La Senia, Tarragona

La Senia. Pueblos de Tarragona

📝 Contenido:
  1. La Sénia: la villa del mueble con 300 años de censos y una base de la Legión Cóndor
  2. Geografía: la villa del río que le da nombre
  3. Lo que cuentan los censos de La Sénia
  4. Historia: de la Orden de San Juan a los Decretos de Nueva Planta
  5. La base aérea de la Legión Cóndor
  6. Patrimonio: la iglesia barroca y el santuario de Pallerols
  7. Economía: del olivo milenario al mueble catalán
  8. Fiestas y cuándo ir a La Sénia
  9. Planifica tu visita a La Sénia
  10. Otros Pueblos de Tarragona

La Sénia: la villa del mueble con 300 años de censos y una base de la Legión Cóndor

La Sénia, en la comarca tarraconense del Montsià, es hoy la principal zona productora de muebles modernos de España y un referente del sector en toda Cataluña. Pero detrás de sus fábricas hay ochocientos años de historia documentada desde que la Orden de San Juan de Jerusalén le otorgó carta de población, y un episodio bélico insólito: durante la Guerra Civil, su aeródromo se convirtió en la base de operaciones más importante de la Legión Cóndor alemana en toda España.

Geografía: la villa del río que le da nombre

El municipio se extiende sobre 108,4 km² a 369 metros de altitud, atravesado por el río Cenia, que comparte nombre con la villa. El propio topónimo procede del árabe sāniya, «molino harinero» o «noria», evolucionado en la Edad Media hacia el romance azenia. La localidad se compone de dos entidades de población dentro de la comarca del Montsià.

Lo que cuentan los censos de La Sénia

Pocos pueblos pueden presumir de una serie de población tan larga como la de La Sénia, que arranca en 1717, cuando se le contaron apenas 335 habitantes. A lo largo de los siglos siguientes la villa creció de forma casi continua: 2.532 habitantes en 1857, 3.452 en 1900 y 4.862 en 1991, hasta alcanzar los 5.322 en 2001. La serie oficial del INE presenta después unos años de datos incoherentes entre 2002 y 2013 que las fuentes consultadas no explican —probablemente debido a algún cambio en los criterios de empadronamiento de las entidades del municipio—, por lo que no se pueden interpretar con garantías. Lo que sí es fiable es el dato más reciente: tras un máximo de 5.893 habitantes en 2014, La Sénia ha perdido un 6 % de su población hasta los 5.516 habitantes actuales, una pérdida moderada que sitúa a la villa, pese a todo, muy por encima de los niveles de mediados del siglo XX.

Historia: de la Orden de San Juan a los Decretos de Nueva Planta

Las cuevas de los Rossegadors y de la Tenalla conservan pinturas rupestres de arte levantino, testimonio de grupos humanos del Epipaleolítico que ya frecuentaban estas tierras. La historia documentada de la villa arranca en 1178, cuando el territorio del río Cenia quedó bajo la jurisdicción de la Orden de San Juan de Jerusalén, encomienda del castillo de Ulldecona, que otorgó la primera carta de población a Guillem de Moragues, natural de Tortosa. Cenia fue reconocida como villa el 17 de abril de 1232, y en 1235 el propio Guillem de Moragues concedió una nueva carta de población a sus habitantes.

La villa no fue ajena a los conflictos de su tiempo: durante la guerra civil catalana de 1462 resistió varios asaltos de las tropas de Juan II de Aragón hasta rendirse en 1466, y en 1536 pasó a la encomienda de Mirambel. La implantación de los Decretos de Nueva Planta de Felipe V en 1716, tras la guerra de Sucesión, le hizo perder numerosos privilegios y libertades forales. Durante la guerra de la Independencia, la villa desarrolló una notable industria de construcción naval y quedó integrada, tras su conquista francesa, en el departamento de las Bocas del Ebro. En 1833, ya dentro de la provincia de Tarragona, el general carlista Ramón Cabrera tomó la población, que sufrió un asedio constante de las tropas isabelinas hasta su derrota en 1840 a manos del general Leopoldo O'Donnell. En 1871 el rey Amadeo I creó para Fernando Cotoner y Chacón el título de marqués de la Cenia, elevado a grandeza de España en 1882; la electricidad llegó a la población en 1907.

