La Cendea de Cizur es un municipio de Navarra situado en la Cuenca de Pamplona, a solo 7 kilómetros de la capital navarra, de la que forma parte de su área metropolitana. Con 3.949 habitantes repartidos en una extensa superficie de 52,5 kilómetros cuadrados, agrupa ocho concejos y varios lugares habitados que conservan buena parte del paisaje y la arquitectura tradicional de las cendeas pamplonesas. Su nombre, en euskera Zizur Zendea, procede probablemente de la voz vasca zintzur, que significa garganta o paso angosto entre montañas, en alusión a su situación entre la sierra del Perdón y el monte Ezcaba. Por su término pasa, además, una de las etapas navarras más transitadas del Camino de Santiago.
Geografía
El municipio se extiende por el centro de la Comunidad Foral de Navarra, dentro de la Cuenca de Pamplona, y tiene su sede municipal en el concejo de Gazólaz, a 459 metros de altitud. Limita al norte con la Cendea de Olza y con Pamplona, al este con la Cendea de Galar, al sur con Úcar, Adiós, Uterga, Legarda y Puente la Reina, y al oeste con Zabalza y Echauri. El relieve combina pequeñas elevaciones y vaguadas, con la sierra del Perdón marcando el límite meridional del paisaje. Los núcleos de población se reparten en ocho concejos —Astráin, Cizur Menor, Gazólaz, Larraya, Muru-Astráin, Paternáin, Undiano y Zariquiegui— junto con los lugares habitados de Eriete, Guenduláin y Sagüés, estos dos últimos prácticamente deshabitados en la actualidad. Por los pueblos de Cizur Menor, Guenduláin, Zariquiegui y Astráin discurre el Camino Francés de Santiago, que asciende hasta la sierra del Perdón, donde se levantan la ermita dedicada a la Virgen del Perdón y el conocido Monumento del Peregrino, uno de los puntos más fotografiados del Camino en toda Navarra.
Historia
El territorio de la cendea está habitado desde la prehistoria, como demuestran las piezas de sílex halladas en la altiplanicie de Barañáin-Eulza y los restos de un poblado de la primera y segunda Edad del Hierro localizados en Muru-Astráin. Los núcleos se consolidaron entre los siglos XI y XIII, situados preferentemente en alto por motivos defensivos —solo Larraya se asienta en una hondonada, aunque su iglesia y su palacio se construyeron en la parte elevada del lugar—. En la Edad Media la cendea llegó a contar con 17 núcleos de población y varios señoríos secundarios, entre ellos Guenduláin y Eulza, mientras instituciones eclesiásticas como la parroquia de San Lorenzo de Pamplona o los monasterios de Irache e Iranzu poseían tierras en la zona; el mayor beneficiario, sin embargo, fue el Gran Priorato de la Orden de San Juan de Jerusalén a través de la encomienda de Cizur Menor. En el palacio-señorío de Guenduláin nació Jerónimo de Ayanz y Beaumont, militar e inventor navarro de los siglos XVI y XVII a quien se atribuyen patentes tempranas relacionadas con la máquina de vapor y equipos de buceo, una de las figuras más destacadas vinculadas a este territorio. Los siglos XVI y XVII trajeron cierto florecimiento económico que dejó huella en el patrimonio religioso y civil, con 208 fuegos o vecindades censadas en 1553. El siglo XX, en cambio, trastocó por completo la geografía municipal: el concejo de Echavacoiz se integró en Pamplona en 1958, Barañáin se constituyó como municipio independiente junto con Eulza en 1984, y Cizur Mayor hizo lo propio en 1992, separándose del resto de la cendea. Estas tres segregaciones explican las fuertes caídas de población que muestran las series históricas del municipio, que no deben confundirse con un proceso de despoblación: en realidad, los núcleos más cercanos a Pamplona crecieron con fuerza, solo que lo hicieron ya como municipios propios.
Patrimonio
El patrimonio religioso de la cendea, construido en gran parte entre los siglos XI y XIII, se reparte entre sus distintos concejos. En Gazólaz, sede del ayuntamiento, se encuentra la iglesia parroquial y la propia casa consistorial, un edificio de estilo románico con fachada balconada que luce el escudo de la cendea. En Zariquiegui se levanta la iglesia de San Andrés, y en Cizur Menor pueden visitarse tanto la iglesia ligada a la antigua encomienda sanjuanista como la de San Emeterio, recuerdo de la importancia que tuvo este concejo como centro de la Orden de San Juan de Jerusalén en la Edad Media. En el concejo deshabitado de Guenduláin se conservan los restos del palacio señorial donde nació Jerónimo de Ayanz, un vestigio que atestigua el peso histórico de este lugar hoy prácticamente vacío. El propio Camino de Santiago constituye un activo patrimonial de primer orden para la cendea, con la sierra del Perdón y su monumento al peregrino como hito reconocible para miles de caminantes cada año. A ello se suma el patrimonio etnográfico disperso en forma de palacios y casas blasonadas en los distintos pueblos, legado de los señoríos seculares que proliferaron durante la Edad Media.
