Peal de Becerro, Jaén

Peal de Becerro. Pueblos de Jaén

📝 Contenido:
  1. Peal de Becerro: la puerta íbera de la Sierra de Cazorla
  2. Lo que Cuentan los Censos de Peal de Becerro
  3. Geografía
  4. Historia
  5. Patrimonio
  6. Economía
  7. Fiestas
  8. Cuándo Ir
  9. Planifica tu Visita
  10. Otros Pueblos de Jaén

Peal de Becerro: la puerta íbera de la Sierra de Cazorla

Peal de Becerro es un municipio de 5.290 habitantes (INE 2025) situado en el corazón de la comarca de la Sierra de Cazorla, en la provincia de Jaén. Su término, que incluye los núcleos de Hornos, Toya y el exclave fronterizo de Sierra de El Almicerán, guarda uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del mundo íbero: la Cámara Sepulcral de Toya, declarada Monumento Histórico Nacional en 1918, de donde procede la célebre escultura conocida como la Bicha de Toya, hoy conservada en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Pocos pueblos de su tamaño pueden presumir de un pasado documentado desde el Paleolítico hasta nuestros días.

Lo que Cuentan los Censos de Peal de Becerro

La serie de población de Peal de Becerro reúne 24 datos entre 2001 y 2025. El municipio arrancó el siglo con 5.176 habitantes y creció hasta su máximo de la serie, 5.614 vecinos, en 2012. Desde entonces la población ha descendido de forma gradual hasta los 5.290 habitantes actuales, un 6 % menos que en aquel máximo, un patrón de declive moderado y constante típico de los municipios olivareros del interior de Jaén, donde el desempleo estructural ligado a la mecanización agrícola de los años sesenta y setenta sigue pesando sobre la demografía local.

Geografía

El término municipal, de 147 km² y situado a 550 metros de altitud, limita con Úbeda, Cazorla, Quesada y Pozo Alcón en Jaén, y con Castril y Cortes de Baza ya en la provincia de Granada. Por su territorio discurren cuatro ríos -el Guadalquivir, el Guadiana Menor, el Guadalentín y el Toya-, además del embalse de La Bolera. El paisaje combina campiña olivarera con una zona montañosa al este integrada en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, uno de los espacios protegidos más extensos de España, donde sobreviven masas de encinas, quejigos y pinares. El exclave de El Almicerán, a 55 kilómetros de la cabecera municipal y ya dentro del parque natural, refuerza el carácter fronterizo que ha definido a este territorio desde la Edad Media.

Historia

Los primeros indicios de presencia humana en el término se remontan al Paleolítico, con hallazgos en la zona de Toya, donde también se documentan importantes asentamientos íberos de la Edad del Bronce, como los Villares de la Bolera o la necrópolis de la Haza de Trillo. En el siglo III a. C., el geógrafo griego Claudio Ptolomeo mencionó ya la ciudad íbera de Tugia, situada en las inmediaciones del actual núcleo urbano, que mantuvo su relevancia en época romana como oppidum agrícola. En época andalusí, la fortaleza de Toya -mencionada como Hisn Tuya por el geógrafo al-Idrisi- se convirtió en un enclave estratégico en la frontera oriental de al-Ándalus, hasta que Fernando III de Castilla la conquistó y destruyó en 1224, incorporando el territorio al Adelantamiento de Cazorla. El siglo XIV trajo las torres defensivas del Reloj y la Torre Mocha, construidas en un contexto de ataques constantes de las tropas nazaríes: el más devastador, a finales de 1361, incendió y saqueó la localidad, pero la respuesta castellana llegó apenas unas semanas después, el 21 de diciembre, con la victoria en la batalla de Linuesa. El municipio no se independizó administrativamente de Cazorla hasta 1857, aunque ya el 25 de abril de 1822 había sido declarado villa por Real Orden de Fernando VII.

Patrimonio

Junto a la iglesia del pueblo se alzan las dos torres que dan testimonio del pasado defensivo de Peal de Becerro: la Torre Mocha y la Torre del Reloj, restos de un antiguo castillo medieval levantado en el siglo XIV para hacer frente a los ataques nazaríes. Pero el verdadero tesoro arqueológico del municipio está en la pedanía de Toya, con su cámara sepulcral íbera de planta en forma de cruz, única en su género, que ha permitido a los arqueólogos reconstruir los rituales funerarios de la aristocracia íbera de la región. Sobre el origen del nombre del pueblo circulan varias leyendas populares: que el término tiene forma de piel de becerro extendida, que deriva de un tipo de calzado local llamado "peales de becerro", o que nace de la costumbre de extender pieles de becerro al paso de la reina Isabel la Católica cuando visitó el lugar. Quienes viven en el municipio son conocidos, según recoge la tradición local, como "pealeños" o también "tugienses", en recuerdo de la antigua Tugia que menciona Ptolomeo.

Economía

La actividad económica de Peal de Becerro gira hoy alrededor del olivar, que ha sustituido en gran parte al cultivo cerealista tradicional, complementado con pequeños talleres de mecánica de automoción y carpintería metálica agrupados en el polígono industrial de Los Propios. La escasa disponibilidad hídrica de la comarca ha llevado a sustituir parte del secano por sistemas de riego por goteo, aunque el olivar sigue cumpliendo también una función de conservación del suelo en las tierras marginales del término, menos aptas para otros cultivos.

Fiestas

Las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Encarnación se celebran dos veces al año: la semana previa al 25 de marzo y, con más intensidad, entre el 17 y el 21 de agosto, cuando se organizan encierros con reses bravas. En la pedanía de Toya, el último domingo de abril se celebra la romería a San Marcos, en la que la imagen del santo se traslada desde su ermita hasta el río Toya para ser mojada en un rito de purificación de los campos y el ganado antes de la cosecha. La Candelaria, el 2 de febrero, tiene en Peal de Becerro una variante singular: en lugar de adornar la imagen de la Virgen con flores y cirios, se la rodea de roscas, los típicos roscos de la Candelaria que los vecinos ofrecen junto con palomitas de pan recién bendecidas.

Cuándo Ir

Las fiestas de agosto, con sus encierros y sus actos en honor a la Virgen de la Encarnación, son la cita más intensa del calendario. Para quien prefiera un ambiente más rural y tradicional, la romería de San Marcos en Toya, a finales de abril, combina paisaje, patrimonio arqueológico y tradición agrícola en un solo día. El Festival Iberojoven, a finales de marzo o principios de abril, añade una propuesta musical más actual con artistas de ámbito nacional.

Planifica tu Visita

Peal de Becerro se encuentra a 88 kilómetros de Jaén capital, bien conectado por carreteras comarcales con Cazorla, Úbeda y el resto de la comarca. La visita ideal combina el núcleo urbano -con sus torres medievales junto a la iglesia- con una escapada a la pedanía de Toya para ver la cámara sepulcral íbera y, si el tiempo lo permite, adentrarse en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, a cuyas puertas se asienta el municipio. Para quien viaje con tiempo, el exclave de El Almicerán, ya dentro del parque natural, ofrece un contraste completo entre el paisaje olivarero de la campiña y la montaña protegida del Jaén más oriental. El Festival Iberojoven, en primavera, puede ser también un buen motivo para hacer coincidir la escapada arqueológica con una noche de conciertos en el pueblo.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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