Escalona, Toledo

Escalona. Pueblos de Toledo

📝 Contenido:
  1. Escalona: el Castillo de la Triste Condesa a Orillas del Alberche, en Toledo
  2. Lo que Cuentan los Censos de Escalona
  3. Geografía: la Villa sobre el Cantil
  4. Un Castillo que ha Visto Caer a un Favorito del Rey
  5. Patrimonio: Murallas, Convento y un Rodaje con Yul Brynner
  6. Economía: Dehesas y Vega del Alberche
  7. Fiestas de Escalona
  8. Cuándo Ir a Escalona
  9. Planifica tu Visita a Escalona
  10. Otros Pueblos de Toledo

Escalona: el Castillo de la Triste Condesa a Orillas del Alberche, en Toledo

Subir hasta Escalona es subir a un cantil de arcillas y areniscas que cae casi a plomo sobre el río Alberche, con el castillo-palacio de los duques asomado al vacío como un balcón fortificado. El pueblo, en la comarca de Torrijos (Toledo), tiene 3.987 habitantes y una historia que pasó por manos de reyes, favoritos caídos en desgracia y una viuda que resistió un asedio real durante veinte días. Sobre el origen de su nombre hay dos hipótesis que conviven sin zanjarse: la Diputación de Toledo lo relaciona con la antigua ciudad palestina de Ascalón, mientras que el historiador Fernando Jiménez de Gregorio defendió que «Escalona» sería, simplemente, un aumentativo del latín scala, escalón, en alusión al cantil sobre el que se asienta.

Lo que Cuentan los Censos de Escalona

La serie de población de Escalona, con datos desde 2001, dibuja una curva poco habitual en los pueblos del interior de Castilla-La Mancha: en vez de vaciarse, ha crecido. En 2001 el municipio tenía 2.193 habitantes; hoy, en 2025, son 3.987, prácticamente el doble en apenas 24 años. El crecimiento no ha sido uniforme: subió con fuerza hasta 2011 (3.540 habitantes), retrocedió ligeramente durante la crisis de la década siguiente hasta los 3.199 de 2018, y desde entonces ha vuelto a remontar año tras año hasta el máximo actual. La cercanía a Madrid y a la autovía explica buena parte de ese doble movimiento de ida y vuelta. El contraste con el pasado es todavía mayor si se mira más atrás: hacia mediados del siglo XIX, cuando las tropas de Soult ya habían arruinado el palacio ducal, la villa apenas contabilizaba 581 habitantes. De aquella cifra a los casi 4.000 vecinos actuales hay un crecimiento que multiplica por casi siete la población en siglo y medio.

Geografía: la Villa sobre el Cantil

Escalona se asienta sobre una loma de capas arcillosas y areniscas que se eleva casi en vertical sobre la margen derecha del Alberche, a 550 metros de altitud y con un término de 73 km². El río traza varias dehesas a su paso: Guadamillas, Capicelato, Quiribú, Bárbara y Dehesa Herrera en la orilla izquierda, y Almorojuelo, Álamo y Pedrillán en la derecha, todas ellas pasto tradicional del ganado. Varios arroyos menores —la Guadamilla, Pintillos, el Guañel— cruzan el término, aunque se secan la mayor parte del año. El municipio linda con Almorox, Paredes de Escalona, Santa Cruz del Retamar, Quismondo, Maqueda, Hormigos y Nombela, todos de la provincia de Toledo.

Un Castillo que ha Visto Caer a un Favorito del Rey

La posición de Escalona, casi rodeada por el meandro del Alberche, la convirtió desde la Edad Media en una plaza prácticamente inexpugnable. Fue reconquistada a los musulmanes por Alfonso VI en su avance hacia Toledo, posiblemente durante la campaña de 1083, y poco después se convirtió en cabeza de la Comunidad de villa y tierra de Escalona, dentro de la Extremadura castellana. En 1118 el rey Alfonso VII le concedió fuero real, y en 1130 la villa fue entregada a los hermanos Diego y Domingo Álvarez; de sus manos pasó en 1281 al infante don Manuel de Castilla, hermano de Alfonso X. En 1136 el caudillo almorávide Tashfin Ibn Ali asaltó la villa, pasó a cuchillo a los varones que encontró y envió a Córdoba, como trofeo de guerra, a las mujeres y las campanas de la iglesia.

