- La Villa de Don Fadrique, el pueblo que un infante fundó huyendo de su hermano
- Geografía de La Villa de Don Fadrique
- Historia de La Villa de Don Fadrique
- Lo que Cuentan los Censos de La Villa de Don Fadrique
- Patrimonio de La Villa de Don Fadrique
- Economía de La Villa de Don Fadrique
- Fiestas de La Villa de Don Fadrique
- Cuándo Ir a La Villa de Don Fadrique
- Planifica tu Visita a La Villa de Don Fadrique
- Otros Pueblos de Toledo
La Villa de Don Fadrique, el pueblo que un infante fundó huyendo de su hermano
En plena Mancha toledana, rodeado por los ríos Cigüela y Riánsares, La Villa de Don Fadrique nació de una huida. Su fundador, un infante castellano que escapaba de su propio hermanastro, le dio nombre y fuero en 1343, y ese origen marca todavía el escudo del pueblo, con dos ríos dibujados porque para llegar a él siempre hay que cruzar uno. Hoy tiene algo más de 3.500 habitantes, se llama a sus vecinos salitrosos y conserva un patrimonio civil del Siglo de Oro poco frecuente en pueblos de su tamaño.
Geografía de La Villa de Don Fadrique
El municipio se extiende sobre 83 km² a 671 metros de altitud y limita con Corral de Almaguer, La Puebla de Almoradiel, Quero, Villacañas y Lillo. Se sitúa entre los ríos Cigüela y Riánsares, lo que durante siglos le dio el sobrenombre de «La Isla»: no había manera de entrar o salir del pueblo sin vadear uno de los dos cauces o alguno de los arroyos que los enlazan. Esa misma condición anfibia explica por qué su escudo lleva representados ambos ríos.
Historia de La Villa de Don Fadrique
El núcleo originario se llamó La Puebla de la Isla, una aldea dependiente de la encomienda santiaguista de Corral de Almaguer, repoblada primero por mozárabes y después por la Orden de Santiago al calor de la explotación de molinos y huertas sobre el Cigüela y el Riánsares. En 1343, el infante Fadrique Alfonso de Castilla, gran maestre de la Orden de Santiago, se refugió en estas tierras huyendo de su hermanastro Pedro I el Cruel. Agradecido por la ayuda recibida, le concedió el 25 de abril de 1343, desde el propio campamento que cercaba Algeciras, el privilegio de villa y el fuero de Sepúlveda: concejo propio con dos alcaldes, mercado semanal los martes y exención de portazgo para sus vecinos. Desde entonces se llamó Puebla de Don Fadrique, nombre que mantuvo hasta que en 1916 pasó a ser Villa de Don Fadrique.
En 1353 el propio Fadrique organizó el Común de La Mancha, una agrupación de pueblos entre el Cigüela y el Guadiana —con Corral de Almaguer, Quintanar de la Orden o El Toboso, entre otros— para repartirse pastos e impuestos sin necesidad de pleitos constantes. El siglo XV trajo un episodio violento: durante la guerra de sucesión entre Isabel la Católica y Juana la Beltraneja, las tropas del marqués de Villena derribaron en 1475 la Casa de la Torrecilla, el refugio fortificado que los propios vecinos se habían construido. El siglo XVI, en cambio, fue el de mayor esplendor constructivo, con la Orden de Santiago financiando buena parte del casco que hoy se conserva.
Ya en el siglo XX, el pueblo vivió un episodio que marcó su fama: durante la Segunda República eligió al primer alcalde comunista de toda España, y en julio de 1932 una huelga durante la siega derivó en enfrentamientos entre campesinos y la Guardia Civil, con incendio de eras y corte de las comunicaciones. Por ese pasado llegó a conocerse como la «pequeña Rusia» durante los años de la Guerra Fría. En esas mismas décadas llegó el ferrocarril: la línea de vía estrecha Villacañas-Quintanar de la Orden, inaugurada en 1909 y conocida popularmente como «El Trenillo», unió el pueblo con sus vecinos durante buena parte del siglo.
