- San Miguel de Abona: el municipio tinerfeño que casi ha triplicado su población desde 2001
- Lo que Cuentan los Censos de San Miguel de Abona
- Un nombre con dos capas: el arcángel y el reino guanche
- Un escudo que resume la economía de San Miguel
- De los 1.070 metros de El Bucio a la Montaña Amarilla
- Tabaibas, cardones y el halcón que cría en el roque de Jama
- Cuándo Ir a San Miguel de Abona
- Planifica tu Visita a San Miguel de Abona
- Otros Pueblos de Santa Cruz de Tenerife
San Miguel de Abona: el municipio tinerfeño que casi ha triplicado su población desde 2001
En 2001, San Miguel de Abona tenía 8.355 habitantes: un pueblo mediano de las medianías del sur de Tenerife. En 2025 tiene 23.960. La población se ha multiplicado por 2,9 en veinticuatro años, un 187 % más, y eso convierte a este municipio de la provincia de Santa Cruz de Tenerife en uno de los casos de crecimiento más fuertes de todo el archipiélago. Junto con Arona y Adeje forma el área metropolitana de Tenerife Sur, que reunía 215.532 habitantes en 2024. Y su casco histórico, a 580 metros de altitud, está declarado bien de interés cultural en la categoría de Conjunto Histórico desde 2013.
Lo que Cuentan los Censos de San Miguel de Abona
La serie recoge 24 recuentos entre 2001 y 2025, y tiene una de las anomalías más llamativas que pueden verse en un padrón municipal español.
Primera fase (2001-2012): el pueblo se duplica. De 8.355 a 17.555 habitantes en once años. Los saltos anuales son enormes para un municipio pequeño: 1.205 personas en 2007, 1.223 en 2008 y 1.142 en 2009. En tres años, el pueblo ganó más de tres mil quinientos vecinos.
El corte de 2013. Y aquí ocurre lo inesperado. El recuento de 2013 da 16.099 habitantes, es decir, 1.456 menos que el año anterior: una caída del 8,3 % en doce meses. Ningún municipio pierde de golpe a uno de cada doce vecinos por marcha espontánea. Lo que hay detrás es una revisión del padrón, la depuración de inscripciones que no se renovaron, algo habitual en localidades turísticas del sur canario con mucha población extranjera empadronada. Hay que leerlo como un ajuste administrativo, no como un éxodo.
Segunda fase (2014-2025): la recuperación y el nuevo techo. El municipio tardó cuatro años en volver a superar el nivel de 2012: lo logró en 2016, con 17.870 habitantes. Desde entonces no ha parado: 18.887 en 2017, 19.672 en 2018, 20.886 en 2019 —con un salto de 1.214 personas en un solo año— y 21.621 en 2020.
El bache más reciente es distinto y mucho más suave: entre 2021 y 2022 el padrón creció solo 43 habitantes (de 21.872 a 21.915), un frenazo que encaja con dos años malos para el turismo. A partir de ahí, vuelta al ritmo alto: 22.606 en 2023, 23.138 en 2024 y 23.960 en 2025, máximo histórico de la serie, con 822 vecinos nuevos en el último recuento.
Una precisión sobre los datos: en la serie falta el año 2003, un hueco de la fuente sin significado demográfico. Y una cifra para situar el resultado: 23.960 habitantes en 42 km² dan una densidad de unos 570 habitantes por kilómetro cuadrado, altísima para un término con tanta superficie de malpaís y barranco.
Un nombre con dos capas: el arcángel y el reino guanche
El topónimo del municipio se lee en dos tiempos, y los dos están documentados.
San Miguel viene de la advocación de la primitiva ermita construida en el siglo XVII en el casco fundacional del núcleo y dedicada al arcángel. Es la capa cristiana, la del pueblo que se organiza alrededor de su ermita.
Abona es mucho más antiguo: es de procedencia guanche y, según algunos investigadores, significa «grandes piedras» y, por extensión, «canteras». El término alude al antiguo reino o menceyato guanche de Abona, en cuyo territorio se funda la localidad. El nombre completo del municipio conserva, por tanto, la memoria de los dos pueblos que lo habitaron.
Un escudo que resume la economía de San Miguel
El escudo heráldico, aprobado por Orden del Gobierno de Canarias del 27 de septiembre de 1993, es un pequeño catálogo de la historia productiva del municipio, y vale la pena desmontarlo pieza por pieza:
- En el centro, sobre campo de oro, la imagen de San Miguel Arcángel con espada y balanza de plata, y en la punta ondas de azur y plata, el mar.
- La bordura está dividida en ocho piezas. Cuatro de gules, dos con un racimo de uvas de oro y dos con una espiga de trigo: el vino y el cereal.
- Y cuatro de plata, tres con tuneras cargadas de cochinilla —el insecto del que se extraía el tinte carmín— y una con un gánigo, la vasija de barro de los antiguos canarios.
- Al timbre, corona real cerrada.
El municipio completa su simbología con una bandera aprobada por Orden del 23 de febrero de 1998, de dos franjas verticales, azul al asta ocupando un tercio y amarilla los dos tercios restantes, y con un pendón aprobado el 22 de septiembre de 1997, cuadrado y de 1,25 metros de lado, con el escudo bordado y flecos de oro.
