Almonte, Huelva

Almonte. Pueblos de Huelva

📝 Contenido:
  1. Almonte: 861 kilómetros cuadrados con Doñana, El Rocío y Matalascañas dentro
  2. Un Término Enorme y una Costa Sin Interrupciones
  3. Lo que Cuentan los Censos de Almonte
  4. De la Plata Tartésica al Garum Romano
  5. Al-Munt: el Nombre, la Fortaleza y los Caballos
  6. El Rocío: de Cazadero Real a Romería de un Millón de Personas
  7. Lo que Hace Único a Almonte Hoy
  8. Planifica tu Visita a Almonte
  9. Otros Pueblos de Huelva

Almonte: 861 kilómetros cuadrados con Doñana, El Rocío y Matalascañas dentro

Pocos municipios españoles pueden presentar una tarjeta como esta. En el término de Almonte caben la aldea de El Rocío, la playa de Matalascañas y gran parte del Parque Nacional de Doñana, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y todo ello en el término municipal más extenso de la provincia de Huelva, con 861 km² según los registros de Wikidata —la documentación local maneja una cifra muy próxima, 859,21 km²—, suficientes para situarlo en el puesto 19 de España por superficie y el séptimo de Andalucía. Con 24.864 habitantes, eso deja una densidad de apenas 29 vecinos por kilómetro cuadrado: aquí la gente es la excepción y el territorio, la norma.

Un Término Enorme y una Costa Sin Interrupciones

Almonte se encuentra a 75 metros de altitud y a 51 kilómetros de Huelva, la capital de la provincia. Su gran singularidad geográfica es el litoral: el municipio suma más de 50 kilómetros ininterrumpidos de playa, lo que convierte su costa en la más extensa de España. No hay paseo marítimo, ni urbanización encadenada, ni espigones: hay arena y dunas durante decenas de kilómetros.

La protección ambiental es la consecuencia lógica. Además de Doñana —uno de los nueve enclaves andaluces inscritos en la lista de Patrimonio de la Humanidad—, en Almonte se encuentran dos de los seis Monumentos Naturales que la Junta de Andalucía protege en la provincia de Huelva.

Y hay un dato geológico que ayuda a entender todo lo demás: hace milenios, buena parte de este territorio estaba bajo el agua. El Lacus Ligustinus, el antiguo golfo tartésico, llegaba desde El Rocío hasta Cádiz. Se fue reduciendo a lo largo de la Edad Antigua hasta quedar convertido, en el siglo I, en una marisma cerrada y sedimentaria cuya única salida al mar era el Guadalquivir. Esa marisma es Doñana.

Lo que Cuentan los Censos de Almonte

La serie de población de Almonte cubre 25 años consecutivos, de 2001 a 2025, y contiene una de las anomalías estadísticas más llamativas que se pueden encontrar en un padrón municipal.

El punto de partida son 17.687 habitantes en 2001. A partir de ahí, el crecimiento es constante y sin un solo tropiezo durante más de una década: 19.191 en 2004, 21.452 en 2008, 22.609 en 2012, 23.254 en 2015. El único retroceso de ese tramo es mínimo, de 23.254 a 23.223 entre 2015 y 2016: treinta y una personas.

Luego la curva se acelera. De 23.272 habitantes en 2017 se pasa a 24.013 en 2018, un salto de 741 vecinos en un año. Y la subida continúa hasta llegar a 25.448 en 2022 y al máximo histórico de la serie: 25.751 habitantes en 2023.

Y aquí viene lo raro. En 2024 el padrón cae a 24.863 habitantes, es decir, 888 vecinos menos en un solo año. Una pérdida del 3,4 % de golpe, después de dos décadas de crecimiento ininterrumpido. Ese tipo de escalón no es un éxodo: es el perfil característico de una revisión del padrón, una depuración administrativa de inscripciones. Refuerza esa lectura el hecho de que el salto inmediatamente anterior, entre 2021 y 2022, fuera de signo contrario y de magnitud casi idéntica: +871 habitantes.

El dato de 2025 remata la curiosidad: 24.864 habitantes, exactamente una persona más que el año anterior. Es el padrón más estable imaginable. Visto en conjunto, Almonte ha ganado cerca de 7.200 habitantes desde 2001, un 41 % de aumento, y se mantiene hoy a solo un 3 % de su techo registrado.

De la Plata Tartésica al Garum Romano

La ocupación humana de este territorio es muchísimo más antigua que el pueblo. En el norte del municipio, cerca del arroyo de San Bartolomé, se hallaron restos de metales tartésicos pertenecientes al poblado de San Bartolomé de Almonte: 40 hectáreas de extensión a 95 metros sobre el nivel del mar, dedicadas a la producción de plata por copelación y a su comercio hacia el Guadalquivir, como ruta alternativa a la del Río Tinto.

Se le atribuyen dos épocas de esplendor: una en el calcolítico, por los metales datados en torno al 3000 a. C., y otra en el Bronce tardío, entre los siglos IX y VI a. C. Durante todo ese tiempo la arquitectura apenas cambió: chozas ovaladas excavadas, construidas con ramas y lodo. La situación del yacimiento y el análisis de sus escombros apuntan a un contacto comercial activo con griegos y fenicios.

