La Pobla de Mafumet, Tarragona

La Pobla de Mafumet. Pueblos de Tarragona

📝 Contenido:
  1. La Pobla de Mafumet: tres siglos de historia en el Camp de Tarragona
  2. Geografía: a las puertas de Tarragona
  3. Lo que cuentan los censos de La Pobla de Mafumet
  4. Historia: de la Guàrdia de Mohammad al dominio del Capítulo de Tarragona
  5. Patrimonio: la Mare de Déu del Lledó
  6. Economía: de la viña a la refinería
  7. Fiestas y tradiciones de La Pobla de Mafumet
  8. Cuándo ir
  9. Planifica tu visita a La Pobla de Mafumet
  10. Otros Pueblos de Tarragona

La Pobla de Mafumet: tres siglos de historia en el Camp de Tarragona

La Pobla de Mafumet, cuyos vecinos reciben el gentilicio de pobletà, es uno de los municipios más pequeños en extensión de la provincia de Tarragona: apenas 6,2 km² de término, a 98 metros de altitud, en plena comarca del Tarragonés y a orillas del río Francolí. Pese a su tamaño reducido, guarda una de las series de población más largas de la provincia -con datos que arrancan en 1717- y un pasado que va de la ocupación romana a la industria petroquímica actual, que hoy sostiene buena parte de su economía.

Geografía: a las puertas de Tarragona

El término, llano y de relieve suave, se reparte entre las cotas de 48 y 131 metros sobre el nivel del mar, en la ribera derecha del Francolí. Confronta con El Morell al este, Constantí al oeste, Perafort al norte y La Selva del Camp al sur, todos ellos en el entorno inmediato de la capital provincial. Esta extensión reducida -muy por debajo de la media de la comarca- no ha sido obstáculo para que el municipio concentre población e industria: su buena red de comunicaciones y la cercanía a Tarragona explican buena parte del crecimiento urbanístico que ha vivido en las últimas décadas.

Lo que cuentan los censos de La Pobla de Mafumet

Pocos pueblos de la lista ofrecen una serie tan larga: el primer recuento conservado data de 1717, con solo 155 habitantes, y subió despacio durante dos siglos hasta los 840 vecinos de 1981. A partir de ahí el ritmo cambia por completo: en 2001 el municipio sumaba 1.147 habitantes y, coincidiendo con el auge industrial y urbanístico del Camp de Tarragona previo a 2008, la cifra se disparó hasta los 3.210 de 2013, con saltos de hasta el 21 % de un año a otro en plena expansión. El crecimiento no se ha detenido desde entonces: la serie marca su máximo histórico en 2025, con 4.175 habitantes, el dato más alto jamás registrado en La Pobla de Mafumet y una población que se ha multiplicado por más de cuatro desde el cambio de siglo.

Historia: de la Guàrdia de Mohammad al dominio del Capítulo de Tarragona

Las monedas romanas e islámicas halladas en el término confirman que la zona, próxima a la antigua Tarraco, ya estaba poblada en la Antigüedad. El núcleo actual toma forma en 1173, cuando las fuentes documentan una localidad llamada Guàrdia de Mohammad, nombre del que deriva el actual topónimo Mafumet. El lugar fue señorío de la familia Montoliu hasta 1429, año en que pasó a depender del Capítulo de la Catedral de Tarragona, que mantuvo su dominio hasta bien entrado el siglo XIX; el término municipal actual incorpora además los antiguos territorios de Vilar de Baró, Requesens y Camareria. La población se mantuvo reducida durante toda la Edad Media y experimentó un crecimiento progresivo entre los siglos XVI y XVIII, antes de entrar en un largo estancamiento que se prolongó hasta mediados del siglo XX: a mediados del XIX apenas sumaba 276 habitantes y la economía seguía anclada en la viña, el olivo, los cereales y el avellano. Todo cambió en 1974, con la llegada de una refinería que, junto a las industrias que se instalaron a su alrededor, sustituyó buena parte del campo por el empleo industrial y disparó el crecimiento demográfico que no ha dejado de acelerarse desde entonces.

