Martorelles: el pueblo del Vallès que lleva un ramo de mirto en su escudo
Con apenas 3,6 km², Martorelles es uno de los municipios más pequeños de la provincia de Barcelona, pero su historia se remonta, documentada, a más de mil años atrás. El acta de consagración de su iglesia, fechada en 1015, es el primer testimonio escrito de la existencia del pueblo, y desde entonces su nombre ha estado envuelto en teorías tan distintas como la de las martas que habrían dado origen al topónimo o la del arbusto de mirto que hoy preside su escudo municipal. Con 4.992 habitantes, Martorelles combina ese pasado medieval con una vida social muy activa en torno a sus equipamientos públicos.
Situado en la comarca del Vallès Oriental, a 96 metros de altitud, el municipio limita con Montornès del Vallès, Santa Maria de Martorelles, Sant Fost de Campsentelles y Mollet del Vallès.
Geografía
Martorelles se encuentra entre las sierras Litoral y Prelitoral catalanas, en plena comarca del Vallès Oriental, con un término municipal de solo 3,6 km² que lo convierte en uno de los más compactos de toda la provincia de Barcelona. El torrente de Can Sunyer, que nace en el municipio vecino de Santa Maria de Martorelles, atraviesa el término y desemboca en el río Besòs, al que sigue como límite natural en buena parte de su recorrido. Esa cercanía al Besòs, uno de los principales cursos fluviales del área metropolitana de Barcelona, ha marcado tanto el paisaje como los usos del suelo del municipio, con terrenos de vega que en origen se destinaron al cultivo y que hoy conviven con el tejido urbano y los espacios verdes municipales.
Historia
El documento más antiguo que certifica la existencia de Martorelles es el acta de consagración de su iglesia, del año 1015, lo que sitúa los orígenes documentados del pueblo en plena Edad Media. Sobre el origen de su nombre existen varias teorías: la más popular lo relaciona con la abundancia de martas —marto o marta— que habría dado nombre al lugar, una idea hoy considerada más bien una creencia popular que una explicación científica. Una hipótesis más reciente vincula el topónimo con la palabra latina "Martyretula", que significa "cementerios pequeños", en referencia a las necrópolis ibéricas y al dolmen megalítico presentes en la zona.
La teoría más aceptada, sin embargo, es la que relaciona el nombre con el mirto —murtra en catalán—, un arbusto muy común en toda la comarca que terminó convirtiéndose en el símbolo central del escudo municipal. Según un estudio encargado por el Ayuntamiento al consejero heráldico de la Generalitat de Catalunya, Armand de Fluvià, el uso de sellos con la rama de mirto está documentado desde al menos 1838, lo que llevó a concluir que el escudo de armas de la villa debía estar coronado de plata, con el ramo de mirto en el centro y una corona mural en la parte superior. Solo durante la dictadura franquista el mirto dejó de ocupar el centro del escudo, recuperando después su posición original.
En 1930 se segregó del municipio el territorio de Santa Maria de Martorelles, que pasó a constituirse como ayuntamiento independiente, un proceso de segregación habitual en los municipios pequeños del Vallès Oriental durante la primera mitad del siglo XX.
Patrimonio
El patrimonio arquitectónico de Martorelles se reparte entre varias masías tradicionales, entre ellas la masía de Carrencà y la masía de Can Sunyer, ambas convertidas hoy en ejes de dos de los espacios públicos más importantes del municipio. La masía de Can Sunyer preside el parque del mismo nombre, un espacio que combina zonas infantiles, de pícnic y de petanca con ejemplares de Platanus x hispanica y Celtis australis, además de una escultura del artista local Ricard Mira, el Monumento a la paz en Bosnia, inaugurado en 1996 en acero corten para conmemorar el fin del conflicto bosnio.
La antigua masía de Carrencà, por su parte, da nombre al otro gran núcleo de equipamientos del municipio, con espacios para entidades, oficinas municipales y los mercados semanales de los sábados, además de la bodega con su patio, la sala polivalente, la capilla de San Domènec y la Torre del Agua. Entre los edificios religiosos destaca la iglesia de San Joaquín, y entre los civiles, Can Lau y Can Tomeu completan el catálogo de construcciones tradicionales que todavía definen el paisaje urbano de Martorelles.
Economía
La reducida extensión de Martorelles, de apenas 3,6 km², ha condicionado históricamente su economía, ligada en origen a la agricultura de la vega del Besòs y hoy mucho más orientada a los servicios y a su función residencial dentro del área metropolitana de Barcelona. La proximidad a Mollet del Vallès y a la propia capital catalana ha convertido al municipio en un núcleo bien conectado para quienes trabajan fuera pero prefieren vivir en un entorno de escala pequeña, con equipamientos propios como la Biblioteca Montserrat Roig, varias escuelas públicas —entre ellas las escuelas Les Pruneres y Simeó Rabasa y la escuela infantil Els Cirerers— y una oficina municipal de ocupación, además de servicios sociales, policía local y un campo municipal de fútbol que completan una dotación de equipamientos notable para un municipio de su tamaño.
Fiestas
La vida social de Martorelles gira en gran medida alrededor de sus equipamientos de proximidad: el Casal d'Avis de la masía de Can Sunyer, el Centro de Apoyo al Hogar o el Centro Cívico Cal Safareig son algunos de los espacios donde se concentra buena parte de la actividad comunitaria del municipio durante todo el año. El calendario festivo local, como en la mayoría de municipios pequeños del Vallès Oriental, se organiza en torno a la fiesta mayor y a las actividades programadas en los parques de Can Sunyer y Carrencà, donde la proximidad entre vecinos facilita una participación muy directa en los actos organizados por el Ayuntamiento.
Cuándo Ir
La primavera y el otoño son las estaciones más agradables para recorrer a pie el pequeño término municipal, visitar las masías históricas de Can Sunyer y Carrencà y disfrutar de los espacios verdes del parque de Can Sunyer. Dado el reducido tamaño del municipio, cualquier época del año permite una visita completa en pocas horas, por lo que Martorelles se presta especialmente bien a combinarse con una ruta más amplia por otros municipios del Vallès Oriental, como Mollet del Vallès o Montornès del Vallès.
Planifica tu Visita
Martorelles se encuentra a poco más de 20 kilómetros de Barcelona, bien conectado por carretera y ferrocarril con la capital catalana y con el resto de municipios del Vallès Oriental. Dada su pequeña extensión, una visita de pocas horas permite recorrer los dos núcleos de equipamientos del municipio: el parque de Can Sunyer, con su masía, su escultura conmemorativa y sus zonas de ocio, y el espacio de Carrencà, con la bodega, la capilla de San Domènec y los mercados semanales. La iglesia de San Joaquín y las masías de Can Lau y Can Tomeu completan un recorrido breve pero suficiente para entender el carácter de un pueblo pequeño que ha sabido mantener su identidad pese a estar completamente integrado en el área metropolitana de Barcelona. Quien disponga de un poco más de tiempo puede aprovechar la cercanía a Mollet del Vallès y Montornès del Vallès para prolongar la jornada por otros municipios de la comarca, todos ellos bien conectados entre sí por carretera y por la red de ferrocarril de cercanías del Vallès Oriental.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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