Peñaflor es un municipio sevillano asentado sobre la antigua ciudad romana de Celti, a orillas del Guadalquivir y en las primeras estribaciones de Sierra Morena. Su propio nombre nace de una leyenda: la flor que, según la tradición, brotaba cada día en el lugar donde cayó la sangre de los santos Críspulo y Restituto, decapitados por los musulmanes. Con poco más de 3.600 habitantes, reúne un patrimonio arqueológico y monumental poco frecuente para su tamaño.
Geografía
El término municipal se extiende sobre 83 kilómetros cuadrados en la margen derecha del Guadalquivir, en el extremo oriental de la provincia de Sevilla, limitando con Lora del Río y La Puebla de los Infantes, ya en Sevilla, y con Palma del Río, en Córdoba. Forma parte de la comarca de la Vega Alta del Guadalquivir y se asienta a solo 52 metros de altitud, a 74 kilómetros de la capital sevillana y a 18 de Lora del Río, cabecera de su partido judicial. Según el INE, en 2025 contaba con 3.628 habitantes, una cifra que ha descendido de forma suave desde los 3.827 vecinos de 2001, con una pérdida acumulada de alrededor del 5 % en ese cuarto de siglo.
Historia
El territorio de Peñaflor estuvo ocupado por la ciudad romana de Celti, cuyo foro, excavado desde 1989 en el yacimiento de La Viña, se construyó a comienzos del siglo I después de Cristo; hacia finales de ese mismo siglo, el foro perdió su función pública y sobre su antigua plaza se levantó una gran casa privada, abandonada ya en algún momento del siglo IV, cuando el yacimiento comenzó a despoblarse. Tras la conquista cristiana del valle medio del Guadalquivir por las huestes de Fernando III en 1241, la Orden de San Juan del Hospital, después de Malta, incorporó estas tierras a su sistema defensivo en la bailía de Lora y Setefilla; en 1319, durante la minoría de edad de Alfonso XI, el torreón de Villadiego acogió incluso una reunión de la Hermandad General de Andalucía, en la que estaban representados los concejos de Jaén, Córdoba y Sevilla.
Administrativamente, Peñaflor formó parte del Reino de Córdoba hasta la invasión francesa de 1810, cuando pasó a depender del Corregimiento de Lora, asociado entonces a Sevilla; tras la ocupación se revirtió el cambio, hasta que la división provincial de Javier de Burgos, en 1833, lo asignó definitivamente a la provincia de Sevilla. La industrialización llegó en 1870, cuando los hermanos Eugenio y Felipe González de la Peña fundaron junto al Guadalquivir una fábrica de harinas y tejidos de yute aprovechando la llegada del ferrocarril; movida por energía hidráulica, la fábrica llegó a dar electricidad no solo a sus máquinas, sino también al pueblo y a localidades vecinas, hasta su cierre definitivo en 1963.
Patrimonio
La zona arqueológica de Celti, declarada bien de interés cultural en 1994, reúne los yacimientos de La Viña, Pared Blanca y Calvario, además de restos repartidos por todo el pueblo: columnas y basas en la iglesia parroquial, un gran capitel corintio en la calle Blancaflor y un conjunto de casas-cueva que reutilizó como cocinas y establos los antiguos hipogeos de la necrópolis romana. Junto al río se conserva El Higuerón, un bastión ciclópeo que probablemente defendía la ciudad de las crecidas del Guadalquivir, y los restos del puente romano del Retortillo, de la vía Corduba-Hispalis, hoy ocultos por los puentes del ferrocarril de 1857 y de la carretera de 1917, aunque accesibles por el Sendero de Sirga y Retortillo.
