- Aznalcázar: la Puerta Sevillana de Doñana, en Pleno Aljarafe
- Lo que Cuentan los Censos de Aznalcázar
- Entre Marismas y Pinares: la Geografía de Aznalcázar
- De Lontigi a Hisn al-Qasar: la Historia de Aznalcázar
- Economía: Arroz, Aceituna y una Fábrica que Surte a Mercadona
- Patrimonio: la Iglesia de San Pablo y el Cerro del Alcázar
- Fiestas: el Vado de Quema y Santiago de Interés Turístico
- Planifica tu Visita a Aznalcázar
- Otros Pueblos de Sevilla
Aznalcázar: la Puerta Sevillana de Doñana, en Pleno Aljarafe
Aznalcázar es uno de los municipios de la comarca sevillana del Aljarafe, a unos 25 kilómetros de la capital, y uno de los 13 municipios que tienen parte de su término dentro del Parque Nacional de Doñana, uno de los espacios protegidos más extensos y conocidos de España. Con cerca de 4.875 habitantes, combina la agricultura tradicional del Aljarafe con una industria agroalimentaria consolidada y un patrimonio natural que lo ha convertido en destino de ecoturismo para quienes visitan Sevilla o el propio parque nacional.
Lo que Cuentan los Censos de Aznalcázar
La serie del INE arranca en 2001, con 3.522 habitantes, y dibuja un crecimiento casi ininterrumpido durante 24 años: 4.003 en 2008, 4.349 en 2014, 4.614 en 2021 y un máximo de 4.886 habitantes en 2024. El último dato, de 2025, es de 4.875, una cifra prácticamente idéntica a ese techo y muy lejos de cualquier síntoma de declive. En conjunto, Aznalcázar ha ganado casi un 40 % de población desde el inicio del siglo, sin los sobresaltos de otros pueblos de la provincia que sufrieron depuraciones bruscas del padrón: un crecimiento sostenido, propio de un municipio dentro del área de influencia metropolitana de Sevilla y con una base agrícola e industrial que genera empleo estable.
Entre Marismas y Pinares: la Geografía de Aznalcázar
El término de Aznalcázar limita con Huévar del Aljarafe, Benacazón, Umbrete, Bollullos de la Mitación, Pilas, La Puebla del Río, Villamanrique de la Condesa y Almonte, en el corazón del Aljarafe sevillano, la comarca de colinas suaves y tierras de secano que se extiende al oeste de la capital. A solo 2 kilómetros del núcleo urbano se extienden los Pinares de Aznalcázar, una de las masas forestales de mayor interés ecológico de toda la provincia de Sevilla: casi 12.000 hectáreas de pino piñonero y matorral mediterráneo —jara, romero, brezo— con senderos señalizados, carril bici, circuitos ecuestres, pistas americanas para hacer ejercicio al aire libre y una zona recreativa con merenderos pensada para familias. Entre sus copas se pueden observar colonias de milano negro y cárabos comunes, y en temporada no es difícil cruzarse con cigüeñas blancas. Su vegetación perimarismeña, de alto valor paisajístico, actúa casi como antesala del propio Parque Nacional de Doñana, con el que el término municipal conecta.
De Lontigi a Hisn al-Qasar: la Historia de Aznalcázar
El académico José Hernández Díaz identificó Aznalcázar con Lontigi u Olontigi, un antiguo asentamiento tartésico del que se conserva acuñación propia de los siglos II y I antes de Cristo con la inscripción latina OLVNT; el Barrington Atlas of the Ancient World, el gran atlas académico de referencia sobre el mundo antiguo, respalda esa misma identificación, aunque en el siglo XIX se propusieron también otras candidatas en la provincia de Huelva, como Gibraleón, Moguer o la propia Almonte. La mención de Plinio a esta ciudad junto a Laelia y Lastigi, a orillas del río Menoba —el actual Guadiamar—, hace de Aznalcázar, o de un enclave muy próximo, el candidato más probable.
