- Santa Susanna: el pueblo del Maresme que durante la Guerra Civil se llamó Montagut de Mar
- Lo que Cuentan los Censos de Santa Susanna
- Geografía: entre el mar y el Montnegre
- Historia: de los payeses del siglo XI a Montagut de Mar
- Patrimonio: seis torres de defensa y la capilla que dio nombre al pueblo
- Economía: de la agricultura al turismo familiar y deportivo
- Cultura y fiestas: de Shakespeare a Sant Isidre
- Planifica tu Visita a Santa Susanna
- Otros Pueblos de Barcelona
Santa Susanna: el pueblo del Maresme que durante la Guerra Civil se llamó Montagut de Mar
Santa Susanna es uno de los municipios costeros de la comarca del Maresme, encajado entre Malgrat de Mar y Pineda de Mar, a 58 km de Barcelona. Durante casi dos siglos apenas superó el medio millar de habitantes; hoy roza los 4.100, casi todos llegados de la mano del turismo de sol y playa que transformó esta franja de costa barcelonesa desde los años noventa. Entre sus calles sobreviven media docena de torres de defensa antiguas, una capilla que le dio nombre al pueblo y una curiosidad poco conocida: durante la Guerra Civil, el municipio cambió oficialmente de nombre.
Lo que Cuentan los Censos de Santa Susanna
Pocos pueblos de Cataluña tienen una serie de población tan larga como la de Santa Susanna: el INE y los censos históricos recogen datos desde 1787, hace más de dos siglos y cuarto. Durante casi todo ese tiempo el pueblo se mantuvo pequeño y estable: 497 habitantes en 1787, apenas 408 en 1900, 518 en 1981. El cambio llegó después: en 1991 ya eran 982, en 2001 se duplicaron hasta 1.996, y desde entonces la curva no ha dejado de subir, con el máximo de toda la serie precisamente en el último dato disponible, 2025, con 4.099 habitantes. En poco más de treinta años, Santa Susanna multiplicó su población por más de ocho: una transformación que define al pueblo tanto como cualquiera de sus monumentos, y que coincide, año a año, con el despegue del turismo costero en el Maresme.
Geografía: entre el mar y el Montnegre
El término de Santa Susanna se extiende por la franja litoral del Maresme, entre Malgrat de Mar y Pineda de Mar, y limita además con Tordera y Palafolls. Hacia el interior, el relieve se eleva hasta las primeras estribaciones del macizo del Montnegre, con alturas como el Turó Gros de Miralles (343 m) y la Serra de Miralles (340 m); más cerca del núcleo urbano están el Turó de Can Jordà (206 m) y el Turó de la Guàrdia (241 m). El pueblo, a solo 10 metros sobre el nivel del mar, está atravesado por la riera de Santa Susanna, que baja de esas montañas hacia la costa. Dos vías históricas cruzan el municipio: la antigua N-II y la autopista del Maresme (C-32).
Historia: de los payeses del siglo XI a Montagut de Mar
Hay constancia documental de la villa desde el año 1024. Según la tradición local, los primeros payeses que poblaron estas tierras se asentaron primero en la parte alta del término, cerca de la riera, para protegerse de los peligros del mar, y solo poco a poco fueron ocupando las zonas más próximas a la costa, donde nacieron masías como Can Ratés, Can Jordà o Can Mestres. Administrativamente, Santa Susanna formó parte de la Vegueria de Girona hasta el Decreto de Nueva Planta, y después del Corregimiento de Girona, pasando a la provincia de Barcelona tras la abolición del régimen señorial, ya en el primer tercio del siglo XIX.
El episodio más curioso de su historia reciente ocurrió durante la Guerra Civil: el pleno municipal del 17 de diciembre de 1936 decidió, por cuatro votos frente a tres, cambiar el nombre del pueblo a Montagut de Mar, descartando la alternativa de Montagut del Maresme. Acabada la guerra, el 31 de enero de 1939, el Ayuntamiento recuperó el nombre de Santa Susanna, que es el que ha conservado desde entonces.
Patrimonio: seis torres de defensa y la capilla que dio nombre al pueblo
Santa Susanna conserva un conjunto poco habitual de torres de vigilancia y refugio ligadas a antiguas masías. La torre de Can Ratés, cilíndrica y rematada con almenas escalonadas, está adosada a la masía del mismo nombre, hoy convertida en equipamiento municipal con el antiguo estanque transformado en piscina. La torre de Mas Galter, también cilíndrica, se levanta junto a la plaza Lola Anglada, y la de Can Bonet d'Avall, de planta cuadrangular y construida a finales del siglo XV, fue revestida y pintada de ocre en una reforma de 1805 que le dio un aspecto más propio del siglo XIX. La torre de Can Torrent de Mar, la más cercana al mar y de mayor diámetro que las demás, alberga hoy las dependencias de venta de billetes de Renfe, con el andén de la estación a sus pies. Completan el conjunto la Torre del Xirau, anexa a una masía reformada, y la Torre de Montagut, de planta cuadrangular, que en su día funcionó como torre de telegrafía óptica.
