- Villafranca de los Caballeros: lagunas y azafrán en la Mancha toledana
- Geografía de Villafranca de los Caballeros
- Historia: de los íberos a la Orden de San Juan
- Patrimonio: la iglesia de la Asunción y el Cristo de Santa Ana
- Lo que Cuentan los Censos de Villafranca de los Caballeros
- Economía: cereal, azafrán y la Reserva Natural de las Lagunas
- Fiestas de Villafranca de los Caballeros
- Cuándo Ir a Villafranca de los Caballeros
- Planifica tu Visita a Villafranca de los Caballeros
- Otros Pueblos de Toledo
Villafranca de los Caballeros: lagunas y azafrán en la Mancha toledana
Villafranca de los Caballeros es un municipio de la provincia de Toledo, en plena llanura manchega, que debe su curioso nombre a una reunión medieval de representantes de la Orden de San Juan y a la etiqueta de «caballeros» con la que se les trataba. Entre cereal, vid, olivo y azafrán, el pueblo guarda además dos joyas naturales -las lagunas Grande y Chica- declaradas Reserva Natural y Refugio de Fauna, un contraste poco frecuente en una comarca marcada por el secano.
Geografía de Villafranca de los Caballeros
El término municipal se asienta a 643 metros de altitud y ocupa 107 km² de la llanura manchega, dentro de la Meseta Central, atravesado por los ríos Amarguillo, Gigüela y Riánsares. Limita con Alcázar de San Juan, Herencia, Camuñas, Madridejos, Villacañas y Quero. A dos kilómetros al noroeste del núcleo urbano se extiende el Complejo Lagunar de Villafranca, formado por la laguna Grande (72 ha) y la laguna Chica (37 ha), de origen endorreico y fluvial, alimentadas por el acuífero 20 y por aportes del río Cigüela. Son lagunas de aguas permanentes aunque pueden secarse en rachas de años secos, con una profundidad media de apenas 2 metros; los estudios hidroquímicos las clasifican como hiposalina (la Grande) y subsalina (la Chica), ambas de aguas sulfatadas.
Historia: de los íberos a la Orden de San Juan
Los primeros pobladores documentados del término fueron íberos y celtíberos: las excavaciones del yacimiento del Palomar de Pintado, de los siglos VII y VI a. C., constituyen el único asentamiento de este tipo localizado en el interior de la península ibérica. Cerca de ese poblado se ha hallado también una villa romana y una necrópolis ibérica junto al río Amarguillo. Tras la invasión árabe, moros y cristianos convivieron en el núcleo conocido como Cruz de Lozano. La conquista cristiana de Toledo en 1085 por Alfonso VI trajo consigo la recuperación de Consuegra, de la que pasó a depender Villafranca; Consuegra era entonces sede de los Caballeros de la Orden de San Juan, y el pueblo quedó vinculado a esa orden militar hasta las desamortizaciones eclesiásticas del siglo XIX, cuando se disolvió el Gran Priorato. Los vecinos de Villafranca formaron mesnada propia en la batalla de las Navas de Tolosa (1212), lo que les valió de Alfonso VII el título de «muy leal». Ya en 1557, bajo el reinado de Felipe II, la villa recibió su título de villazgo; el nombre completo surgió de la costumbre, cada día de San Martín, de reunir en el pueblo a los representantes de las villas sanjuanistas para repartir el uso de los pastos comunes del Priorato, a quienes se dirigía como «el caballero de tal población», sobrenombre que acabó pegado al topónimo.
