoles con salsa y la coca de tomate los que llenan las mesas. En enero y febrero es típico ir "de caçoletes", a comer arroz al horno cocinado en cazuela de barro, y por Cuaresma no faltan las albóndigas de bacalao ni el dulce de membrillo, el codonyat.
El municipio conserva también el recuerdo de L'Aljorf, un antiguo pueblo independiente anexionado a Albaida en 1888: entonces tenía unos quinientos habitantes, y hoy, convertido en barrio, no llega a los doscientos, porque buena parte de sus vecinos terminó instalándose en el núcleo principal.
Cuándo Ir a Albaida
La primera quincena de octubre, con las fiestas patronales y los Moros y Cristianos, es el momento de mayor actividad en Albaida. Para quien prefiera el motor, el Complex del Motor municipal tiene una pista de minivelocidad y supermotard de 800 metros homologada por la Federación Internacional de Motociclismo, donde se disputan pruebas de los campeonatos del mundo y de España. Y en diciembre, el museo de títeres acoge la Mostra de Títeres de la Vall d'Albaida, que se organiza cada año por estas fechas.
Planifica tu Visita a Albaida
Albaida, con código INE 46006, es la capital de la comarca de la Vall d'Albaida, en la provincia de Valencia, a 85 kilómetros de la capital. El municipio ocupa 35,41 km² y se levanta a 315 metros de altitud. La web municipal es albaida.es.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
Otros Pueblos de Valencia
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