- Navàs: el Pueblo del Bages que Cambió de Nombre
- Entre el Llobregat y el Cardener: la Geografía de Navàs
- Lo que Cuentan los Censos de Navàs
- Sant Cugat del Racó, la Joya Románica de Navàs
- Del Textil a las Masías: la Economía de Navàs
- Un Calendario de Fiestas que no Para
- Cuándo Ir a Navàs
- Planifica tu Visita a Navàs
- Otros Pueblos de Barcelona
Navàs es, hasta mediados del siglo XX, un pueblo que se llamaba de otra manera. El municipio se conocía como Castelladral, por su núcleo histórico, hasta que el extraordinario crecimiento del barrio junto al río Llobregat invirtió la balanza: primero se instalaron allí los servicios municipales y después se cambió el nombre entero del término. Hoy Navàs, en la comarca del Bages (Barcelona), tiene 6.238 habitantes (INE 2025) y guarda en su término uno de los edificios románicos más singulares de Cataluña.
El término de Navàs se extiende sobre 80,6 km², lo que lo convierte en el segundo municipio más grande en extensión de toda la comarca del Bages. Ocupa el ancho interfluvio entre el río Llobregat, que lo separa del vecino Gaià por el este, y el Cardener, que marca su límite occidental antes de que el terreno se eleve hacia la serra de les Garrigues, donde el puig de Comabella alcanza los 664 metros. La serra de Castelladral, con 711 metros, es el otro gran sistema montañoso del término, surcado por las rieras de Valldeperes, d'Hortons y de Tordell. El municipio no es un núcleo único sino un mosaico de pequeñas poblaciones: además de Navàs, capital administrativa a 370 metros de altitud, lo forman el Mujal, Sant Cugat del Racó, la propia Castelladral, Valldeperes, el Palà de Torroella y Sant Salvador de Torroella. Hasta 2002 se le sumaba la colonia industrial de Valls de Torroella, que ese año se segregó para pasar a formar parte de Sant Mateu de Bages.
Pocos pueblos de esta lista pueden presumir de una serie de población tan larga como la de Navàs: hay datos desde 1717, cuando el municipio apenas sumaba 368 habitantes. El crecimiento fue lento durante el Antiguo Régimen, pero se aceleró de forma brusca con la industrialización de finales del XIX: de los 1.418 vecinos de 1900 se pasó a 2.672 en 1920 y a 3.682 en 1936, justo antes de la Guerra Civil. La segunda mitad del siglo XX trajo un crecimiento más sostenido, hasta que ya en democracia Navàs rebasó la barrera de los 6.000 habitantes a mediados de la década de 2000. El máximo de la serie se alcanzó en 2009, con 6.243 habitantes, una cifra de la que el municipio apenas se ha alejado desde entonces: en 2025 la población es de 6.238, prácticamente la misma de hace tres lustros, tras un descenso suave en la década de 2010 y una recuperación en los últimos años. Trescientos nueve años después de aquel primer censo, Navàs multiplicó por diecisiete su población.
El monumento más destacado del municipio de Navàs no está en el núcleo urbano sino en pleno campo, cerca del antiguo pueblo de Castelladral: la iglesia de Sant Cugat del Racó, construida en el siglo XI sobre los restos de un edificio preromántico anterior, del siglo X. Lo que la hace única en toda Cataluña es su planta de cruz griega rematada por un cimborrio circular, una combinación que no se repite en ningún otro templo románico del país. Se alza en un cerro con vistas abiertas sobre bosques y masías dispersas, lejos del bullicio. En el núcleo de Castelladral resiste además la iglesia de Sant Miquel, románica del siglo XI pero profundamente transformada en el XVII, con arcuaciones lombardas todavía visibles en su fachada sur. Cerca de la carretera hacia Serrateix se encuentra la pequeña capilla de Sant Genís de Masadella, del siglo XII, hoy propiedad particular de la masía del mismo nombre. Y en Valldeperes se conserva Santa Fe, documentada ya en 1139, con dos retablos barrocos del siglo XVII dedicados al Roser y a San Isidro y San Galderico, patronos de la payesía catalana. En el núcleo moderno de Navàs, la parroquia de la Sagrada Família, de 1897, fue reconstruida tras los incendios de 1934 y 1936 y hoy luce una cúpula y un campanario de los años 1928-31 obra del arquitecto modernista Bernadí Martorell.
El territorio de Navàs cuenta una historia económica de dos velocidades. En el interior montañoso, el despoblamiento de masías y payesías ha sido constante durante el último siglo: solo quedan algunas familias de propietarios rurales, mientras que las antiguas masoverías han quedado prácticamente desiertas. Los bosques de pino blanco y pinaza han colonizado las viñas que se abandonaron a finales del XIX. En el núcleo urbano de Navàs, en cambio, la industria textil marcó todo el siglo XX: la fábrica de la familia Forcada, instalada a finales del XIX y rebautizada como Filatures Forcada en 1918, trajo al pueblo el suministro eléctrico y el agua potable antes de cerrar a mediados de los años noventa. Una segunda fábrica, la Fàbrica Nova, fue fundada en 1922 por Marià Graells y pasó en 1930 a manos de los hermanos Vidal, que la mantuvieron ligada a la colonia de Cal Vidal, en Puig-reig, hasta 1968. Hoy esa industria textil está en claro retroceso, y el peso económico del municipio se reparte entre lo que queda de ella y el comercio local.
Un Calendario de Fiestas que no Para
Pocos pueblos de su tamaño mantienen un calendario festivo tan apretado como Navàs. La Cavalcada dels Reis, con más de un centenar de voluntarios desfilando por las calles, se celebra desde 1946. La Fira de Primavera, que nació en 1933 como pequeña exposición y desde 1967 reúne muestras de los sectores industrial, agrícola y de servicios, llena el paseo de Ramon Vall cada año. Un fin de semana antes se corre la Marxa Romànica de Resistència, organizada desde 1988 por el Centre Excursionista de Navàs: ochenta kilómetros que conectan veintiuna iglesias románicas del entorno, entre ellas la propia Sant Cugat del Racó. La Festa Major, el domingo más cercano al 25 de agosto, día de Sant Genís, incluye desde 1968 la proclamación de la Pubilla y el Hereu, además de los bailes tradicionales de bastoneros, cascabeleros y gigantes. Y desde 1978, Foto Film Navàs organiza cada noviembre un Concurso Nacional de Cine Amateur cuyo trofeo reproduce en cerámica el campanario del pueblo.
La primavera es la temporada más intensa en Navàs: entre la Fira de Primavera, la Marxa Romànica de mediados de mayo y la Festa de Sant Joan a finales de junio, apenas hay fin de semana sin actividad entre abril y julio. Para quien busque tranquilidad y quiera visitar Sant Cugat del Racó sin aglomeraciones, cualquier mañana de otoño, con el bosque de alrededor en plena muda de color, es una alternativa tan válida como silenciosa.
Navàs se encuentra a unos 23 kilómetros de Manresa y 25 de Berga, en el corazón del Bages. El núcleo urbano, de trama moderna y cuadriculada, contrasta con los pueblos dispersos del interior del término, como Castelladral o Sant Cugat del Racó, a los que conviene llegar en coche propio por tratarse de carreteras rurales. La mejor combinación para una visita de un día es recorrer primero la iglesia románica de Sant Cugat del Racó, bajar después al núcleo de Navàs para ver la plaza del Ayuntamiento y el monumento a Gaudí, y terminar en la parroquia de la Sagrada Família antes de volver hacia Manresa.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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