Patrimonio: la iglesia de la Asunción y el Cristo de Santa Ana
El monumento principal es la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, iniciada como templo románico en el siglo XIII y ampliada después en los siglos XVI y XVIII con elementos góticos, entre ellos una bóveda de crucería central. La ermita del Santo Cristo de Santa Ana amplía, a comienzos del XVIII, una capilla anterior dedicada a Santa Ana cuya talla original se encontró, según la tradición local, escondida en el subsuelo de aquel primer edificio, posiblemente enterrada para protegerla durante las invasiones musulmanas; de ahí que antiguamente se conociera como Santo Cristo de la Vera Cruz. El interior, de estilo barroco, conservó pinturas murales hasta que la humedad obligó a retirarlas en 1993; todavía pueden verse en las bóvedas del techo. El pueblo conserva también la Casa del Churrupante y un Museo del Santísimo Cristo, dedicado a la devoción local. La noticia más antigua conservada sobre el origen del nombre del pueblo procede de las Relaciones de Lorenzana, el cuestionario que el cardenal arzobispo de Toledo mandó rellenar a todas las parroquias de su diócesis en 1784-1786 y que hoy sigue siendo fuente de referencia para la historia local de buena parte de los pueblos toledanos.
Lo que Cuentan los Censos de Villafranca de los Caballeros
La serie de población disponible arranca en 2001, con 5.305 habitantes, y sube hasta el mayor dato de la serie en 2009, con 5.561. Desde ese pico la cifra ha ido descendiendo de forma paulatina hasta los 4.884 habitantes de 2025, un 12 % menos, con pequeños repuntes puntuales -como en 2022, cuando volvió a tocar los 4.884 tras haber bajado a 4.850 el año anterior- que muestran una población que, más que caer en picado, se mantiene estancada a la baja desde hace más de una década.
Economía: cereal, azafrán y la Reserva Natural de las Lagunas
La base económica de Villafranca sigue siendo la agricultura de secano manchega: cereal, vid, olivo y, de forma singular, el azafrán, cultivo tradicional de la comarca. El censo agrario cuenta 471 explotaciones que trabajan la práctica totalidad del término -más del 95 % de sus 107 km²-, con el cultivo de tierras de labor como uso mayoritario y los cultivos arbóreos (olivo y vid, sobre todo) en segundo lugar. La ganadería, más modesta, suma cerca de 17.000 cerdos y unas 1.850 cabezas de ovino y caprino repartidas por las explotaciones del municipio. A ese tejido agropecuario se suma la construcción y, cada vez más, el turismo de naturaleza en torno a las lagunas Grande y Chica, declaradas Reserva Natural en 2003 y Refugio de Fauna en 2006, un atractivo ornitológico con especies protegidas como el escribano palustre, la malvasía cabeciblanca o el carricerín real.
Fiestas de Villafranca de los Caballeros
El calendario festivo arranca el 17 de enero con San Antón y continúa el 20 de enero con San Sebastián y el 3 de febrero con San Blas, antes de la Fiesta de las Ánimas y el Carnaval. El 25 de abril se celebra San Marcos y el 15 de mayo, San Isidro, patrón de los labradores, muy arraigado en un pueblo de vocación agrícola. En verano, el 10 de julio es San Cristóbal, y el broche festivo llega el 15 de septiembre con la fiesta mayor en honor al Santo Cristo de Santa Ana.
Cuándo Ir a Villafranca de los Caballeros
La primavera, con la floración del azafrán aún por llegar pero los humedales en su mejor momento para la observación de aves, es temporada propicia para visitar las lagunas. Para quien prefiera vivir el ambiente festivo del pueblo, mediados de septiembre reúne la fiesta mayor del Santo Cristo de Santa Ana, la cita más multitudinaria del calendario local.
Planifica tu Visita a Villafranca de los Caballeros
- Dónde está: llanura manchega de la provincia de Toledo, entre Alcázar de San Juan y Madridejos.
- Qué no perderse: la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la ermita del Santo Cristo de Santa Ana y las lagunas Grande y Chica.
- Naturaleza: Reserva Natural de las Lagunas Grande y Chica, acceso restringido a la laguna Chica (sin perros ni vehículos).
- Gentilicio: villafranquero.
- Población actual: 4.884 habitantes (padrón 2025), en un término de 107 km².
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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