- Gerindote, el huerto de David que no deja de crecer
- Geografía: la llanura de la comarca de Torrijos
- Historia: del obispo de Segovia a Gutierre de Cárdenas
- Patrimonio: el Caño Viejo y la iglesia de San Mateo
- Economía: cereal y una cabaña porcina que multiplica por siete a sus vecinos
- Fiestas: San José, San Mateo y el cordón que ya no se teje
- Cuándo ir a Gerindote
- Planifica tu visita
- Otros Pueblos de Toledo
Gerindote, el huerto de David que no deja de crecer
Gerindote es un municipio de 2.828 habitantes (INE 2025) situado en la provincia de Toledo, en Castilla-La Mancha, dentro de la comarca de Torrijos. Su término ocupa 44 km² y la localidad se asienta a 545 metros sobre el nivel del mar. El código INE es el 45069, sus vecinos se llaman gerindoteños y la web municipal es gerindote.com.
Lo más llamativo de Gerindote hoy no es su patrimonio, modesto pero genuino, sino su demografía: mientras la mayoría de los pueblos pequeños de Castilla-La Mancha pierden población año tras año, Gerindote ha pasado de 1.875 habitantes en 2001 a 2.828 en 2025 —su cifra más alta en toda la serie disponible—, con un crecimiento especialmente intenso en los últimos tres años, que lo convierten en una rareza demográfica dentro de su comarca.
La trayectoria no ha sido lineal: tras superar los 2.400 habitantes a comienzos de la década de 2010, la población se mantuvo prácticamente estancada durante varios años —2.339 en 2020, apenas por encima del nivel de una década antes—, para después encadenar cuatro subidas consecutivas que la llevaron de 2.395 en 2021 a 2.518, 2.617, 2.767 y, finalmente, 2.828 en 2025. Ese repunte reciente, poco habitual entre los municipios pequeños del interior de Castilla-La Mancha, sitúa a Gerindote entre los pueblos que mejor están resistiendo —o incluso revirtiendo— la despoblación rural de la región.
Geografía: la llanura de la comarca de Torrijos
El municipio se extiende sobre una pequeña llanura con algún declive, propia del paisaje de la comarca de Torrijos, y limita con los términos de Torrijos, Barcience, Rielves, Albarreal de Tajo, Burujón, Escalonilla y Santo Domingo-Caudilla, todos ellos también de la provincia de Toledo. Es un paisaje de campos abiertos, típico de la Castilla-La Mancha cerealista, sin grandes accidentes geográficos que rompan la planicie.
Historia: del obispo de Segovia a Gutierre de Cárdenas
El nombre de Gerindote tiene origen árabe: deriva de Yinān Dāwūd, que puede traducirse como "el jardinero" o "el huerto de David", y a lo largo de los siglos el topónimo ha adoptado formas como Girendoth, Girenduch, Gerindot, Zerindote o Celín de Dote. En la Edad Media el lugar perteneció al obispo de Segovia, hasta que en 1482 los Reyes Católicos lo donaron a Gutierre de Cárdenas, uno de los nobles de mayor confianza de la Corona en aquellos años: contador mayor de Castilla y comendador mayor de León, había sido pieza clave en la boda secreta de Isabel y Fernando en 1469 y acabaría fundando el marquesado de Malpica de Tajo, muy cerca de estas tierras toledanas. Que Gerindote pasara a sus manos da una idea del peso que tuvo, aunque fuera modesto, dentro de la reorganización señorial que siguió a la llegada al trono de los Reyes Católicos. A mediados del siglo XIX la villa contaba con 342 casas y 1.253 habitantes, y su presupuesto municipal ascendía a 17.774 reales, de los que 2.000 se destinaban al sueldo del secretario, según recoge el diccionario geográfico de Pascual Madoz.
