Ocaña, Toledo

Ocaña. Pueblos de Toledo

📝 Contenido:
  1. Ocaña: la Mesa que da nombre a su comarca, un Rollo de Justicia y una Plaza Mayor del XVIII en Toledo
  2. Lo que Cuentan los Censos de Ocaña
  3. De Awkaniya a la Orden de Santiago
  4. Economía: servicios, olivar y un campo que envejece
  5. Un patrimonio repartido entre plazas, conventos e iglesias
  6. Cuándo Ir a Ocaña
  7. Planifica tu Visita a Ocaña
  8. Otros Pueblos de Toledo

Ocaña: la Mesa que da nombre a su comarca, un Rollo de Justicia y una Plaza Mayor del XVIII en Toledo

Ocaña está en el extremo norte de la llanura llamada Mesa de Ocaña, desde la que se ven muchos pueblos de la comarca. Es la quinta localidad más poblada de la provincia de Toledo, con 15.560 habitantes en 2025, por detrás de la capital, Talavera, Illescas y Seseña. Su altitud ronda los 730 metros y su término ocupa unos 148 km². Lo que más sorprende de Ocaña es su historia: fue una importante encomienda de la Orden de Santiago, tuvo una de las juderías más grandes del reino de Castilla y allí se refugió Isabel la Católica. Ese pasado se ve en sus calles.

Lo que Cuentan los Censos de Ocaña

La serie de padrón es, con diferencia, la de mayor crecimiento de la ficha. En 2001 había 6.304 habitantes. En 2010, 10.098. En 2019, 11.597. Y en 2025, 15.560, el mayor dato de la serie, que casi multiplica por 2,5 la población de inicio de siglo.

Ese crecimiento contrasta con el siglo XX, cuando la población se mantuvo en torno a los 6.000 habitantes, con la excepción de la década de 1940. En 2022 el padrón indicaba 13.185 vecinos, cifra coherente con la serie. Hay dos saltos en la serie, uno en 2008 y otro en el último año, que son muy grandes para un pueblo de este tamaño y que el material no explica. La fuente no ofrece una causa documentada para ellos.

De Awkaniya a la Orden de Santiago

El nombre procede, según la fuente, de una base celtibérica que significa «campo fértil, vega», aunque también se ha propuesto un origen en el pueblo de los olcades o una relación con los montes de Oca, en Burgos. En el siglo IX, bajo el Califato, los musulmanes la llamaron Awkaniya. Alfonso VI la conquistó hacia 1106, y en 1156 Alfonso VII le concedió fuero. Hacia 1173, el territorio pasó a los magnates Tello Pérez de Meneses y Pedro Gutiérrez, que la repoblaron con gentes de la tierra de Oca. La Orden de Calatrava se hizo con la mitad y, en 1181, Tello Pérez recibió la villa para repoblarla durante su vida.

Entre 1188 y 1202 formó parte de la Hermandad de la Ribera del Tajo, junto a Huete, Cuenca, Uclés y otras villas. En 1313, Alfonso XI entregó sus tributos a la Orden de Santiago, que hizo de Ocaña una importante encomienda. La judería fue muy notable: vivieron allí el matemático Yehuda ben Verga y el cabalista Isaac de León, y su herencia se refleja aún en el nombre de algunas calles. Durante su exilio en la corte de su hermanastro, Isabel encontró en Ocaña a sus mayores valedores, los caballeros Gonzalo Chacón y Diego Gutiérrez de Cárdenas. En 1499 juraron allí a su nieto Miguel.

Como estancia de reyes, Ocaña acogió a Juana I de Castilla y Felipe el Hermoso, y a su nieto Felipe, que allí se recuperó de niño. En 1710, en la guerra de Sucesión, José Vallejo sorprendió en la villa a un regimiento portugués. En 1809 tuvo lugar la batalla de Ocaña, en la que el ejército de Aréizaga fue derrotado por las tropas francesas del mariscal Soult, que abrieron el paso hacia La Mancha. A mediados del XIX la villa tenía unas mil casas y un presupuesto municipal que incluía el sueldo de su secretario.

