- Pegalajar, la huerta y la fuente que dieron vida a Sierra Mágina
- Geografía: la Serrezuela y el valle del Guadalbullón
- Historia: del hisn andalusí a la conquista de Fernando III
- Patrimonio: el Arco de la Encarnación y la Fuente de la Reja
- Economía: aceite de Sierra Mágina y una huerta de más de cuatro siglos
- Fiestas: de los Mondinguillos al Festival de Arte Flamenco
- Cuándo ir a Pegalajar
- Planifica tu visita
- Otros Pueblos de Jaén
Pegalajar, la huerta y la fuente que dieron vida a Sierra Mágina
Pegalajar es un municipio de 2.830 habitantes (INE 2025) situado en la comarca de Sierra Mágina, en la provincia de Jaén, a 18,8 kilómetros al sureste de la capital. Su término ocupa 79 km², buena parte de ellos dentro del parque natural de Sierra Mágina, y el núcleo principal se asienta a 818 metros sobre el nivel del mar, en la ladera sur de la Serrezuela de Pegalajar. El código INE es el 23067 y la web municipal es ayto-pegalajar.org. El municipio tiene además una pedanía, La Cerradura, a 560 metros de altitud, extendida junto al cauce del río Guadalbullón.
Pegalajar es, sobre todo, un pueblo construido alrededor del agua: su célebre Huerta, declarada bien de interés cultural como "modelo emblemático de interacción hombre-naturaleza", y la Fuente de la Reja que la alimenta explican mejor que cualquier otro dato por qué este rincón de Sierra Mágina se pobló hace más de cuatro mil años y sigue habitado hoy.
Geografía: la Serrezuela y el valle del Guadalbullón
Pegalajar se asoma al valle del río Guadalbullón desde la ladera de la Serrezuela, un monte mediterráneo de pino carrasco de repoblación y encinas de regeneración natural, con matorral de majuelo, enebro y torvizco y abundantes plantas aromáticas como el romero, la alhucema y el tomillo. Entre su fauna conviven grandes rapaces —águila perdicera, cernícalo común— rapaces nocturnas como el búho real, el mochuelo y el autillo, y cabras monteses en las zonas más rocosas. La Serrezuela guarda también huellas humanas muy antiguas: pinturas rupestres en sus abrigos rocosos, restos medievales como "El Albercón de la Reina" y la "Torre de la Pedragosa", y aterrazamientos y chozos de mampostería que hablan de una forma de vida tradicional ya desaparecida. Hoy ese mismo monte se aprovecha para el senderismo, la bicicleta de montaña, la escalada, el bulder y el vuelo libre, y cuenta con dos miradores y el área recreativa de las "Siete Pilillas".
Historia: del hisn andalusí a la conquista de Fernando III
El poblamiento más antiguo conocido en el término se remonta a la Edad del Cobre, en la cueva de los Majuelos, donde se halló un enterramiento colectivo con instrumentos de hueso y sílex, puntas de flecha y restos cerámicos hechos a mano. También hay restos de la Edad del Bronce en el cerro de la Torre de la Cabeza, con ocupación continuada en época ibérica y romana, y una calzada romana construida por orden de Augusto en el año 8 a. C. que atravesaba la aldea de La Cerradura camino de Mentesa, de la que se hallaron cuatro miliarios en 1975.
El topónimo Pegalajar combina probablemente el latín pagus ("aldea") con el árabe al-hayar ("piedra"). En época andalusí existió aquí un hisn, un asentamiento defensivo en altura bajo la Peña de los Buitres, que se abandonó cuando el califa Abd al-Rahman III ordenó trasladar a la población de las alturas a las vegas más fáciles de controlar. El nuevo núcleo se instaló en La Peñuela, donde surgieron molinos de agua, terrazas y albercas —de las que La Charca sería heredera directa— y que se fue fortificando a medida que avanzaba la frontera cristiana por el Alto Guadalquivir, hasta que Fernando III conquistó Pegalajar y su alcázar en 1244, convirtiéndolo en zona fronteriza con el reino nazarí de Granada. Ya en el siglo XV, el pueblo fue escenario de la conjura de 1468 contra el condestable Miguel Lucas de Iranzo, uno de los episodios más recordados de las luchas internas castellanas de la época.