Lo que Cuentan los Censos de La Villa de Don Fadrique
La serie del INE cubre de 2001 a 2025. El mayor dato de esos 25 años se registró en 2008, con 4.210 habitantes; desde entonces la población ha ido cayendo hasta los 3.519 de 2025, un 16 % menos. Es un descenso constante y sin sobresaltos, propio de un pueblo agrícola de La Mancha que ha ido perdiendo población joven década tras década, sin que se adivinen segregaciones ni correcciones de padrón detrás de la cifra.
Patrimonio de La Villa de Don Fadrique
El edificio religioso de referencia es la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, cuya construcción se remata en 1537: conserva la portada occidental de estilo gótico tardío y, en la base de la torre, un baptisterio cubierto por una bóveda del mismo estilo. Pero lo más singular del pueblo es su arquitectura civil del siglo XVI y XVII: la Casa de la Tercia, levantada desde 1506 para guardar el grano y los tributos en especie de la Orden de Santiago, luce en su fachada el escudo real de León y Castilla. La Casa de las Llaves, del XVI, muestra en su portada un escudo con la tiara pontificia y las llaves de San Pedro. Y la Casa de los Laras, del siglo XVII, conserva su patio de columnas, corrales y una colección de siete rejas de forja de época.
Al oeste del casco urbano se levantan las chimeneas de las antiguas alcoholeras, construidas a partir de 1920 con unos 25-30 metros de altura y un ladrillo de sabor neomudéjar: son el testimonio más visible de la industria que trajo el ferrocarril a principios del siglo XX.
Economía de La Villa de Don Fadrique
La base histórica fue siempre la agricultura cerealista —trigo, cebada, centeno— junto con la vid y, en menor medida, el olivar, además de una ganadería ovina que a mediados del siglo XVII llegó a sumar unas 23.000 cabezas en el término. Esa tradición agrícola sigue presente hoy, pero el pueblo ha diversificado: según los últimos datos censales, más de la mitad de los ocupados trabaja ya en servicios, y la industria —con la fabricación de puertas como actividad local conocida desde hace décadas— pesa más que en la mayoría de los municipios vecinos de la comarca.
Fiestas de La Villa de Don Fadrique
El calendario festivo de los salitrosos empieza el 17 de enero con San Antonio Abad, cuando se bendicen los animales y se reparte el tradicional saquito de cebada o trigo para las bestias, y sigue el 2 de febrero con la Candelaria, procesión de candelas en la que participan las novias del año. El 25 de abril se encienden las Hogueras de San Marcos para pedir que no hiele sobre viñas ni siembras, y el Domingo de Resurrección se lanzan al aire los tradicionales peleles entre cánticos antiguos. El último fin de semana de mayo llegan las Jornadas Fadriqueñas, con mercado medieval y conferencias sobre la historia local, y el 17 de mayo se recuerda el Milagro del Santísimo Cristo del Consuelo, ocurrido en esa fecha de 1925. Las fiestas patronales, del 10 al 13 de septiembre en honor del mismo Cristo del Consuelo, son las grandes del año, con procesión multitudinaria, feria y pregón.
Cuándo Ir a La Villa de Don Fadrique
Para ver el pueblo con más vida conviene elegir el último fin de semana de mayo, cuando las Jornadas Fadriqueñas montan el mercado medieval junto al patrimonio civil del XVI, o la primera quincena de septiembre, con las fiestas patronales del Cristo del Consuelo en pleno apogeo. Quien prefiera tranquilidad y buen tiempo para recorrer las casonas solariegas tiene en primavera y principios de otoño las mejores fechas, lejos de los rigores del verano manchego y del frío seco del invierno.
Planifica tu Visita a La Villa de Don Fadrique
El pueblo se recorre bien en una mañana: la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la Casa de la Tercia y la Casa de las Llaves están a poca distancia entre sí en el casco histórico, y las chimeneas de las alcoholeras quedan como parada final al oeste del núcleo urbano. Está bien comunicado por carretera con Quintanar de la Orden, Villacañas y Corral de Almaguer. Para horarios de visita y trámites, la web municipal de La Villa de Don Fadrique es la referencia oficial.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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