Patrimonio: la Mare de Déu del Lledó

La iglesia parroquial de San Juan Bautista guarda en su interior la pieza más valiosa del municipio: una talla románica del siglo XIII de la Mare de Déu del Lledó, de 55 centímetros, que muestra a la Virgen con un manto sobre el que descansa su cabello peinado en trenza. La imagen se trasladó al templo actual en 1801, tras derruirse la ermita de San Juan que la había albergado durante siglos, y hoy es la patrona del municipio. El resto del patrimonio pobletà está repartido en la toponimia del término -masías, fuentes y parajes que todavía conservan nombres de origen medieval- más que en grandes monumentos, reflejo de un municipio que durante siglos fue una pequeña aldea agrícola dependiente de poderes eclesiásticos y nobiliarios antes de su transformación industrial.

Economía: de la viña a la refinería

Tradicionalmente, la base de la economía del municipio fue la agricultura, con cultivos de viña, olivos, cereales y avellanos que ocupaban casi todo el término. A partir de la década de 1970 la instalación de diversas industrias -encabezadas por la refinería de 1974- redujo de forma drástica la superficie cultivada y desplazó el empleo hacia el sector industrial, que sigue siendo hoy la principal fuente de trabajo de los vecinos de La Pobla. Esa transformación, poco habitual en un municipio tan pequeño, explica tanto el extraordinario crecimiento demográfico de las últimas dos décadas como la llegada de nuevos residentes atraídos por los puestos de trabajo del polo petroquímico del Camp de Tarragona, uno de los más importantes de España.

Fiestas y tradiciones de La Pobla de Mafumet

La fiesta mayor se celebra el 24 de junio, por San Juan, y el 2 de febrero se honra a la patrona, la Mare de Déu del Lledó, con actos religiosos y populares. Entre las citas más singulares está la Festa del Romesco, una fiesta-concurso en la que los participantes demuestran sus aptitudes culinarias preparando el plato típico de la comarca del Tarragonés: un guiso de tipo «suquet» que tiene el rape como base y la «picada» -una salsa elaborada con avellanas o almendras, ajo, tomate y pimentón- como seña de identidad. En septiembre se celebra una paella popular que congrega a residentes y visitantes de los pueblos vecinos, y la Festa de l'Oli permite degustar el aceite nuevo de la Cooperativa Agrícola de San Isidro, un recordatorio de que, bajo el asfalto industrial, el municipio conserva todavía su vocación agrícola original.

Cuándo ir

Las dos fechas más animadas son el 2 de febrero, por la Mare de Déu del Lledó, y el entorno del 24 de junio, con la fiesta mayor de San Juan; quien prefiera la vertiente gastronómica puede planear la visita en torno a la Festa del Romesco o la paella popular de septiembre. Fuera de esas citas, La Pobla de Mafumet funciona bien como parada corta en cualquier época del año dentro de una ruta más amplia por el Camp de Tarragona, dado su tamaño reducido y la ausencia de grandes condicionantes climáticos que aconsejen una temporada sobre otra.

Planifica tu visita a La Pobla de Mafumet

Su cercanía a Tarragona capital convierte a La Pobla de Mafumet en una parada rápida para quien recorra el Camp de Tarragona, bien combinada con una visita a los yacimientos romanos de la cercana Tarraco o a los municipios vecinos de El Morell, Constantí, Perafort y La Selva del Camp. La buena red de comunicaciones de la zona, heredada precisamente de su papel industrial, facilita llegar en coche desde cualquier punto de la provincia. La mejor época para acercarse sigue siendo en torno a las fiestas de junio o a la Festa del Romesco, cuando el pueblo abre sus puertas a quienes quieran probar la gastronomía local. Para más información puede consultarse la web municipal.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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