Olmedo: el pueblo de dos batallas reales y un caballero que inspiró a Lope de Vega
Olmedo es un municipio de la provincia de Valladolid, en Castilla y León, situado a unos 42 km de la capital, en la comarca de Tierra de Pinares, pese a que su nombre viene precisamente de los olmos que poblaban su término antes de la grafiosis. Con 3.592 habitantes, Olmedo guarda detrás de su tamaño modesto un pasado de corte real, murallas y dos batallas que decidieron el destino de Castilla, además de ser el lugar que dio nombre a una de las tragedias más conocidas de Lope de Vega.
Geografía de Olmedo
El término municipal, de 129,38 km², se sitúa al sur de la provincia de Valladolid, a 740 metros de altitud, y limita con Pozal de Gallinas, Pozaldez, Matapozuelos, Hornillos de Eresma, Alcazarén, Pedrajas de San Esteban, La Zarza, Aguasal, Ataquines, Ramiro, Bocigas y Almenara de Adaja. Por el término discurren el río Eresma, al noreste, y el río Adaja, al oeste, y lo atraviesa la carretera N-601, el eje histórico entre Valladolid y Madrid a través de Adanero.
Historia de Olmedo
La tradición local atribuye el nombre del pueblo a una leyenda recogida en un manuscrito de la parroquia de San Miguel: unos vacceos de pueblos vecinos, fatigados por el calor durante una cacería, se habrían refugiado bajo la sombra de un olmo y, a gusto con el lugar, decidieron asentarse allí y darle el nombre del árbol. Es relato tradicional, no historia confirmada: lo cierto es que de Olmedo no se tiene constancia documental hasta 1085, cuando aparece entre los pueblos que Alfonso VI arrebató a los musulmanes, y fue repoblada en 1093 con el fuero de Roa, igual que Íscar, Coca o Cuéllar.
Su importancia estratégica para la Corona de Castilla quedó demostrada dos veces en el siglo XV. En 1445, Juan II de Castilla venció aquí a los nobles aragoneses que se le habían rebelado, en la que se conoce como la primera batalla de Olmedo; los aragoneses abandonaron la villa esa misma noche. En 1467, Olmedo volvió a ser escenario de combate, esta vez entre el infante Alfonso, levantado contra su hermano Enrique IV, y las tropas realistas: el bando alfonsino ganó la batalla sin llegar a tomar la ciudad, que al año siguiente pasó a manos de la princesa que sería Isabel la Católica. De hecho, desde Olmedo su esposo Fernando despachó la convocatoria de las Cortes de Aragón que se reunirían en Calatayud en 1515. Un viejo refrán resume el peso que se le daba entonces a la villa: «quien señor de Castilla quiera ser, a Olmedo su parte ha de tener».
Antes de esas batallas, en 1353, Olmedo fue también escenario personal para Pedro I «el Cruel», que aquí rompió definitivamente con su esposa para reunirse con María de Padilla; su hija, Constanza, heredera jurada de la corona y después duquesa de Lancaster, recibió Olmedo entre las villas que se le concedieron al renunciar a sus derechos al trono castellano en 1388. La villa tuvo también comunidad judía hasta la expulsión decretada en 1492. Más tarde, Felipe V, primer Borbón, le concedió un privilegio que confirmaron sus sucesores, y en 1811, durante la ocupación francesa, el rey José Bonaparte pasó varios días alojado en Olmedo. Entre 1884 y 1993, el pueblo tuvo estación propia en la línea de ferrocarril Segovia-Medina del Campo, hoy desaparecida.
La serie de población de Olmedo recoge 23 datos entre 2001 y 2025. El mayor dato de la serie se alcanzó en 2010, con 3.897 habitantes; desde entonces el municipio ha perdido un 8% hasta los 3.592 actuales, aunque con una recuperación reciente: de los 3.554 de 2022 subió a los 3.592 de 2025.
Patrimonio de Olmedo
Pocos pueblos de su tamaño conservan un patrimonio tan denso. De su recinto defensivo quedan tramos de la muralla, el Arco de la Villa (o de San Juan), el Arco de San Miguel y la Torre del Reloj. A ello se suma la antigua Real Chancillería y hasta cinco monasterios: el de la Concepción, el de Madre de Dios, el de Nuestra Señora de la Merced Calzada, el de Santa María de la Mejorada y el de Sancti Spiritu. Entre las iglesias destacan la de San Andrés, de estilo románico del siglo XIII, y la de San Miguel, gótico-mudéjar de la misma centuria, además de las de Santa María del Castillo y San Juan.
El Monumento al Caballero de Olmedo recuerda la leyenda que inspiró a Lope de Vega su tragedia El caballero de Olmedo, basada en un caballero asesinado cerca de la villa; y el Parque Temático Mudéjar reúne réplicas a escala de los edificios mudéjares más significativos de Castilla y León, una forma singular de resumir en un solo recorrido un estilo que la propia Olmedo conserva en piedra.
Economía de Olmedo
Hoy la economía de Olmedo se reparte entre los servicios (algo más de la mitad de los ocupados) y una industria con peso notable, cerca del 28% del empleo, apoyada en la manufactura. El campo, pese a emplear directamente a menos de un 10% de los trabajadores, sigue marcando el paisaje: el último censo agrario contó 90 explotaciones trabajando 5.122 hectáreas, cerca del 40% del término, casi toda ella tierra de labor dedicada al cereal típico de Tierra de Pinares.
El dato más curioso de Olmedo hoy no tiene nada que ver con el pasado medieval: el municipio es uno de los extremos de un tramo de pruebas de 14,4 km para trenes de alta velocidad y para el cambiador de ancho de vía de Talgo, con Medina del Campo en el otro extremo. Por el término pasa además la línea de alta velocidad Madrid-Valladolid, en la que Olmedo está previsto como punto de bifurcación hacia Zamora y Galicia: el pueblo que perdió su estación de tren convencional en 1993 es hoy clave en la red ferroviaria española de alta velocidad.
Fiestas de Olmedo
Olmedo celebra dos fiestas al año. La más religiosa conmemora el 10 de octubre el aniversario de la Coronación de la Virgen de la Soterraña, patrona de la villa. La más popular y laica se concentra en torno a San Miguel y San Jerónimo, el 29 y 30 de septiembre, con unos encierros tradicionales declarados Fiesta de Interés Turístico Regional que son el gran reclamo del calendario festivo olmedano.
Cuándo Ir a Olmedo
La mejor época para conocer Olmedo en su ambiente más festivo es a finales de septiembre, con las fiestas de San Miguel y San Jerónimo y sus encierros tradicionales. Quien prefiera visitar el patrimonio monumental con más calma puede hacerlo en primavera u otoño, cuando el calor de la meseta castellana no aprieta y las murallas, arcos e iglesias del pueblo se recorren con más comodidad.
Planifica tu Visita a Olmedo
Olmedo está bien conectado por la N-601, que une Valladolid con Madrid a través de Adanero, y por la línea de alta velocidad que atraviesa el término. La visita puede organizarse como un recorrido amurallado: empezando en el Arco de la Villa o de San Juan, siguiendo por la Torre del Reloj y el Arco de San Miguel, y completando la ruta con las iglesias de San Andrés y San Miguel y el Monumento al Caballero de Olmedo. El Parque Temático Mudéjar es una parada recomendable para quien quiera entender de un vistazo el estilo que define buena parte del patrimonio religioso de Castilla y León. Toda la información municipal está disponible en la web oficial del Ayuntamiento de Olmedo.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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