Villanueva del Río y Minas, Sevilla

Villanueva del Río y Minas. Pueblos de Sevilla

Villanueva del Río y Minas: el pueblo sevillano que nació de una mina de carbón

En la Vega Alta del Guadalquivir, a unos 42 kilómetros al norte de Sevilla capital, Villanueva del Río y Minas es un municipio que no se entiende sin su subsuelo. Con 5.073 habitantes y 154 km² de término, su nombre compuesto cuenta por sí solo la historia del lugar: dos núcleos, Villanueva del Río y Villanueva de las Minas, que terminaron fundiéndose en uno cuando el carbón cambió el centro de gravedad del pueblo.

Hoy ese pasado minero e industrial convive con un entorno natural de primer orden, las ruinas romanas de Munigua a las puertas del casco urbano, y una vida local todavía marcada por el río Guadalquivir y la Rivera del Huéznar.

📝 Contenido:
  1. Geografía
  2. Historia
  3. Patrimonio
  4. Economía
  5. Fiestas
  6. Cuándo Ir
  7. Planifica tu Visita
  8. Otros Pueblos de Sevilla

Geografía

El municipio se asienta a 72 metros de altitud sobre el nivel del mar, en la Sierra Norte de Sevilla, junto a la Rivera del Huéznar y cerca de la orilla del Guadalquivir. Su término, de 154 km², limita con localidades de la comarca minera del Bajo Guadalquivir y combina vegas de cultivo junto al río con las estribaciones serranas donde se escondían las antiguas explotaciones de carbón. Esa doble cara —río fértil y sierra minera— explica por qué el pueblo creció dividido en varios núcleos: Villanueva del Río, La Mina, y el enclave de El Carbonal, cada uno con su propio origen y su propia razón de ser.

La capital provincial queda a 42 kilómetros, un trayecto que durante siglos sirvió de paso del Camino de la Frontera hacia Santiago de Compostela, uno de los ramales históricos que atravesaban Andalucía rumbo al noroeste peninsular.

Historia

El núcleo más antiguo, Villanueva del Río, tiene raíces que se remontan a la época romana, cuando el Guadalquivir funcionaba como vía de transporte y el lugar hacía de puerto fluvial. Tras la Reconquista, al quedar despoblada la zona en época árabe, hubo que repoblarla de nuevo, de ahí su nombre: Villanueva. El pueblo fue durante generaciones feudo de la Casa de Alba, con el olivar y la pesca de albures como sustento principal, y conserva de aquel señorío el edificio en ruinas junto a la iglesia de Santiago el Mayor.

El vuelco llegó en el siglo XVII, cuando se descubrieron yacimientos de carbón a una legua del pueblo. El rey Felipe III autorizó el transporte del mineral en barcazas hasta Sevilla, y en torno a la explotación creció un poblado minero que acabó convirtiéndose en la barriada de Las Minas. A lo largo del siglo XIX esa barriada ganó tanto peso económico que el gobierno trasladó a ella la capitalidad municipal, y el 22 de diciembre de 1944 el Boletín Oficial del Estado oficializó el nombre compuesto de Villanueva del Río y Minas, con el Ayuntamiento y el archivo municipal ya instalados en el antiguo barrio minero.

Ligado a esa misma vocación industrial surgió, a mediados del siglo XX, el núcleo de El Carbonal, levantado junto al Guadalquivir para almacenar carbón destinado a las fundiciones sevillanas y, más adelante, sede de una fábrica de cementos que dio trabajo a varios cientos de familias hasta su cierre en 1976, tras más de veinte años de actividad. Las minas de carbón, por su parte, se mantuvieron en funcionamiento hasta 1973. El cierre de ambas actividades, a lo largo de los años setenta, provocó una ola de emigración hacia Cataluña que todavía se nota en la memoria familiar de muchos vecinos.

