Los Palacios y Villafranca, Sevilla

Los Palacios y Villafranca. Pueblos de Sevilla

📝 Contenido:
  1. Los Palacios y Villafranca: dos pueblos que acabaron siendo uno, en Sevilla
  2. Lo que Cuentan los Censos de Los Palacios y Villafranca
  3. El Pueblo sin Término Municipal y el Pueblo que lo Rodeaba
  4. De Searotinus a La Atalayuela: el Palacio que Dio Nombre al Pueblo
  5. 1836 y 1987: las Dos Fechas en que Cambió el Nombre
  6. Marismas, Brazo del Este y Tres Poblados de 1970
  7. Planifica tu Visita a Los Palacios y Villafranca
  8. Otros Pueblos de Sevilla

Los Palacios y Villafranca: dos pueblos que acabaron siendo uno, en Sevilla

El nombre largo no es un capricho administrativo: es la cicatriz de una fusión. Durante siglos hubo aquí dos localidades distintas —Los Palacios, encaramado a una colina, y Villafranca de la Marisma, que lo rodeaba por completo— separadas por un arroyo que hoy ya no existe. Se unieron en un solo Ayuntamiento en 1836 y todavía tuvieron que esperar hasta 1987 para llamarse como se llaman ahora. El resultado es un municipio del Bajo Guadalquivir con 38.761 habitantes, a 22 kilómetros de Sevilla y a solo 8 metros sobre el nivel del mar.

Lo que Cuentan los Censos de Los Palacios y Villafranca

Aquí tenemos una de las series más largas de esta web: 42 recuentos desde 1842, casi dos siglos de historia demográfica seguida. Y cuenta un crecimiento espectacular.

El primer dato, el de 1842, fue de 3.787 habitantes. Hoy son 38.761. El municipio ha multiplicado por 10,2 su población en 183 años, y —dato notable— el máximo histórico es el de 2025: nunca hubo aquí tanta gente como ahora.

El siglo XIX fue lento. En 55 años, entre 1842 y 1897, el pueblo apenas sumó 1.454 vecinos. Hay incluso un tramo de estancamiento absoluto: 5.247 habitantes en 1887 y 5.241 en 1897, seis menos después de una década entera.

El despegue llega con el siglo XX y se acelera de forma brutal a partir de los sesenta:

  • 1900: 5.438 habitantes
  • 1930: 8.111
  • 1960: 12.524
  • 1970: 18.484
  • 1981: 24.183
  • 1991: 29.417
  • 2010: 37.279
  • 2025: 38.761

Fíjate en la década de 1960 a 1970: casi 6.000 vecinos nuevos, un 48 % más en diez años. Y entre 1960 y 1991 el municipio se multiplicó por 2,3. Esos son exactamente los años en que se crearon los poblados de colonización agrícola del término.

Pero lo que define la Los Palacios de hoy es el frenazo. Desde 2011 el crecimiento se apaga casi por completo: de 37.500 en 2011 a 38.761 en 2025, apenas 1.261 vecinos en catorce años. Y el detalle que mejor lo ilustra: en 2017 y 2018 el municipio registró exactamente 38.246 habitantes las dos veces, la misma cifra clavada dos años seguidos. En el último ejercicio, de 2024 a 2025, el saldo fue de cuatro personas. El pueblo ya no crece; se mantiene.

El Pueblo sin Término Municipal y el Pueblo que lo Rodeaba

Este es el dato que hace única la historia de Los Palacios, y cuesta creerlo la primera vez que se lee: Los Palacios era un pueblo sin término municipal. No tenía campo propio. Su límite eran, literalmente, las canaletas de sus casas. Todo lo que había más allá del alero era territorio de Villafranca de la Marisma, que lo cercaba por completo.

El asentamiento de Los Palacios ocupaba una pequeña colina, acotada al sur por los terrenos inundables y el canal del Caño de la Vera, al norte por el desaparecido arroyo de la Raya y al oeste por las tierras bajas de las marismas. Como no podía crecer en ninguna de esas tres direcciones, creció hacia el este, siguiendo el camino de Utrera. La forma del pueblo actual viene de ahí.

Villafranca de la Marisma, por su parte, fue fundada por Alfonso XI y entregada a Diego López de Arnedo en 1330. No volvió a manos de la Corona hasta finales del siglo XVII, ya en el reinado de Carlos II.

Y ojo a la paradoja: en los siglos XIV y XV, Villafranca —la que tenía toda la tierra— dependía de Los Palacios, que no tenía ninguna. Era un asentamiento disperso de pastores dedicados a la cría caballar, que plantaban sus chozas en la falda soleada que bajaba suavemente hacia el arroyo de la Raya, la divisoria histórica entre los dos núcleos.

De Searotinus a La Atalayuela: el Palacio que Dio Nombre al Pueblo

Según algunas fuentes, la historia del lugar se remonta a época romana. Se cree que existió aquí un núcleo llamado Searus, rebautizado por los romanos como Searotinus, que como villa romana tenía derecho a acuñar moneda. La hipótesis se apoya en abundantes hallazgos: cerámica, cimentaciones de edificios, restos de columnas, monedas y hasta sepulcros con restos humanos.

