Beas, Huelva

Beas. Pueblos de Huelva

📝 Contenido:
  1. Beas: el pueblo de Huelva que se declaró "pueblo de la Navidad" por su Belén Viviente
  2. Lo que Cuentan los Censos de Beas
  3. Geografía de Beas
  4. Historia de Beas
  5. Patrimonio de Beas
  6. Economía de Beas
  7. Fiestas de Beas
  8. Cuándo Ir a Beas
  9. Planifica tu Visita a Beas
  10. Otros Pueblos de Huelva

Beas: el pueblo de Huelva que se declaró "pueblo de la Navidad" por su Belén Viviente

En plena comarca de El Condado, a solo 25 kilómetros de la capital onubense, Beas es un municipio que reparte su identidad entre el núcleo principal y varias aldeas con vida y fiestas propias: Candón, Fuente de la Corcha y Navahermosa. Cada diciembre desde 1970 monta uno de los grandes Belenes Vivientes de Andalucía, reconocido como una de las siete maravillas de la provincia de Huelva, nacido precisamente para recaudar fondos tras un terremoto que dañó su ermita más querida.

Lo que Cuentan los Censos de Beas

Beas tiene hoy 4.414 habitantes (INE 2025), tras tocar el dato más alto de su serie en 2022, con 4.465 vecinos: apenas ha perdido un 1 % desde entonces. La serie, que arranca en 2001 con 4.085 habitantes, dibuja un crecimiento moderado pero sostenido durante más de dos décadas, con algún año de bajada puntual, como 2014, pero sin la sangría demográfica que sufren otros pueblos del interior onubense.

Geografía de Beas

El término municipal, de 144 km², se extiende entre el río Odiel y el arroyo Candón, afluente del río Tinto, con un relieve predominantemente llano en pendiente descendente: la altitud oscila entre los 220 metros en el centro del territorio y los 30 metros junto al propio arroyo Candón, mientras que el núcleo urbano se alza a 125 metros. El clima es mediterráneo, y la vegetación del entorno, propia de un enclave preserrano, combina eucalipto, pino y olivo —del que se obtiene el apreciado Aceite de Beas— junto a especies juncales en las riberas. La fauna es abundante y variada, con aves como los milanos, el búho, la lechuza común o la abubilla, mamíferos como el gato montés, el jabalí y el tejón, y reptiles como el lagarto ocelado o la víbora hocicuda.

Historia de Beas

Las primeras referencias escritas sobre Beas llegan tras la conquista castellana del reino de Niebla en 1262, cuando Alfonso X incorporó la aldea a la jurisdicción del Concejo de Niebla, junto a otro núcleo hoy desaparecido, San Benito del Álamo. En 1342 Alfonso XI donó las aldeas de Beas y Trigueros a Juan Alonso de la Cerda, señor de Gibraleón, aunque el régimen señorial fue breve: a su muerte en 1346 el territorio volvió a depender de Niebla. Más tarde, con la llegada al trono de Enrique de Trastámara, Niebla y su territorio —Beas entre ellos— pasaron en señorío, con rango de condado, a Juan Alonso de Guzmán, señor de Sanlúcar de Barrameda, vínculo que se mantuvo durante todo el Antiguo Régimen hasta el siglo XIX. En el siglo XIV, la política repobladora de los señores de Niebla trajo nuevos pobladores y permitió iniciar la construcción de la iglesia de San Bartolomé, de trazado gótico-mudéjar. Durante el siglo XVI se asentaron además las aldeas de Candón, Fuente de la Corcha y Navahermosa, pobladas por gentes llegadas del vecino Valverde, que vieron reconocidos sus derechos de pasto y labranza en 1622 y 1677. Los siglos XVII y XVIII trajeron guerras, hambrunas y, en 1755, un terremoto que dañó gravemente el caserío; no fue hasta la Constitución de Cádiz de 1812 cuando Beas puso fin a siglos de régimen señorial y accedió a su actual estatus de municipio.