De los 1.070 metros de El Bucio a la Montaña Amarilla
El término municipal abarca 42,04 km², lo que lo coloca en el puesto 17.º de la isla en superficie y el 31.º de la provincia. Limita con Granadilla de Abona, Vilaflor de Chasna y Arona, y alcanza su máxima altura en la zona de El Bucio, a unos 1.070 metros sobre el nivel del mar. Desde ahí hasta la orilla, el paisaje es un rosario de conos volcánicos que conviene conocer por tramos:
- Zona alta: las Montañas de Tilena y el conjunto que forman la Montaña de Viña Vieja, La Montañita, la Montaña de Garañaña y la de Bense.
- Zona media: la Montaña Chimbesque y las Montañas de Aldea y La Estrella.
- Costa: la alineación de las Montañitas de los Erales, Montañita el Charco, Montaña Negra, Montaña del Majano y los dos conos del Malpasito de Arriba y el Malpasito de Abajo.
- Y en la propia fachada litoral, la Montaña Amarilla, un cono volcánico formado por una erupción hidromagmática, es decir, por el choque entre el magma y el agua. Es la formación más fotografiada del municipio.
Al oeste, haciendo de límite con Arona, se levantan las laderas de las Mesas de Aldea y la alineación de La Centinela y el roque de Jama. La costa es reducida y parcialmente acantilada, con una sucesión de pequeñas playas de arena volcánica y cantos rodados surgidas en las desembocaduras de los barrancos.
Esos barrancos son la red hidrográfica del término: el de Uchoba o Ifaya, el de La Orchilla —que marca el límite con Granadilla de Abona—, el de los Saltaderos y el barranco Erese.
Tabaibas, cardones y el halcón que cría en el roque de Jama
Buena parte del municipio está transformado por la mano humana, pero la vegetación natural se conserva por franjas de altitud, y es un recorrido botánico muy legible:
- Franja litoral: comunidades de tomillo marino y uva de mar.
- Hasta los 200-300 metros: tabaibales dulces, con matorrales de aulaga y salado, además de barrillares y tuneras.
- Hasta los 900 metros: el tabaibal amargo, que arranca en la costa y sube muy alto. En los fondos de barranco de la zona baja, extensas comunidades de balo.
- Medianías: muy antropizadas, pero con pequeños cardonales en las laderas de La Centinela-Roque de Jama y en el barranco de los Palos, y matorrales de incienso, vinagrera y jaguarzo.
- A partir de los 800 metros: agrupaciones de pinar canario con jaguarzos.
En fauna destacan las aves: cernícalo, paloma bravía, alcaudón, andoriña, caminero, mosquitero, curruca y mirlo son habituales en el término. Pero el dato que merece subrayarse es otro: los riscos del roque de Jama son lugar de nidificación del halcón tagarote, una de las rapaces más escasas del archipiélago. Entre los reptiles se encuentran el lagarto tizón del sur, el perenquén y la lisa, y entre los mamíferos, el murciélago rabudo.
Cuándo Ir a San Miguel de Abona
El clima es el típico del sur tinerfeño: temperaturas altas casi todo el año y pluviosidad escasa, lo que lo define como árido y seco. Eso se traduce en una ventaja práctica muy concreta: aquí no hay temporada mala, hay horas y hay cotas.
- El casco histórico, a 580 metros, es siempre más fresco que la costa: la visita al Conjunto Histórico se puede hacer a cualquier hora y en cualquier mes.
- La costa y la Montaña Amarilla piden primera hora o últimas horas del día, cuando el sol no castiga el malpaís.
- Las medianías altas y el pinar, por encima de los 800 metros, son el plan de los días de más calor.
- 29 de septiembre: la festividad de San Miguel Arcángel, el patrón que da nombre al pueblo y protagoniza su escudo.
Planifica tu Visita a San Miguel de Abona
- Isla y provincia: Tenerife, provincia de Santa Cruz de Tenerife (Canarias).
- Población: 23.960 habitantes, máximo histórico de la serie.
- Superficie: 42 km². Altitud del casco: 580 m; máxima del término: 1.070 m en El Bucio.
- Código INE: 38035.
- Limita con: Granadilla de Abona, Vilaflor de Chasna y Arona. Forma parte del área de Tenerife Sur.
- Web municipal: sanmigueldeabona.es.
El itinerario que mejor explica el municipio se hace de arriba abajo, aprovechando los 1.070 metros de desnivel. Se empieza en las medianías altas, con el pinar y los cardonales de La Centinela y el roque de Jama —donde, con suerte y prismáticos, aparece el tagarote—, se baja al casco histórico declarado Conjunto Histórico para ver el núcleo fundacional de la ermita del siglo XVII, y se termina en la costa, al pie de la Montaña Amarilla, en una de esas playas pequeñas de arena volcánica que se forman donde los barrancos alcanzan el mar.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
Otros Pueblos de Santa Cruz de Tenerife
- San Sebastian de la Gomera
- Santa Cruz de la Palma
- Santa Cruz de Tenerife
- Santa Ursula
- Santiago del Teide
- Tacoronte
- Tazacorte
Si quieres conocer otros artículos parecidos a San Miguel de Abona. Pueblos de Santa Cruz de Tenerife puedes visitar la categoría Santa Cruz de Tenerife.