Patrimonio: el Caño Viejo y la iglesia de San Mateo
El elemento patrimonial más antiguo de Gerindote es el Caño Viejo, del siglo XII, vestigio de la importancia que tuvo históricamente el abastecimiento de agua en una localidad cuyo propio nombre remite a huertos y jardines. El edificio religioso de referencia es la iglesia parroquial de San Mateo Apóstol, del siglo XV, a la que se suma la ermita de San José, sede de una de las dos grandes devociones del pueblo. Entre ambos edificios y el propio Caño Viejo se resume el patrimonio visible de Gerindote: una localidad pequeña que no conserva grandes monumentos, pero sí un conjunto coherente y bien identificado con cada etapa de su historia, desde el abastecimiento de agua medieval hasta la reafirmación religiosa de la villa tras la Reconquista.
Economía: cereal y una cabaña porcina que multiplica por siete a sus vecinos
La economía de Gerindote conserva una base agraria muy marcada: según el último Censo Agrario, el municipio reúne 76 explotaciones que trabajan 5.165 hectáreas de superficie agrícola útil —una cifra superior a la extensión del propio término porque varias explotaciones con sede en Gerindote cultivan también tierras de municipios vecinos—, de las que un 95 % son tierras de labor dedicadas sobre todo al cereal de secano. Pero el dato más llamativo es ganadero: las explotaciones del municipio albergan cerca de 19.800 cerdos, además de unas 1.900 cabezas de ganado ovino y caprino y otras 1.900 de bovino, lo que convierte a la cabaña porcina en, con mucho, la actividad económica más intensiva del término, muy por encima en volumen de la propia población humana del pueblo. Ese perfil —cereal de secano combinado con ganadería porcina intensiva— es habitual en buena parte de la comarca de Torrijos y explica por qué, a pesar de su reducido tamaño, Gerindote mantiene una actividad económica propia que no depende por completo de la cercanía de Toledo o de los polígonos industriales de la zona, aunque también se beneficia de ambos a la hora de generar empleo para sus vecinos.
Fiestas: San José, San Mateo y el cordón que ya no se teje
El calendario festivo de Gerindote gira en torno a dos fechas: el 19 de marzo, festividad de San José, y el 21 de septiembre, día de San Mateo Apóstol, patrón al que está dedicada la iglesia parroquial. El pueblo conservó durante generaciones una danza tradicional de Carnaval conocida como "Tejer el cordón", hoy recuperada y mantenida viva gracias a la Asociación de Coros y Danzas San José, que la representa en sus actuaciones como una de las señas de identidad folclórica del municipio.
Cuándo ir a Gerindote
Las dos fiestas patronales, la de San José en marzo y la de San Mateo en septiembre, son las fechas que concentran la vida social del pueblo y la mejor oportunidad para ver en directo las danzas de "Tejer el cordón" de la Asociación de Coros y Danzas. Al tratarse de un municipio de llanura sin grandes atractivos naturales que condicionen la visita, la primavera y el otoño son en general las estaciones más cómodas para recorrerlo, evitando el calor más duro del verano manchego y el frío de los meses centrales del invierno.
Planifica tu visita
Gerindote se encuentra en plena comarca de Torrijos, muy cerca de la capital de la comarca y a poca distancia de Toledo, lo que permite combinar una visita breve al Caño Viejo y a la iglesia de San Mateo con una excursión más amplia por los pueblos vecinos de Barcience, Rielves o Albarreal de Tajo. Dado su tamaño, no cuenta con una oferta turística amplia, por lo que conviene planificarlo como parada corta dentro de una ruta más larga por la comarca toledana, preferentemente coincidiendo con alguna de sus dos fiestas patronales. Quien se interese por la arquitectura señorial de la zona puede completar la visita con una parada en Torrijos, cabecera de la comarca, o acercarse hasta Malpica de Tajo, vinculado históricamente a la misma familia de los Cárdenas que durante siglos tuvo también derechos sobre Gerindote. Para información municipal actualizada, la referencia es la web oficial, gerindote.com.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
Otros Pueblos de Toledo
- Guadamur
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