De época romana hay indicios repartidos por el término. Según el anticuario Rodrigo Caro, aquí estuvo la ciudad de Alostigi, existente en el siglo V. En el cerro del Trigo, hoy dentro del parque nacional, los arqueólogos Adolf Schulten y Jorge Bonsor buscaban nada menos que la Atlántida y encontraron otra cosa: las ruinas de una fábrica de garum —la famosa salsa de pescado romana— y un asentamiento. Se conoce la existencia de al menos quince factorías más de ese tipo a lo largo de la costa. También se excavó una necrópolis romana cuyos cuerpos parecen corresponder a personas fallecidas jóvenes, con señales de enfermedades articulares, además de monedas y herramientas de los siglos V y II a. C.

Al-Munt: el Nombre, la Fortaleza y los Caballos

El topónimo de Almonte tiene raíz árabe. El núcleo urbano nace oficialmente en el siglo VIII con el nombre de Al-Yabal, pero a partir del siglo X el historiador hispanomusulmán Ibn Hayyan menciona en su obra Al-Muqtabis la fortaleza de Al-Munt, literalmente «El Monte». Estaba incluida en la Cora de Niebla, junto a otras poblaciones principales de la época como Huelva, Lepe o Cortegana.

De esa misma época viene uno de los símbolos vivos del municipio. Aunque los caballos llevaban siglos en la zona de Doñana, fue a partir del siglo VIII, bajo dominio musulmán, cuando se intensificó la cría del caballo marismeño en Almonte, hoy calificado como especie protegida.

La conquista castellana llegó a comienzos del siglo XIII, con la incorporación de la Taifa de Niebla a la Corona de Castilla bajo régimen de protectorado; tras la revuelta mudéjar de 1264, el territorio pasó al realengo del reino de Sevilla. En 1335, Alvar Pérez de Guzmán se hizo con la villa, ya castellana e independiente de Niebla, y ese mismo año terminaron los conflictos territoriales que habían marcado la frontera; en 1338 Almonte adquirió sus dimensiones territoriales definitivas, las que sigue teniendo. Los pleitos con el condado de Niebla —constituido como tal en 1369— se apagaron cuando los duques de Medina Sidonia se convirtieron en señores de la villa, porque eran a la vez condes de Niebla.

El Rocío: de Cazadero Real a Romería de un Millón de Personas

La historia de El Rocío empieza con una cacería y una leyenda. Alfonso X el Sabio estableció su cazadero real en este territorio, y ocho años más tarde, en 1270, ordenó construir el primer santuario dedicado a Santa María de las Rocinas en el emplazamiento que hoy ocupa la aldea. El relato que acompaña la fundación es el del cazador que encontró la imagen de la Virgen en el bosque de las Rocinas.

De aquel santuario medieval ha salido el fenómeno que hoy conoce todo el país: la romería del Rocío reúne a más de un millón de personas, llegadas de toda España y del extranjero. Pero hay un detalle que suele pasar desapercibido y que merece subrayarse: la arquitectura de la aldea de El Rocío fue exportada a América junto con otros elementos culturales del municipio, e influyó de forma apreciable en la cultura western norteamericana. Las casas bajas con porche corrido, las calles de arena y los caballos atados delante de la puerta: ese imaginario tiene aquí uno de sus orígenes.

Lo que Hace Único a Almonte Hoy

El municipio vive del territorio, en los dos sentidos. Por un lado, del turismo, apoyado en los paisajes protegidos, en la romería y en esos 50 kilómetros de playa. Por otro, de una industria agroalimentaria ecológica que figura entre las principales de Europa.

A eso se añade una colección de singularidades administrativas difícil de igualar:

  • Es miembro fundador y sede de Amuparna, la asociación de municipios con territorio en parques nacionales.
  • Fue el primer municipio de España en firmar la Carta por la Sostenibilidad.
  • Es el único municipio del país que dispone de plataforma de lanzamiento de vehículos espaciales.
  • Es el único de Andalucía con residencia presidencial.

Su historia, además, está cosida a episodios nacionales de primer orden: desde la Conquista de América hasta el Desastre del 98, pasando por las guerras napoleónicas. Hay una limitación curiosa en su conocimiento del pasado, eso sí: la protección del entorno natural de Doñana dificulta las prospecciones arqueológicas, de modo que la prehistoria y la Antigüedad de Almonte siguen siendo, en buena parte, un terreno por excavar.

Planifica tu Visita a Almonte

  • Dónde está: provincia de Huelva, Andalucía, a 51 km de la capital provincial.
  • Población: 24.864 habitantes (INE, 2025); máximo de la serie en 2023, con 25.751.
  • Superficie: 861 km², el término más extenso de Huelva y el 19.º de España.
  • Altitud: 75 metros.
  • Código INE: 21005.
  • Información municipal: almonte.es.
  • Tres destinos en un solo municipio: el casco de Almonte, la aldea de El Rocío y la playa de Matalascañas. Están separados por kilómetros de monte y marisma, así que conviene planificar los desplazamientos.
  • Cuándo ir: si el objetivo es Doñana y los caballos marismeños, la primavera es imbatible. Si lo es la romería, hay que asumir que la aldea se llena hasta el límite. Y para playa, el verano, con la ventaja de que 50 kilómetros de arena son muy difíciles de llenar.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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