Economía
La Cendea de Cizur ha sido tradicionalmente un municipio agrícola de carácter cerealista, actividad que se ha mantenido gracias a la amplia superficie cultivable del término, aunque hoy son relativamente pocos los vecinos dedicados en exclusiva al campo. La cercanía a Pamplona ha favorecido el desarrollo de pequeñas industrias y, sobre todo, de un sector servicios dinámico, reforzado además por el paso del Camino de Santiago, que sostiene una oferta hostelera orientada al peregrino en los concejos por los que discurre la ruta jacobea. El municipio es, según los indicadores de renta media, uno de los que registra mayor nivel de vida de toda Navarra, en buena medida por su carácter residencial dentro del área metropolitana de Pamplona. Un rasgo económico singular de la cendea es el parque eólico instalado en la sierra de Erreniega, en los concejos de Zariquiegui y Undiano, con una potencia instalada de 20,3 megavatios y actualmente en manos de Acciona, que aporta al municipio una fuente de ingresos ligada a las energías renovables poco habitual en localidades de este tamaño.
Fiestas
Al tratarse de una cendea formada por ocho concejos independientes, cada núcleo mantiene su propio calendario de fiestas patronales, ligadas en su mayoría a las advocaciones de sus respectivas iglesias parroquiales: así, Zariquiegui celebra las suyas en honor a San Andrés y Cizur Menor en torno a las figuras de San Juan y San Emeterio. Estas celebraciones, de carácter local y vecinal, suelen reunir a los concejos durante jornadas de convivencia con misas, comidas populares y actividades para todas las edades, en la tradición propia de los pueblos pequeños de la Cuenca de Pamplona. El paso del Camino de Santiago añade además un ambiente propio a lo largo de todo el año, especialmente en temporada alta de peregrinación, cuando los concejos del Camino Francés —Cizur Menor, Guenduláin, Zariquiegui y Astráin— reciben un flujo constante de caminantes que da vida a sus calles más allá del calendario festivo tradicional.
Cuándo Ir
La primavera y el inicio del otoño son las estaciones más recomendables para visitar la Cendea de Cizur, tanto por la suavidad del clima como por ser las temporadas de mayor actividad en el Camino de Santiago, lo que permite coincidir con peregrinos en su ascenso a la sierra del Perdón. El verano ofrece jornadas más largas para recorrer los distintos concejos y disfrutar del parque eólico y los miradores de la sierra, aunque las horas centrales del día pueden ser calurosas en campo abierto. Quien busque las fiestas patronales de cada núcleo deberá consultar las fechas concretas de cada concejo, ya que varían de un pueblo a otro dentro de la propia cendea. El invierno, con la sierra del Perdón a menudo cubierta de niebla o nieve a primera hora, resulta menos propicio para caminar pero aporta un paisaje distinto para quien prefiera evitar el bullicio del Camino en temporada alta.
Planifica tu Visita
La Cendea de Cizur se recorre con comodidad en vehículo propio dada la dispersión de sus ocho concejos, aunque Cizur Menor y Gazólaz están bien conectados con Pamplona a través de la red de transporte urbano comarcal y de la línea de autobús interurbano que opera La Pamplonesa. Una visita completa puede empezar en Gazólaz, sede del ayuntamiento, para seguir hacia Zariquiegui y ascender a pie hasta la sierra del Perdón y su célebre Monumento del Peregrino, un desvío que recompensa con una de las vistas panorámicas más citadas del Camino de Santiago navarro. Desde allí merece la pena bajar hasta Cizur Menor para conocer sus iglesias históricas, vestigio de la antigua encomienda de la Orden de San Juan de Jerusalén, y acercarse al concejo despoblado de Guenduláin, donde todavía pueden verse los restos del palacio natal de Jerónimo de Ayanz. Para los aficionados a la energía eólica y los paisajes abiertos, un paseo por los altos de Undiano y Zariquiegui permite ver de cerca los aerogeneradores que coronan la sierra de Erreniega. La oferta de alojamiento y restauración se concentra sobre todo en los concejos situados sobre la ruta jacobea, por lo que conviene planificar las paradas en torno al itinerario del Camino.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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