Patrimonio de Beas

La iglesia de San Bartolomé Apóstol, en lo alto de la colina sobre la que se asienta el pueblo, es el gran monumento local: de planta rectangular con tres naves, conserva la Puerta del Sol, de hacia 1500 y estilo mudéjar, y guarda en su interior tallas del siglo XVI como la Virgen del Rosario, atribuida al círculo de Roque Balduque, y el Cristo de la Sangre, junto a piezas del siglo XX como el Jesús Cautivo y Rescatado de Antonio León Ortega. Su torre, de finales del XVIII, se terminó en 1829 tras ser trazada, posiblemente, después del terremoto de 1755. La ermita de Nuestra Señora de los Clarines, patrona del pueblo, conserva elementos del siglo XVIII como la capilla mayor y el camarín de la Virgen, aunque su estructura actual es en gran parte obra del siglo XX, levantada tras el terremoto de 1969. En el plano civil destacan la casa consistorial de 1881, obra del arquitecto Manuel Pérez González, las antiguas escuelas de 1882 —hoy biblioteca y casa de cultura— del mismo arquitecto, y el cementerio municipal de 1927, de estilo regionalista y con retablos de azulejos de Triana. Las aldeas conservan también su propio patrimonio, con ermitas del siglo XVIII como la de las Mercedes en Navahermosa y la iglesia de Nuestra Señora de la Salud en Fuente de la Corcha, construida entre 1960 y 1966.

Economía de Beas

La agricultura sigue siendo la base económica de Beas, con el olivo como cultivo de referencia: de él se obtiene el reconocido Aceite de Beas, uno de los productos más apreciados del municipio. La comarca de El Condado, de vocación preserrana, combina este cultivo con el eucaliptal y el pinar, que completan el paisaje productivo de un término donde conviven el llano agrícola y las aldeas dedicadas tradicionalmente al pasto y la labranza.

Fiestas de Beas

El año en Beas gira en buena medida alrededor de su patrona, la Virgen de los Clarines: en febrero se celebra la romería de Clarines Chico, instaurada en 1970 para dar gracias porque el terremoto del 28 de febrero de 1969 no causara víctimas, con la tradicional salida de los quintos; y entre el 14 y el 16 de agosto, la gran Romería de Clarines, cuando la Virgen camina hasta su aldea entre fervor popular. La Semana Santa beasina reúne a varias hermandades, con el Jesús Cautivo y Rescatado —que en 2017 recibió la medalla de oro del pueblo— procesionando el Jueves Santo y el Señor de Clarines saliendo en la madrugá del Viernes Santo. Pero la cita más singular del calendario es el Belén Viviente de Beas, que abre sus puertas entre finales de noviembre y principios de enero desde 1970: nacido para recaudar fondos para reconstruir la ermita de la patrona tras el terremoto de 1969, cumplió su 50 aniversario en 2020 y en 2021 fue reconocido como "pueblo de la Navidad" en una campaña de Ferrero Rocher, además de estar considerado una de las siete maravillas de la provincia de Huelva. Las aldeas añaden su propio calendario festivo: las fiestas patronales de San Bartolomé, con encierros y capeas, la romería de la Virgen de la Salud en Fuente de la Corcha, las fiestas de San José Obrero en Candón o las de Nuestra Señora de las Mercedes en Navahermosa.

Cuándo Ir a Beas

Las navidades, entre finales de noviembre y principios de enero, son la temporada estrella para visitar Beas gracias a su Belén Viviente, uno de los más longevos y reconocidos de la provincia. Quien prefiera el ambiente de romería puede elegir entre febrero, con Clarines Chico, o la segunda quincena de agosto, con la gran Romería de Clarines y las fiestas patronales de San Bartolomé.

Planifica tu Visita a Beas

Beas se encuentra a 125 metros de altitud, a 25 kilómetros de la capital de Huelva, atravesado por la carretera nacional N-435. Para cualquier consulta previa, el Ayuntamiento mantiene una web municipal propia: aytobeas.es. Antes de acercarse a la iglesia de San Bartolomé o a la ermita de los Clarines conviene confirmar horarios de apertura, especialmente si la visita se planea fuera de las fechas de sus romerías o del propio Belén Viviente.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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