Vilamarxant, Valencia

Vilamarxant. Pueblos de Valencia

📝 Contenido:
  1. Vilamarxant: el pueblo que regaba por turnos con sus vecinos del Turia y hace sonar las latas en Navidad en Valencia
  2. Lo que Cuentan los Censos de Vilamarxant
  3. Entre el Turia, los montes y la gota fría
  4. Del Alto de los Castellets a las acequias de Jaime II
  5. Campo, industria y una ronda que llegará
  6. Arrastres, leñadores y santos de finales de agosto
  7. Cuándo Ir a Vilamarxant
  8. Planifica tu Visita a Vilamarxant
  9. Otros Pueblos de Valencia

Vilamarxant: el pueblo que regaba por turnos con sus vecinos del Turia y hace sonar las latas en Navidad en Valencia

Vilamarxant, también Villamarchante en castellano, se sitúa en la ribera derecha del Turia, justo donde el río deja la montaña para entrar en la llanura prelitoral valenciana. Es un municipio de transición: en sus 71,1 km² los montes ocupan más de la mitad del término. Con 11.403 habitantes según el INE de 2025 forma parte de la segunda corona del área metropolitana de Valencia, aunque sigue siendo una villa de la comarca del Campo de Turia.

Lo que Cuentan los Censos de Vilamarxant

La serie de 2001 a 2025 arranca en 6.151 habitantes y termina en 11.403, el mayor dato de la serie. Casi se duplica en veinticuatro años, y la subida se concentra en dos etapas. La primera va de 2001 a 2012, cuando llega a 9.491 vecinos. La segunda empieza en 2016, con 9.223, y sigue con 10.097 en 2021, 10.772 en 2023 y los 11.403 de 2025.

Entre 2012 y 2016 la cifra baja: de 9.491 a 9.204 en 2014, algo más de un 3 %. El material no explica esa caída y no aparecen saltos bruscos que la expliquen. Tampoco hay dato de 2003 en la serie. Lo que sí se ve es que desde 2016 el municipio crece casi sin pausa, con su mejor año en 2023, cuando sumó unos 424 vecinos respecto al año anterior.

Entre el Turia, los montes y la gota fría

El término queda atravesado de oeste a este por el río Turia y, según el texto, aproximadamente un 25 % de la superficie está ocupado por masas boscosas. Limita con Pedralba, Benaguacil, Cheste y Ribarroja del Turia. Además del núcleo, tiene urbanizaciones como La Balsilla, Les Creuetes, Els Creves, Monte Horquera, La Rodana, La Pedrera, La Llomaina, Les Plantades, Mulló Crussà, Mas del Moro y El Pozo Santa Teresa. Wikidata le da una altitud de 160 metros.

El clima es mediterráneo: suave, con una temperatura media anual superior a los 17 grados, veranos cálidos e inviernos muy moderados. En invierno la temperatura no suele bajar de los 3 grados. Las precipitaciones rondan los 422 milímetros al año, con el clásico mínimo estival y dos máximos: uno en otoño, asociado a la gota fría, y otro al final del invierno y comienzo de la primavera.

Del Alto de los Castellets a las acequias de Jaime II

Los vestigios más antiguos son de la Edad del Bronce, con un poblado en el Alto de los Castellets, cerro flanqueado por el barranco de Porchinos. No hay restos ibéricos en el término, pese a la abundancia de poblados en la comarca. En época romana hay restos de una villa en la partida de la Villalba, fragmentos de dolium y ánforas, y restos de un acueducto junto al barranco de la Mojolina. Los romanos extendieron el regadío con una red de canales desde el Turia, y el topónimo podría tener origen latino, lo que haría de la época romana el origen probable del primer asentamiento.

Con la llegada musulmana, el municipio creció en forma de alquería con recinto amurallado y castillo, y se extendieron las acequias y los cultivos de naranja y arroz. Con la conquista de Jaime I, en 1238, las tierras pasaron al reino de Valencia y fueron repartidas. Según el Libro del Reparto, Villamarchante quedó como tierra de señorío, dada primero a Pedro Cornell y luego a Ximén Pérez de Arenós. En 1335 pasó a Blas de Maza de Verga, y después a las familias Moncada y Villalba.

La falta de agua llevó a Jaime II a ordenar un reparto del riego: Pedralba, Benaguacil, Ribarroja del Turia y Villamarchante, los llamados Pueblos Castells, regaban unos días a la semana y los pueblos de la huerta, los demás. La expulsión de los moriscos a principios del siglo XVII redujo la población del pueblo a la mitad, y después de ella el Campo del Turia quedó casi vacío. A finales del XVII empezó la recuperación. Entre 1845 y 1875, la economía agrícola se expandió con la naranja, la vid y el arroz, productos de exportación, y el secano se transformó en regadío.

Campo, industria y una ronda que llegará

La agricultura sigue siendo la principal fuente de ingresos. En secano se cultivan olivos, almendros y frutales, y en regadío, naranjos, mandarinos y hortalizas como la sandía, la cebolla y la coliflor. Hay granjas avícolas y de ganado porcino. En los últimos años han prosperado las industrias de cerámica y construcción, junto con las conservas vegetales, la pirotecnia y los componentes electrónicos.

Las carreteras son la CV-37, que enlaza con Ribarroja del Turia y la A-7; la CV-50, que conecta con la autovía de Ademuz (CV-35) y con Cheste, donde está la A-3; y la CV-370, que va a Pedralba. El transporte público es la línea 105 de Urbetur, que une el pueblo con Liria y Ribarroja del Turia. Antes había un ferrocarril entre Valencia y Liria, con estación a dos kilómetros, en dirección a Ribarroja. Y hay un proyecto para construir una ronda en la CV-50 que rodee el municipio por el oeste, aunque el texto no da fecha.

Arrastres, leñadores y santos de finales de agosto

Las fiestas patronales se celebran a finales de agosto, en honor a Santa Catalina y al Cristo de la Salud. El calendario local no se reduce a agosto: la tradición más singular llega en Navidad.

La tarde del 24 de diciembre los más jóvenes arrastran por las calles latas, botes y piezas de metal unidas en tiras, que hacen sonar con palos para anunciar el nacimiento del Niño-Dios. Es una costumbre emparentada con otros arrastres del Mediterráneo, como el de Algeciras o los Calderones de Fresneda, aunque su origen exacto no se ha estudiado en profundidad. Los leñadores, por su parte, son una danza típica que se baila el 25 de diciembre y el 5 de enero, después de la cabalgata. En 2015 el ayuntamiento inició los trámites para declarar ambas tradiciones de interés turístico provincial.

Cuándo Ir a Vilamarxant

Hay tres momentos clave. El primero es la fiesta de finales de agosto, con Santa Catalina y el Cristo de la Salud. El segundo, la Nochebuena, con los arrastres por las calles. El tercero, Navidad y la víspera de Reyes, con los leñadores tras la cabalgata del 5 de enero. El texto no da las fechas exactas de la fiesta de agosto, así que conviene confirmar el programa del ayuntamiento antes de planificar.

Planifica tu Visita a Vilamarxant

La web oficial es vilamarxant.es. Si se viaja en coche, la CV-37 y la CV-50 son las dos vías de entrada principales, y la A-7 queda cerca por la CV-37. En transporte público, el texto sólo menciona la línea 105. Para quien quiera caminar, el término es de relieve accidentado, con montes que ocupan más de la mitad de su superficie y barrancos que bajan hacia el Turia. Las urbanizaciones del término, como Monte Horquera o La Llomaina, están repartidas por esas laderas.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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