La base aérea de la Legión Cóndor

El episodio más singular de la historia reciente de La Sénia ocurrió durante la Guerra Civil española. En 1937, las Fuerzas Aéreas de la República construyeron una base aérea en la partida de Els Plans; tras la entrada de las tropas sublevadas el 14 de abril de 1938, el aeródromo pasó a manos de la Legión Cóndor alemana, que lo convirtió en su base de operaciones más importante en toda España durante la ofensiva del Levante y la batalla del Ebro. El 16 de diciembre de ese mismo año, bombarderos ligeros republicanos Tupolev SB llevaron a cabo un ataque por sorpresa contra las instalaciones, destruyendo siete cazas alemanes Messerschmitt Bf 109. En los años ochenta del siglo pasado, el municipio adoptó oficialmente su nombre en catalán, La Sénia, que hasta entonces se conocía castellanizado como Cenia desde su fundación en 1232.

Patrimonio: la iglesia barroca y el santuario de Pallerols

La iglesia parroquial de San Bartolomé y San Roque, construida entre los siglos XVII y XVIII en estilo barroco con detalles neoclásicos, tiene nave única con capillas laterales, campanario de planta cuadrada y una cúpula con ventanales para las campanas en sus ángulos. El casco antiguo conserva casas de amplias portaladas y balcones, protegidas desde 1983 por una normativa específica. A seis kilómetros del centro, en lo alto de la montaña de Pallerols, el sencillo santuario de la Virgen de Pallerols alberga la imagen de la patrona de la villa.

Economía: del olivo milenario al mueble catalán

La economía de La Sénia se apoyó durante siglos en la agricultura de secano —olivos, viñedos y cereales—, y su aceite, extraído de olivos milenarios, se comercializa hoy como producto sibarita en varios mercados. Pero el gran motor económico actual es la industria del mueble: nacida en pequeños talleres de los años 1940 y 1950, se industrializó en los 60 y se especializó por fases de fabricación en los 70, hasta convertir a La Sénia en la principal zona productora de muebles modernos de España. El municipio alberga el Centro de Difusión Tecnológica del Mueble de Cataluña (AMBIT Living Spaces Cluster) y ha sido reconocido por la Generalitat como Centro de Interés Artesanal de Cataluña. El embalse de Ulldecona, construido en los años 60, atrajo además mano de obra inmigrante y papeleras, fábricas de barandillas y empresas de transporte y construcción.

Fiestas y cuándo ir a La Sénia

La fiesta mayor de La Sénia se celebra en agosto y es conocida sobre todo por sus carreras de caballos. En septiembre, la villa organiza una romería hasta el santuario de Pallerols, en la montaña del mismo nombre. La vida musical local tiene un siglo de historia: la banda armónica, fundada en 1904 con 75 músicos y conocida hoy como Agrupació Musical Senienca, ha ganado reconocimiento en las comarcas vecinas y recibió la Cruz de San Jorge en 2002.

Planifica tu visita a La Sénia

Un recorrido por La Sénia combina el casco antiguo protegido, con sus portaladas y balcones, y la iglesia de San Bartolomé y San Roque, con una subida al santuario de Pallerols para disfrutar de las vistas sobre el Montsià. Agosto, con la fiesta mayor y sus carreras de caballos, es el mejor momento para sentir el pueblo en plena efervescencia; septiembre, con la romería, ofrece una alternativa más tranquila. Quien tenga interés en la industria local puede además acercarse a conocer de primera mano por qué esta pequeña villa se convirtió en la capital española del mueble moderno.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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