El Catllar, Tarragona

El Catllar. Pueblos de Tarragona

Introducción

El Catllar es un municipio de la provincia de Tarragona, en la comarca del Tarragonès, situado en la orilla derecha del río Gaià, sobre una pequeña colina de 59 metros de altura. Según el INE, en 2025 tiene 5.375 habitantes en un término de 26,4 kilómetros cuadrados, una población que se ha más que duplicado desde el año 2001, cuando apenas superaba los 2.500 habitantes, impulsada por el desarrollo de las numerosas urbanizaciones y masías que hoy rodean el núcleo histórico. El nombre del municipio, según los filólogos Antoni Maria Alcover y Francesc de Borja Moll, procede del latín tardío "castellare", es decir, "lugar defendido por un castillo", en referencia a la fortaleza que dio origen a la villa y de la que hoy apenas quedan dos torres y un tramo de muro. El Catllar combina ese pasado señorial, ligado durante siglos a los condes de Santa Coloma, con una economía actual basada en la agricultura de secano, la ganadería y, cada vez más, las segundas residencias.

Geografía

El Catllar se encuentra en la comarca del Tarragonès, a orillas del río Gaià, que marca buena parte del paisaje agrícola del municipio con sus cultivos de secano. El núcleo histórico se asienta sobre una pequeña colina de 59 metros, mientras que el término municipal se ha ido llenando en las últimas décadas de urbanizaciones de segunda residencia, hasta el punto de que el municipio cuenta hoy con cerca de treinta núcleos urbanizados distintos repartidos por su término de 26,4 kilómetros cuadrados. Esta dispersión del poblamiento, poco habitual en un municipio de su tamaño, es la causa principal del fuerte crecimiento de población registrado desde comienzos de siglo, cuando El Catllar tenía apenas 2.544 habitantes frente a los 5.375 actuales. El clima mediterráneo propio del Tarragonès, con veranos secos e inviernos suaves, ha favorecido tradicionalmente los cultivos de algarrobos, almendros y viñas que todavía hoy ocupan buena parte del término no urbanizado.

Historia

El Catllar estuvo en manos de la familia Montoliu desde 1066 hasta 1344, año en que sus derechos señoriales fueron vendidos a Pere de Requesens; más adelante pasaron a Bernat d'Olzinelles, tesorero del rey Pedro el Ceremonioso, y finalmente a la familia Queralt, que los mantuvo hasta la abolición de las señorías. El castillo que da nombre al municipio fue un punto estratégico durante la guerra contra Juan II, bajo la defensa de Roger de Clariana, y en 1564 resistió el asedio de las tropas del conde de Prades, aunque su defensor, Menaut de Beaumont, terminó entregando la posición al conocer que Villafranca del Panadés ya había caído. El episodio histórico más recordado del municipio tuvo lugar el 10 de junio de 1641, durante el asedio de Tarragona en la guerra de los Segadores: los miquelets de Josep Margarit derrotaron en este término a las tropas españolas que habían salido de Tarragona a buscar forraje, en la conocida como batalla del Catllar, en la que llegó a participar el escritor Pedro Calderón de la Barca. Las obras de excavación del foso del castillo permitieron descubrir, siglos después, un poblado preibérico anterior a la propia fortaleza medieval, prueba de que el emplazamiento era estratégico desde mucho antes de la Edad Media. Ya en el siglo XXI, en 2015, se inauguró en el sudoeste del término municipal el Centro Penitenciario Mas d'Enric, una infraestructura que marca el paisaje contemporáneo del municipio junto a sus urbanizaciones residenciales.

Patrimonio

Del castillo medieval que dio nombre a la villa quedan hoy un par de torres rectangulares y un tramo de muro que las une, además del foso donde se halló el poblado preibérico. La iglesia parroquial está dedicada a San Juan Bautista; sus obras se iniciaron en 1776 sobre los restos de un templo anterior y fue consagrada en 1790, mientras que la capilla del Santísimo, adosada al templo principal, es de construcción algo posterior, de mediados del siglo XIX. Junto al río Gaià se conserva una curiosa construcción monolítica conocida como "l'Agulla", uno de los elementos más singulares y menos conocidos del patrimonio del municipio. El entramado de calles del núcleo antiguo, construido alrededor de la colina del castillo, conserva todavía trazas del urbanismo medieval, en contraste con las numerosas urbanizaciones de chalés que se extienden hoy por el resto del término municipal.

Economía

La base económica tradicional de El Catllar es la agricultura de secano, con los algarrobos, los almendros y la viña como cultivos principales, completada con diversas granjas avícolas y porcinas repartidas por el término. Desde finales del siglo XX, la proliferación de segundas residencias en las cerca de treinta urbanizaciones del municipio ha impulsado un notable auge del sector servicios, que hoy convive con la actividad agrícola tradicional. La cercanía a la ciudad de Tarragona y a su área industrial y portuaria, uno de los principales polos petroquímicos de España, explica en parte el atractivo de El Catllar como lugar de residencia para quienes trabajan en la capital provincial o en su entorno, un fenómeno de crecimiento residencial muy similar al de otros municipios del Tarragonès en las últimas dos décadas.

Fiestas

La fiesta mayor de El Catllar se celebra el cuarto domingo de agosto, la cita festiva principal del calendario local, con los actos religiosos y populares propios de las fiestas mayores catalanas, centrados en la iglesia de San Juan Bautista y en las calles del núcleo histórico que rodean el antiguo castillo. Dada la dispersión de la población entre el núcleo central y las numerosas urbanizaciones del término, buena parte de la vida social del municipio se concentra en estas fechas de agosto, cuando los vecinos de las distintas zonas residenciales coinciden en el pueblo para participar en la fiesta mayor.

Cuándo Ir

El cuarto domingo de agosto, con la fiesta mayor en pleno desarrollo, es el momento de mayor animación en El Catllar y la mejor ocasión para conocer la vida social del municipio. Fuera de esas fechas, la primavera y el otoño son las estaciones más agradables para visitar el municipio, con el clima mediterráneo suave propio del Tarragonès y los cultivos de almendros y viñas en su mejor momento. El verano, aunque caluroso, es también la temporada en que más se nota la actividad en las urbanizaciones residenciales, mientras que el invierno resulta la época más tranquila para recorrer con calma el núcleo histórico junto al castillo.

Planifica tu Visita

El Catllar se encuentra a pocos minutos en coche de Tarragona capital, lo que lo convierte en una parada fácil dentro de una ruta más amplia por el Tarragonès centrada en el patrimonio romano y medieval de la capital provincial. Una visita de una o dos horas permite recorrer el núcleo histórico junto al río Gaià, ver los restos del castillo y la iglesia de San Juan Bautista, y acercarse hasta "l'Agulla" junto al río para conocer este singular monumento monolítico. Por su carácter marcadamente residencial y disperso, El Catllar no cuenta con una oferta hotelera relevante, por lo que lo habitual es visitarlo en una excursión de medio día desde Tarragona o desde otros puntos de la costa del Tarragonès, aprovechando también la proximidad a las playas de la Costa Daurada para completar la jornada.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

Otros Pueblos de Tarragona

Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Catllar. Pueblos de Tarragona puedes visitar la categoría Tarragona.

Subir