Patrimonio: el Arco de la Encarnación y la Fuente de la Reja
La puerta principal del antiguo recinto amurallado es el Arco de la Encarnación, un arco apuntado del siglo XV declarado bien de interés cultural en 1985, con el escudo de Fernando III, el de la familia Sandoval y el de la ciudad de Jaén, y una capilla decimonónica construida sobre su adarve. La iglesia de la Santa Cruz, del siglo XVI, se levantó con piedra tosca en el lugar de una antigua mezquita, bajo la torre del homenaje del castillo, y sufrió graves daños durante la Guerra Civil española; también es bien de interés cultural desde 1985. A ellos se suman la casa consistorial del siglo XVIII, con el escudo imperial de Carlos I sobre su balcón, la ermita de la Virgen de las Nieves —patrona del pueblo, de probable origen medieval— y una plaza de toros de mampostería inaugurada el 7 de agosto de 1919. En total, el municipio reúne 26 bienes declarados Patrimonio Inmueble de Andalucía.
Pero el corazón simbólico de Pegalajar son dos elementos hidráulicos: La Charca, un embalse que recoge desde tiempo inmemorial las aguas de la Fuente de la Reja y cuyo uso está regulado desde 1771, y la propia Fuente de la Reja, manantial que sostiene toda la huerta y que se incorporó al urbanismo del pueblo en 1605, con dos lápidas que flanquean el escudo de Felipe III. La leyenda cuenta que una lavandera descubrió allí la imagen de la Virgen de Gracia, en cuyo honor se levantó una ermita sobre la propia fuente.
Economía: aceite de Sierra Mágina y una huerta de más de cuatro siglos
La economía de Pegalajar sigue apoyada en la Huerta que da nombre al pueblo, un sistema de riego tradicional alimentado por la Fuente de la Reja que se mantiene vivo desde el siglo XVII. El otro gran producto local es el aceite de oliva virgen con denominación de origen Sierra Mágina, que además de consumo alimentario se emplea en la elaboración artesanal de perfumes y jabones de esencias naturales. Completa la actividad económica una artesanía local en madera y esparto, heredera de los oficios tradicionales de la Serrezuela.
Fiestas: de los Mondinguillos al Festival de Arte Flamenco
El calendario festivo de Pegalajar es especialmente denso: el último domingo de marzo se celebra la fiesta de la Virgen de la Encarnación, el primer domingo de mayo la de la Virgen de Gracia y el 9 de mayo la de San Gregorio Nacianceno, devoción documentada ya en 1670. El domingo siguiente al Corpus Christi tiene lugar una de las tradiciones más originales del pueblo, Los Mondinguillos: muñecos de tamaño natural hechos con trapos rellenos de paja o goma-espuma que se colocan por las calles del recorrido procesional formando escenas que critican con humor algún suceso local del año. Del 4 al 7 de agosto se celebran las fiestas en honor a la Virgen de las Nieves, patrona del pueblo, y ese mismo mes se viene celebrando desde 1969 el Festival de Arte Flamenco de Pegalajar.
En la mesa, la gastronomía gira en torno a la pipirrana —tomate, ajo majado, huevo cocido y aceite de oliva elaborados en el "dornillo" de madera—, las cachorreñas, la cazolilla hecha a partir de la torta de tomate seco, el arroz de Bercho y una repostería de papajotes, roscos fritos, mantecados de almendra y alfajores, acompañada de licores caseros de endrina, moras o mistela.
Cuándo ir a Pegalajar
El domingo del Corpus, con los Mondinguillos recorriendo las calles, y la primera semana de agosto, con las fiestas de la Virgen de las Nieves y el Festival de Arte Flamenco, son las fechas más animadas del año. Para los aficionados al vuelo libre, el centro de la Siete Pilillas acoge pruebas del Campeonato de España de Parapente y ha llegado a albergar competiciones internacionales como la Copa del Mundo, por lo que conviene consultar el calendario del Club Parapente Pegalajar antes de planear la visita. Climáticamente, la primavera —con la huerta en plena actividad— y el otoño son las estaciones más recomendables para combinar naturaleza y patrimonio sin el calor del verano jienense.
Planifica tu visita
Pegalajar se visita cómodamente en una jornada desde Jaén capital, a menos de 20 minutos en coche. Un recorrido completo puede empezar en el Arco de la Encarnación y la iglesia de la Santa Cruz, seguir por la Fuente de la Reja y La Charca, y terminar con un paseo por la Huerta o una subida a la Serrezuela, que ofrece dos miradores sobre el pueblo y su entorno. Quien busque actividad al aire libre encuentra en el centro de vuelo Siete Pilillas y en las rutas de senderismo y bicicleta de montaña de la Serrezuela un buen complemento a la visita cultural. Para horarios, fiestas y novedades municipales, la referencia es la web oficial, ayto-pegalajar.org.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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