El episodio más conocido llegó en el siglo XV. En 1423 el rey Juan II entregó Escalona a su valido Álvaro de Luna, que levantó aquí su gran castillo-palacio. Cuando Álvaro de Luna cayó en desgracia y fue ajusticiado en Valladolid en 1453, la fortaleza resistió el asedio de las tropas reales durante veinte días, dirigida por su viuda, Juana Pimentel, recordada desde entonces como «la triste condesa». Poco después la villa pasó a Juan Pacheco, maestre de Santiago, que en 1472 recibió de Enrique IV el título de duque de Escalona. Durante aquellos años el puente que Álvaro de Luna había ordenado construir hacia 1436 llegó a ser, durante parte del siglo XV, el único paso sobre el Alberche entre Ávila y Toledo. Siglos después, durante la guerra de la Independencia, el mariscal francés Soult arruinó buena parte de aquel palacio, hasta entonces casi intacto, para aprovechar su madera en un puente militar sobre el río.

Patrimonio: Murallas, Convento y un Rodaje con Yul Brynner

El castillo-palacio de Escalona, de estilo mudéjar y fechado en el siglo XV, se considera por algunos autores de los más hermosos de la provincia de Toledo. Se divide en dos partes bien diferenciadas: el recinto que fue propiamente el castillo, y una sección posterior de carácter palaciego, hoy restaurada y de propiedad privada. El pueblo conserva además buena parte de su antigua muralla, visible desde los alrededores, y el convento de las Concepcionistas, fundado en el siglo XVI por Teresa Enríquez. La silueta amurallada de Escalona, su puente y las riberas del Alberche sirvieron de escenario parcial para la película Villa cabalga (1968), de Buzz Kulik, protagonizada por Yul Brynner y Robert Mitchum.

Economía: Dehesas y Vega del Alberche

El término de Escalona ha vivido tradicionalmente de lo que da la vega del Alberche y las dehesas que lo flanquean. Las seis dehesas del municipio —Guadamillas, Capicelato, Quiribú, Bárbara, Dehesa Herrera, Almorojuelo, Álamo y Pedrillán, repartidas entre ambas orillas del río— han sido durante siglos pasto de ganado, mientras que las tierras más cercanas al cauce se han dedicado al cultivo de regadío. Varios arroyos menores, como el de la Guadamilla, Pintillos o el Guañel, riegan ese entorno agrícola, aunque permanecen secos la mayor parte del año, lo que condiciona el aprovechamiento de las tierras más alejadas del Alberche.

Fiestas de Escalona

  • 15 y 16 de agosto: Virgen de la Asunción y San Roque, con actos culturales, taurinos y festejos populares que llenan el pueblo en pleno verano.
  • 8 y 9 de diciembre: Inmaculada Concepción.

Cuándo Ir a Escalona

El mejor momento para visitar Escalona sigue siendo pleno verano, cuando coinciden las fiestas de agosto con los días largos para pasear por el cantil del castillo y bajar hasta el Alberche. El pueblo, además, está a tiro de día desde Madrid y Toledo, lo que permite combinar la visita con otras localidades de la comarca de Torrijos sin necesidad de pernoctar. Quien prefiera evitar el calor puede optar por la primavera o el otoño, cuando la vega del Alberche y las dehesas que rodean el pueblo muestran su mejor color y las subidas al castillo resultan menos duras.

Planifica tu Visita a Escalona

Escalona está en la provincia de Toledo, dentro de la comarca de Torrijos, a orillas del Alberche. Su término municipal, de 73 km², se alcanza con facilidad desde la autovía que une Madrid con Extremadura. El punto de partida de cualquier visita es el castillo-palacio sobre el cantil, desde donde se domina el curso del río y se entiende de un vistazo por qué esta villa fue, durante siglos, una de las plazas más codiciadas de Castilla. Desde ahí merece la pena bajar hasta el puente sobre el Alberche, recorrer el trazado de la antigua muralla y acercarse al convento de las Concepcionistas, antes de buscar alguna de las dehesas del término para completar la imagen de un pueblo que vive, todavía hoy, pegado a su río.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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