El núcleo estuvo fortificado ya en época romana y se ha documentado una necrópolis visigoda en sus alrededores. Bajo dominio musulmán se llamó Hisn al-Qasar —"fortaleza del palacio"—, nombre del que deriva el actual, y fue capital de uno de los cuatro distritos jurídicos en que se dividía entonces la comarca del Aljarafe. En 1251, Aznalcázar fue reconquistado junto con Sanlúcar de Barrameda y donado en el repartimiento a la ciudad de Sevilla, de la que pasó a compartir derechos y fueros. Más tarde se convirtió en señorío, núcleo principal del marquesado del Pedroso y de las Torres, hasta la abolición de los señoríos a comienzos del siglo XIX. Un padrón de 1594 recoge ya 534 vecinos pecheros en la villa, una cifra que da idea de su peso demográfico ya en el Siglo de Oro.
Economía: Arroz, Aceituna y una Fábrica que Surte a Mercadona
El campo de Aznalcázar mantiene 14.197 hectáreas de cultivos herbáceos, de las que 4.674 son de arroz y 1.381 de trigo, además de 3.356 hectáreas de cultivos leñosos, con 1.479 dedicadas al olivar de aceituna de mesa: una combinación de regadío de marisma y secano de Aljarafe poco habitual en una misma localidad. Al noreste del núcleo urbano se encuentra el polígono industrial Torrealcázar, donde tiene su fábrica La Española, la aceitunera que produce tanto para su propia marca como para Mercadona, y que mantiene otra planta gemela en Alcoy, en la provincia de Alicante, a cientos de kilómetros de distancia.
Patrimonio: la Iglesia de San Pablo y el Cerro del Alcázar
El edificio religioso más notable es la Iglesia de San Pablo, de estilo gótico-mudéjar y datada a finales del siglo XIV o principios del XV. La Plaza del Cabildo conserva edificios de los siglos XVII y XVIII, y la Fuente Vieja es una fuente pública decorada con azulejos de finales del XVIII que todavía puede visitarse. El Cerro del Alcázar, hoy convertido en un pequeño parque público, ocupa el emplazamiento del antiguo alcázar que dio nombre al pueblo, y en sus inmediaciones se han hallado restos arqueológicos, entre ellos monedas púnico-libias. Los aficionados al golf tienen además el campo de Las Minas, dentro del propio término municipal, uno de los atractivos que completan la oferta turística de la zona.
Fiestas: el Vado de Quema y Santiago de Interés Turístico
La Semana Santa de Aznalcázar tiene dos salidas principales: el Jueves Santo procesiona la Hermandad de la Vera Cruz y el Viernes Santo la de Santiago. Entre mayo y junio, según la fecha variable de Pentecostés, el pueblo vive una de sus estampas más conocidas: el paso de las hermandades rocieras camino de la ermita del Rocío, en Almonte, que cruzan precisamente por el Vado de Quema, situado en término de Aznalcázar, una de las imágenes más fotografiadas de toda la romería. El 25 de julio se celebra la procesión de Santiago Apóstol y María Santísima de las Angustias, unas fiestas declaradas de Interés Turístico de Andalucía en 2008. El calendario festivo se completa con la procesión de Nuestra Señora de la Encarnación el último domingo de septiembre, la de Nuestro Padre Jesús del Socorro el último domingo de octubre, y la feria en honor al Corpus Christi, que se celebra en junio y es una de las citas más populares del año.
Planifica tu Visita a Aznalcázar
Aznalcázar está a unos 25 kilómetros de Sevilla capital y mantiene una vida social y cultural activa para su tamaño: bares, restaurantes, dos supermercados, tres bancos y hasta una academia de español para extranjeros, reflejo del turismo que atrae su cercanía a Doñana. El transporte público conecta el pueblo con Sevilla y con localidades próximas como El Rocío. Quien visite Aznalcázar puede alojarse en su pequeño hotel o en una casa rural y combinar el paseo por el Cerro del Alcázar y la Iglesia de San Pablo con una ruta por los Pinares o una escapada al parque nacional. Entre sus vecinos ilustres destacan el ingeniero e investigador José Antonio Rodríguez Manfredi y el catedrático de Bellas Artes y youtuber Antonio García Villarán.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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