Economía: servicios, olivar y un campo que envejece

Ocaña fue tradicionalmente agrícola. En el siglo XIX producía cereales, hortalizas, aceite, vino, lino, seda y frutas, y tenía ganado lanar, cabrío, vacuno y porcino. Había una fábrica de hilar seda, otra de jabón y varios molinos, y su artesanía destacó por los botijeros y el trabajo de filigrana de Félix López Mingo.

Hoy el sector predominante es el de servicios, con el 60,8 % de las empresas, seguido de la construcción (21,8 %), la industria (13,6 %) y la agricultura (3,8 %). El campo sigue en retroceso: de los 248 agricultores, cerca del 60 % tiene más de 55 años. Las tierras de labor se dedican sobre todo a herbáceos, con 7.197 hectáreas (84,3 %), seguidas del olivar, con 775 (9,1 %), y el viñedo, con 554 (6,5 %).

Un patrimonio repartido entre plazas, conventos e iglesias

La Plaza Mayor es del siglo XVIII y fue declarada bien de interés cultural en 2002. La Fuente Grande, probablemente obra de Juan de Herrera en el siglo XVI, es monumento histórico-artístico desde 1976. El Palacio de Don Gutierre de Cárdenas, del siglo XVI, lo es desde 1931. La iglesia de Santa María de la Asunción se levanta sobre una antigua mezquita del siglo XII, y la de San Juan Bautista, del siglo XIII, sobre una antigua sinagoga. El Rollo de Justicia, del siglo XV, es la picota que Bécquer comentó en un artículo, y el Teatro Lope de Vega fue antes colegio de los jesuitas.

Los conventos completan el paisaje: Santo Domingo de Guzmán, renacentista, empezado hacia 1530 y terminado en 1605; San José, Santa Clara y Santa Catalina de Siena, todos del XVI. Ocaña también es escenario de la literatura. Lope de Vega ambientó allí su Peribáñez y el Comendador de Ocaña, Calderón escribió Casa con dos puertas mala es de guardar, y en la villa murió el maestre Rodrigo Manrique, el protagonista de las coplas a la muerte de su padre. La fuente indica que el conjunto histórico está incoado, pendiente de declaración.

Cuándo Ir a Ocaña

  • Semana Santa: declarada de interés turístico nacional.
  • Finales de abril: Mercado Medieval.
  • 30 de abril: Los Mayos. Y el 15 de mayo, la romería de San Isidro Labrador.
  • Junio: el Corpus Christi, y el 11 de junio, aniversario de la coronación de la Virgen de los Remedios.
  • 7 al 11 de septiembre: fiestas patronales en honor a la Virgen de los Remedios. El tercer domingo del mes, la romería de Nuestro Padre Jesús de las Cuevecitas.
  • Primer viernes de diciembre: el Voto de la Villa a Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Planifica tu Visita a Ocaña

En la Plaza Mayor y alrededores se concentra la mayoría de las visitas. La iglesia de San Juan Bautista y el Rollo de Justicia, con la Fuente Grande y la Fuente Vieja, de origen posiblemente romano, completan un paseo corto. También merecen una parada la ermita de San Isidro, la de Nuestro Padre Jesús de las Cuevecitas y los restos del Real Monasterio franciscano de Nuestra Señora de la Esperanza. La torre de la iglesia de San Martín, declarada bien de interés cultural en 1993, es uno de los elementos más reconocibles desde fuera.

Para llegar, la localidad es un nudo histórico de comunicaciones. La A-4 pasa por Aranjuez y Ocaña hacia Madridejos y Andalucía, la A-40 conecta Toledo con Tarancón y Cuenca, y la AP-36 llega a Corral de Almaguer y La Roda. Por carretera nacional, la N-301 une Ocaña con Albacete y Murcia, y la N-400, con Toledo y Cuenca. Por ferrocarril, la línea 48 une Madrid con Cuenca, Valencia y San Isidro, y el municipio tiene aeródromo.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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