La capilla de Santa Susanna, la que dio nombre a la localidad, está adosada a otro edificio entre las masías de Can Ratés y Can Bonet, y conserva un escudo de piedra que la vincula a la familia de Can Ratés. La capilla del Sant Crist, en un cruce de caminos rodeado de campos de cultivo, sigue recibiendo cirios encendidos de quienes se encomiendan al santo antes de un viaje, y la capilla de Sant Isidre tuvo que desmontarse y reconstruirse unos metros más allá por la construcción de la autopista del Maresme. La ermita de la Mare de Déu de Gràcia, aunque administrativamente está en el término de Santa Susanna, pertenece a la parroquia de la vecina Pineda; es tan querida por los vecinos de ambos pueblos que la gigantona del pueblo se bautizó como Gracieta en su honor, y las campanas de la iglesia parroquial llevan los nombres de Susanna y Maria Gràcia.
La propia iglesia parroquial, un edificio sencillo levantado en la posguerra con mucho trabajo vecinal no remunerado, guarda en el presbiterio unas pinturas de Aurelio Crosiet, discípulo de Josep Maria Sert, con una alegoría a la eucaristía que representa a un lado el martirio de Santa Susana y al otro su llegada al cielo. Y junto a la riera que cruza el pueblo se conservan los restos del Molí d'en Jordà (también llamado Molí d'en Rufo), un antiguo molino harinero de finales del siglo XVII y principios del XVIII del que quedan algunos muros y un acueducto de dos arcadas.
Economía: de la agricultura al turismo familiar y deportivo
El giro que vive el pueblo desde los años noventa tiene una causa clara: el turismo. La actividad económica principal de Santa Susanna es hoy el modelo de sol, playa y naturaleza, reconocido con la Marca de Turismo Familiar y la Marca de Turismo Deportiva que otorga la Agencia Catalana de Turismo. El pueblo cuenta con una estación náutica y un centro de bicicleta de montaña como complemento a su oferta de alojamiento, y su posición en la Costa del Maresme lo convierte en punto de partida cómodo para excursiones tanto a Barcelona como a la Costa Brava gerundense. La agricultura, que durante siglos fue la única actividad del pueblo, se mantiene hoy en un segundo plano, aunque conserva fama de calidad; los sábados sigue celebrándose el mercado semanal, herencia de los tiempos en que Santa Susanna era, sobre todo, un pueblo de payeses.
Cultura y fiestas: de Shakespeare a Sant Isidre
Entre 2003 y 2011, la masía de Can Ratés acogió el Festival Shakespeare de Santa Susanna, un festival de teatro anual dedicado por entero al dramaturgo inglés, con representaciones de sus obras junto a adaptaciones y versiones libres. Aunque el festival ya no se celebra, sigue siendo uno de los episodios culturales más singulares de un pueblo de su tamaño. En el terreno de las fiestas tradicionales, la festividad de Sant Isidre, el 15 de mayo, se celebra con un dinar de germanor junto a la capilla del santo, en la plaza de Llillota, aunque el almuerzo popular se traslada habitualmente al domingo siguiente.
Planifica tu Visita a Santa Susanna
La temporada de verano es, como en el resto del Maresme, la época de mayor actividad en Santa Susanna, con su oferta de playa, estación náutica y rutas de bicicleta de montaña por el Montnegre. Fuera de temporada alta, el pueblo invita a un paseo tranquilo por sus antiguas masías y torres de defensa, y a acercarse hasta la ermita de la Mare de Déu de Gràcia, en el límite con Pineda, un paseo que comparten desde hace generaciones los vecinos de los dos municipios.
- Población: 4.099 habitantes (INE 2025)
- Superficie: 12,6 km²
- Altitud: 10 metros
- Gentilicio: susannenc / susannenca
- Comarca: Maresme
- Distancia a Barcelona: 58 km
La web municipal de Santa Susanna reúne la información práctica y los trámites del Ayuntamiento para quien quiera organizar su visita a este rincón del Maresme.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
Otros Pueblos de Barcelona
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Santa Susanna. Pueblos de Barcelona puedes visitar la categoría Barcelona.
