Son Servera

Son Servera. Pueblos de Islas Baleares

Son Servera: la iglesia que lleva sin terminarse desde 1905 y siete playas que lo explican todo

En el nordeste de Mallorca, entre Artà y Sant Llorenç, hay un municipio de 42,56 kilómetros cuadrados que multiplicó por cinco su población en sesenta y cinco años. Son Servera tiene hoy 12.417 habitantes, siete playas, un campo de golf que ha acogido ocho torneos del European Tour y un templo que se empezó a levantar en 1905 y sigue sin acabar. Los cuatro datos están relacionados entre sí más de lo que parece.

📝 Contenido:
  1. Lo que Cuentan los Censos de Son Servera
  2. Una Iglesia Que Lleva Sin Terminarse desde 1905
  3. Siete Playas y Cinco Núcleos
  4. De Binicanella a Son Servera: el Serbal del Escudo
  5. Independiente, Anexionada y Otra Vez Independiente
  6. El Campo de Golf de Pula
  7. Planifica tu Visita a Son Servera
  8. Otros pueblos de Islas Baleares

Lo que Cuentan los Censos de Son Servera

La serie de población de Son Servera arranca en 1842 con 1.968 habitantes y describe durante más de un siglo la curva típica de un pueblo agrícola del Levante mallorquín: sube despacio hasta 2.851 vecinos en 1900 y luego se estanca y retrocede. En 1950 eran 2.631; en 1960, 2.390. Ciento veinte años de serie para acabar con cuatrocientos habitantes más que al principio.

El punto de inflexión está entre 1960 y 1981. En 1970 el padrón daba 3.156 habitantes; once años después, 5.110. En dos décadas el municipio más que dobló su población, y ya no paró: 7.419 en 1990, 9.562 en el año 2000, 12.286 en 2010.

Es decir: de los 2.390 vecinos de 1960 a los 12.417 de 2025 hay un factor de 5,2. Lo que pasó entremedias tiene nombre y apellidos —el turismo de costa— y se ve con toda claridad en la geografía del municipio, donde el núcleo más habitado ya no es la capital municipal, sino Cala Millor.

La última década ha sido más irregular, con un bache en torno a 11.100 habitantes en 2013 y una recuperación posterior: 11.817 en 2020, 11.932 en 2023, 12.261 en 2024 y 12.417 en 2025, que es la cifra más alta de toda la serie.

Una Iglesia Que Lleva Sin Terminarse desde 1905

La Iglesia Nueva es la rareza arquitectónica del pueblo: un templo aún por acabar. Se empezó a construir en 1905 con el impulso de los vecinos de la época, siguiendo un plano traído a la localidad por Rubió Bellver, arquitecto discípulo de Gaudí. Nunca se completó.

Lo que sí ha habido son mejoras sucesivas: la restauración de la capilla honda y, más recientemente, obras en lo que en el plano original debían ser la sacristía y el almacén, que se están convirtiendo en vestuarios y salas polivalentes. Hacían falta, porque el edificio inacabado acoge una cantidad notable de actos culturales. Los viernes se celebra allí sa Revetlla, la velada de ball de bot —el baile de salto mallorquín—, y el Viernes Santo, un Descendimiento de la Cruz que lleva representándose unos veinticinco años.

La iglesia principal es otra: la parroquia de San Juan Bautista, y su origen es defensivo. Se construyó a partir de una torre de defensa que era común a las dos posesiones en que se dividió el pueblo cuando dos hermanos Servera se repartieron las tierras en el siglo XVI: Ca s'Hereu y Son Fra Garí. De aquella torre aún se ven unas puntas de planta cuadrangular anexas al campanario, este ya del siglo XVIII.

Siete Playas y Cinco Núcleos

El municipio serverino es una de las cinco entidades de la comarca del Levante Mallorquín, y su población está muy repartida:

  • Cala Millor —también llamada Arenal de Son Servera—, el principal núcleo costero y el más habitado del municipio. Está dividido administrativamente entre Son Servera y Sant Llorenç, es destino turístico familiar de referencia y uno de los pueblos más visitados de Mallorca en verano, con una amplia oferta hotelera.
  • Son Servera, la capital municipal, tierra adentro, a 103 metros de altitud.
  • Cala Bona, pueblo portuario donde los amarres se reparten entre barcas de pesca y de recreo.
  • Costa de los Pinos, de segundas residencias y chalets.
  • Port Nou, Port Verd y Port Vell, más los diseminados de Pula y es Rafalet.