Patrimonio

El gran atractivo patrimonial del municipio está a las puertas del pueblo, a unos 7 kilómetros, en plena Sierra Norte de Sevilla: las ruinas del municipium romano de Munigua, con un conjunto de templos de época imperial entre los más destacados de toda la Bética. Es una visita que conviene reservar con calma, porque el yacimiento se extiende por una ladera completa y permite hacerse una idea real de cómo era una ciudad romana de provincia.

Ya en el núcleo urbano, el llamado Conjunto Histórico Minas de la Reunión conserva la memoria del poblado minero, con construcciones y trazado urbano propios de una colonia industrial. La iglesia de Santiago el Mayor, del siglo XV, guarda un artesonado mudéjar original que es uno de los elementos artísticos más valiosos del pueblo, mientras que la iglesia de San Fernando, de estilo neogótico y ya del siglo XX, responde a la expansión del núcleo minero. El Teatro Cine San Fernando, de 1933, y las ruinas del palacio de los Marqueses de Villanueva, incendiado en el siglo XVIII y nunca restaurado, completan un recorrido que mezcla pasado señorial y pasado minero sin solución de continuidad.

El pueblo conserva además un archivo histórico de las minas de carbón, con más de 400 volúmenes rescatados de la quema y depositados en el Ayuntamiento, un fondo documental que espera todavía más atención investigadora de la que ha recibido hasta ahora.

Economía

Con el cierre de las minas y de la fábrica de cementos, la economía local tuvo que reinventarse. Hoy combina una agricultura de vega ligada al Guadalquivir con los servicios propios de un municipio de tamaño medio, y el turismo rural y cultural, apoyado en Munigua y en el propio patrimonio minero, gana peso cada año. Las Hermanas de la Cruz, presentes en el municipio desde hace décadas, mantienen además una labor social reconocida de atención a mayores y enfermos, parte también del tejido cotidiano del pueblo.

Fiestas

El calendario festivo del municipio tiene un fuerte componente deportivo y popular. En marzo se celebra la Subida Cicloturista a Munigua, una prueba con un cuarto de siglo de historia que lleva a los ciclistas hasta las puertas del yacimiento romano, y en junio el Triatlón Cros Sprint Minas de la Reunión, considerado el triatlón cros más antiguo de Andalucía. Ambas pruebas, de carácter autonómico, convierten esos meses en los de mayor actividad en la localidad, junto a las fiestas patronales y romerías que marcan el resto del año, para las que conviene siempre consultar el calendario municipal antes de la visita.

Cuándo Ir

La primavera y el otoño son las estaciones más agradecidas para recorrer tanto el pueblo como el yacimiento de Munigua, con temperaturas suaves que invitan a caminar por la ladera donde se conservan los templos romanos. El verano, con el calor propio del valle del Guadalquivir, es buena época si el objetivo es combinar la visita con un baño en la Rivera del Huéznar o en el propio río. Marzo y junio, coincidiendo con la Subida Cicloturista y el Triatlón, son fechas con más ambiente en las calles, mientras que fuera de esas citas el pueblo ofrece un ritmo tranquilo, ideal para quien busca turismo pausado.

Planifica tu Visita

Villanueva del Río y Minas se alcanza por carretera desde Sevilla capital en poco más de 40 minutos, siguiendo la Vega del Guadalquivir hacia la Sierra Norte. Lo más práctico es dedicar media jornada al yacimiento de Munigua, que exige calzado cómodo por el desnivel del terreno, y la otra mitad a recorrer a pie el casco urbano, deteniéndose en la iglesia de Santiago el Mayor, el Conjunto Histórico Minas de la Reunión y el Teatro Cine San Fernando. Quien quiera profundizar en el pasado minero puede preguntar en el Ayuntamiento por el archivo histórico del carbón. El pueblo cuenta con oferta de restauración local sencilla, suficiente para una comida de paso antes de continuar ruta hacia otros pueblos de la Sierra Norte sevillana.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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