En la Dehesa de Almenara se levantan dos castillos de origen musulmán: el de Almenara, almohade y del siglo XII, que pasó brevemente a manos castellanas en 1182 antes de su incorporación definitiva al reino de Castilla en 1240, y el del Toledillo o Malapiel, de origen omeya y reconstruido en los siglos XI y XII. La ermita y torreón medieval de Nuestra Señora de Villadiego, mudéjares, veneran a la patrona del pueblo, y la pequeña ermita de los Santos Mártires guarda en su capilla una antigua tumba romana excavada en roca, presidida por un retablo que recrea el martirio de Críspulo y Restituto. La iglesia de San Pedro, también BIC, se construyó entre 1780 y 1801 según proyecto de Antonio de Figueroa, con intervención posterior de José Echamorro tras un fallo estructural en la cúpula, y conserva un crucificado del siglo XVI y un órgano de 1801. Completan el conjunto la Casa Palacio del siglo XVIII, que fue cuartel de la Guardia Civil entre los años cuarenta y setenta, y el convento barroco de San Luis del Monte, trasladado al pueblo en el siglo XVIII tras ser fundado en la sierra en 1492 por Luis Portocarrero en agradecimiento por librarse de una epidemia de peste.
Economía
La actividad principal sigue siendo la agricultura, con los cítricos de regadío como cultivo más destacado, seguidos del trigo y el olivar, aprovechando la fertilidad de la Vega Alta del Guadalquivir. La antigua industria harinera y textil del siglo XIX, hoy desaparecida, dejó paso con el tiempo a una economía centrada casi por completo en el campo, complementada en las últimas décadas por el turismo que atrae el patrimonio arqueológico de Celti y los castillos de la Dehesa de Almenara.
Fiestas
El calendario festivo arranca el primer sábado de febrero con el día de la Candelaria, cuando las calles se llenan de hogueras agrupadas por barrios y los vecinos comparten churros con chocolate y sopaipas de harina de trigo hasta la madrugada. A finales de febrero o principios de marzo llegan los Carnavales, y en Semana Santa procesionan la Hermandad de la Borriquita, con una representación viviente de la entrada de Jesús en Jerusalén el Sábado de Pasión y el Domingo de Ramos, y la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, el Jueves y Viernes Santo. En torno al 15 de mayo se celebra la Feria de Vegas de Almenara, por San Isidro Labrador, y entre finales de mayo y principios de junio el Corpus Christi, con la procesión de los Santos Mártires Críspulo y Restituto.
La gran cita del año llega el 14 de agosto, cuando los peñaflorenses se dirigen a la ermita de Villadiego para recoger a su patrona entre caballos, carrozas y fuegos artificiales y llevarla hasta la iglesia parroquial, donde permanecerá hasta el primer domingo de octubre; esa misma tarde arranca la Feria, que se prolonga hasta el 17 de agosto con casetas de lonas y farolillos al ritmo de las sevillanas. El 8 de septiembre procesiona la Virgen de la Encarnación, con su tradicional verbena, y el día de Todos los Santos, el 1 de noviembre, el pueblo entero se traslada a la finca de Almenara para pasar un día de campo entre amigos.
Cuándo ir
Del 14 al 17 de agosto, con la romería y la feria en honor de la Virgen de Villadiego, es el momento de mayor animación en Peñaflor y el que mejor resume su identidad religiosa y festiva. Para quienes prefieran centrarse en el patrimonio, la primavera y el otoño ofrecen temperaturas más suaves para recorrer con calma el yacimiento de Celti, los castillos de la Dehesa de Almenara y el sendero junto al Guadalquivir hasta el puente romano del Retortillo.
Planifica tu visita
Peñaflor está a 74 kilómetros de Sevilla y a solo 18 de Lora del Río, lo que facilita combinar la visita con otros pueblos de la Vega Alta del Guadalquivir. Conviene reservar tiempo para la iglesia de San Pedro, la ermita de Villadiego y, si se dispone de permiso previo del Ayuntamiento, una excursión a los castillos de la Dehesa de Almenara. Para información municipal, horarios y contacto, el Ayuntamiento mantiene una web propia en penaflor.es.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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