Las siete playas del término, de sureste a noroeste, son Cala Millor, Cala Bona, Port Roig (o Estanc d'en Xinet), Port Vell, sa Marjal (o es Ribell), es Rajolí y es Torrent d'es Morts. Algunas son de arena fina y blanca con aguas cristalinas.

Tierra adentro el relieve lo marcan el monte Son Lluc, al nordeste, y Na Peñal y el pico de la Fuente, al suroeste. En este último está sa Fonteta, una fuente que antiguamente abastecía de agua al pueblo. Hoy está en desuso, pero conserva parte de su atractivo y a su alrededor se ha formado un microclima más húmedo, con un pequeño encinar de quercus ilex.

De Binicanella a Son Servera: el Serbal del Escudo

El topónimo actual aparece documentado por primera vez en 1560, y tiene una explicación sencilla. Son viene del mallorquín Ço d'en, literalmente «esto de», fórmula muy usada para denominar grandes posesiones. Servera procede del apellido de los primeros poseedores de estas tierras, apellido que a su vez alude al serbal común, cervera en catalán, el árbol que figura en el escudo del pueblo.

Ese nombre desplazó a otro anterior: Binicanella, una alquería islámica documentada como Benu Quinena en el siglo XIII y en desuso desde el XVI. El topónimo tuvo una segunda vida breve: en 1967 se recuperó para fundar aquí un monasterio benedictino llamado Santa María de Binicanella, que ocho años más tarde se trasladó a Buñola.

Independiente, Anexionada y Otra Vez Independiente

Este territorio perteneció en el pasado a Artà —del árabe Yartan—, igual que Capdepera. La independencia llegó a partir de 1820, cuando una nueva ley reconoció la capacidad de constituirse en municipio a cualquier núcleo de más de mil habitantes.

Duró poco: en 1824 perdió esa condición, y no la recuperó hasta 1837. Su primer alcalde fue don Francisco Servera. Solo cinco años después arranca la serie de población con la que se abre este artículo.

El Campo de Golf de Pula

En el diseminado de Pula hay un campo de golf rediseñado por José María Olazábal y considerado uno de los diez mejores de España. El Pula Golf ha acogido ocho torneos del European Tour, una cifra que pocos campos españoles pueden igualar.

No es un detalle menor para entender la economía local. Como en casi toda Mallorca, el turismo es la principal fuente de ingresos y es rara la actividad que no esté directa o indirectamente ligada al sector servicios, con una fuerte inversión inmobiliaria añadida. El golf alarga la temporada más allá del verano, y eso se nota en un municipio cuya población flotante multiplica la censada.

Planifica tu Visita a Son Servera

  • Provincia: Islas Baleares (Mallorca, comarca del Levante Mallorquín)
  • Población: 12.417 habitantes (padrón de 2025), máximo de la serie
  • Superficie: 42,56 km², con una densidad cercana a los 292 habitantes por kilómetro cuadrado
  • Altitud: 103 metros en la capital municipal
  • Coordenadas: 39,6208 N, 3,3600 E
  • Gentilicio: serverino
  • Código INE: 07062
  • Distancias: 65 km a Palma; 15 km a Manacor, capital comarcal y sede del partido judicial
  • Municipios limítrofes: Sant Llorenç des Cardassar, Artà y Capdepera
  • Ayuntamiento: sonservera.es

El término está atravesado por la carretera Ma-4040, que lo conecta con Capdepera. Y aquí va el consejo que de verdad importa: el pueblo de Son Servera y la costa de Son Servera son dos sitios distintos. Quien busque playa y hoteles debe ir a Cala Millor o Cala Bona; quien busque el pueblo —la Iglesia Nueva sin terminar, la parroquia levantada sobre una torre de defensa, els rentadors, las casas de Ca s'Hereu— tiene que subir esos 103 metros tierra adentro. Son quince minutos, y es un municipio distinto.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata, serie desde 1842.

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