Durante la dominación musulmana el asentamiento se conoció como Serotín o Saracatín, formas que con el tiempo derivaron en Seracatín y Saracatino. Debió ser lugar de paso y descanso para los viajeros de la antigua ruta que unía el puerto de Gades con Hispalis, y contó con un pequeño castillo árabe llamado Al-mudeyns, 'pequeña aldea', que Fernando III conquistó a mediados del siglo XIII. Después la villa perdió su valor militar y quedó abandonada, convertida en terreno de ganado y de caza.

Y aquí está el origen del topónimo. A mediados del siglo XIV, Pedro I el Cruel mandó levantar en este sitio una casa-palacio, La Atalayuela, sobre los restos del antiguo castillo árabe, para usarla como residencia en las temporadas de montería. De aquel palacio real de caza viene el nombre de Los Palacios. A principios del siglo XV la propiedad pasó a los duques de Arcos, dejó de ser residencia regia y se convirtió en un pequeño asentamiento rural.

1836 y 1987: las Dos Fechas en que Cambió el Nombre

En el siglo XVII la situación estaba así: Los Palacios ocupando su colina, completamente rodeado por el territorio de Villafranca. La solución tardó dos siglos más en llegar.

En 1836 las dos localidades se fundieron en un solo Ayuntamiento constitucional, bautizado Villafranca y Los Palacios —en ese orden, por antigüedad de las villas—. Así se llamó hasta 1987, cuando por criterios de ordenación de nombres de pueblos se decidió invertirlo y poner delante Los Palacios. De ahí el Los Palacios y Villafranca actual.

La fusión también se ve en el plano, y es fácil de seguir a pie. La unión de los dos núcleos se materializó en un eje urbano transversal formado por la plaza de España y las calles Husillo Real, Charco y Blas Infante, trazado justo sobre el antiguo cauce que había sido la divisoria natural entre ambos asentamientos. Al mismo tiempo se potenció un eje norte-sur, prolongando la calle Nuestra Señora de la Aurora en Real de Villafranca y San Sebastián. Ese núcleo histórico y esos dos ejes, junto a la carretera Sevilla-Cádiz, estructuraron el pueblo hasta mediados del siglo XX.

Lo que vino luego fue crecimiento rápido y poco planificado: expansión hacia el este sobre la carretera de Utrera, y hacia el oeste y el norte en dirección a Sevilla, por transformación directa del parcelario agrícola y a base de autoconstrucción que el Ayuntamiento urbanizó después. De esa etapa son las barriadas municipales y de protección oficial de San José Obrero, Virgen de Araceli, Las Flores, La Arboleda y Virgen del Rocío, con manzanas alargadas y regulares.

Dos infraestructuras han marcado la forma del casco. La travesía de la N-IV dividió históricamente el núcleo en un sector occidental y otro oriental, hasta que en 1996 se construyó una variante al oeste de la localidad; la autopista AP-4 Sevilla-Cádiz, en cambio, pasa por el este. Y al sur, el canal del Caño de la Vera sigue haciendo de tope: el pueblo ya solo puede crecer hacia Sevilla.

Marismas, Brazo del Este y Tres Poblados de 1970

El relieve es prácticamente llano, porque el municipio forma parte de las Marismas del Guadalquivir por la margen izquierda del río. La altitud del término oscila entre los 32 metros y los 5 metros del suroeste, ya en plena marisma.

Ese terreno le da un patrimonio natural poco habitual en el área metropolitana sevillana. Los Palacios y Villafranca está integrado en el Paraje Natural Brazo del Este y cuenta además con varias zonas protegidas propias: el humedal del Cerro de las Cigüeñas, la laguna de las Mejoradas y el humedal del Pantano. Son espacios de marisma, es decir, terreno de aves.

Además del núcleo principal, el término tiene tres pedanías ligadas directamente a la actividad agrícola: los poblados de colonización de El Trobal, Maribáñez y Los Chapatales, todos surgidos en 1970. Son la huella física de aquella década en que el municipio creció un 48 %.

Los símbolos municipales son mucho más recientes: el escudo heráldico y la bandera se aprobaron el 11 de diciembre de 2008 y se publicaron en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía el 29 de diciembre del mismo año.

Planifica tu Visita a Los Palacios y Villafranca

  • Provincia: Sevilla (Andalucía), comarca del Bajo Guadalquivir
  • Población: 38.761 habitantes (2025), máximo histórico de una serie que empieza en 1842
  • Superficie: 114 km²
  • Altitud: 8 m s. n. m. (el término va de 5 a 32 m)
  • Código INE: 41069
  • Gentilicio: palaciego; popularmente, también moñiguero
  • Pedanías: El Trobal, Maribáñez y Los Chapatales
  • Partido judicial: Utrera
  • Distancia a Sevilla: 22 km
  • Web municipal: lospalacios.org

Llegar es sencillo desde cualquier dirección: el término está atravesado por la autopista del Sur (AP-4), por la N-IV entre los puntos kilométricos 563 y 575, y por la A-362, que comunica con Utrera.

Y una recomendación concreta: si vienes por el pueblo, dedica un rato al Brazo del Este. Estás en las marismas del Guadalquivir a veinte minutos de Sevilla, y esa combinación —casco urbano grande y humedal protegido en el mismo municipio— no se da en muchos sitios del área metropolitana.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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