Barro: el municipio gallego que lleva medio siglo repartiendo su propio albariño en fiestas
Barro, en la provincia de Pontevedra y a solo diez kilómetros de su capital, es un municipio de 3.674 habitantes (INE 2025) repartido en seis parroquias sobre 37,7 km² de las Rías Baixas interiores. A sus vecinos se les llama barreses o barrosos.
Geografía de Barro
El municipio limita al sur con Poio y Pontevedra, al este con Moraña, al norte con Portas y al oeste con Meis, y lo atraviesan la autopista AP-9, la autovía AG-41 hacia Sanxenxo y la carretera nacional N-550. El relieve alterna montes y pequeños valles fluviales: la altitud va de los 600 metros en la ladera del monte Castrove, al suroeste, a los 30 metros junto a un arroyo en el límite norte. La capital municipal, San Antoniño, se levanta a 94 metros sobre el nivel del mar, en la parroquia de Perdecanai.
Historia de Barro
Los primeros restos humanos del término son de la cultura castreña, hallados en el castro de Bandufe y en el Monte da Chan, en Agudelo. Con la romanización, la comarca cobró importancia al quedar atravesada de norte a sur por la vía romana XIX del Itinerario de Antonino, la que pasaba por Aquis Celenis, un trazado que resulta casi paralelo al actual Camino Portugués y a la carretera N-550.
Durante el Antiguo Régimen, las parroquias que hoy forman Barro pertenecían a la jurisdicción de Peñaflor, en la provincia de Santiago. Tras la Constitución de 1812, el territorio pasó a integrar el ayuntamiento de Trasumia, dentro del partido judicial de Caldas de Reyes; Fernando VII lo suprimió en 1823 para restaurar el Antiguo Régimen, y no fue hasta la reforma municipal de 1835 cuando se propuso crear el ayuntamiento de Barro, entonces con siete parroquias y 2.459 habitantes. La Diputación de Pontevedra ajustó la propuesta en 1836, dejando a la parroquia de Romai en el vecino Portas y fijando las seis parroquias actuales; el nuevo municipio quedó formalizado en el boletín oficial del 3 de diciembre de ese año. La capitalidad estuvo primero en Porráns —clave por su cruce de caminos entre Santiago, Pontevedra y Moraña— y no se trasladó a San Antoniño hasta en torno a 1900.
Entre los vecinos de Barro que han dejado huella fuera del municipio se recuerda al filósofo Ángel Amor Ruibal (1869-1930), una de las figuras intelectuales gallegas de referencia a caballo entre los siglos XIX y XX, y al escritor Adolfo Caamaño, nacido en 1959.
Patrimonio de Barro
En el monte Bazar, en la parroquia de Portela, se conservan tres conjuntos de petroglifos al aire libre: los de Castro Loureiro, Outeiro de Codeso y Outeiro da Pedra Mirtada, además de los propios castros de Barro y de Randulfe. Entre el patrimonio religioso destacan la iglesia románica de San Martiño de Agudelo, de la segunda mitad del siglo XII aunque muy transformada después, y la iglesia de Santa María de Curro, de comienzos del siglo XVI y estilo ojival tardío. El municipio conserva además varios pazos —entre ellos el da Crega, en San Antoniño— junto a cruceiros y antiguos molinos repartidos por las parroquias.
El Camino Portugués a Santiago cruza el municipio de sur a norte, en paralelo a la N-550, y cuenta con un albergue de peregrinos en Portela, instalado sobre una antigua escuela. Desde 1992 Barro tiene también su propia Banda de Música Xuvenil, que mantiene viva la tradición musical local en fiestas y actos del municipio.
El espacio natural más valorado es el Parque de la Naturaleza del Río Barosa, un robledal en desnivel por el que cae la cascada que forma el propio río. Antiguamente su caudal movía hasta diecisiete molinos, varios de los cuales se han rehabilitado y hoy forman parte de un recorrido de ocio y naturaleza abierto a los visitantes.
Economía y demografía de Barro
La economía de Barro fue tradicionalmente agrícola y ganadera, basada en el maíz, la patata y, sobre todo, la vid. El municipio forma parte del área de influencia de la Denominación de Origen Rías Baixas, y el cultivo de la uva albariño sigue teniendo un peso notable en su paisaje, aunque hoy el empleo se concentra mayoritariamente en los servicios, muy por delante de la industria, la construcción y una agricultura que ha quedado reducida a una fracción minoritaria del empleo total.
A diferencia de buena parte de la Galicia rural, Barro no ha sufrido un declive demográfico sostenido: la cercanía a la capital provincial, a solo diez kilómetros, ha permitido que la población creciera de forma bastante estable desde comienzos de siglo, pasando de los 3.470 habitantes de 2001 a un máximo de 3.746 en 2016. Desde entonces se ha mantenido prácticamente plana, con los 3.674 habitantes actuales apenas un 2 % por debajo de aquel máximo, un comportamiento muy distinto al de otros municipios gallegos más alejados de las ciudades, que llevan dos décadas perdiendo población sin freno.
Fiestas de Barro
La fiesta patronal es la de San Martiño, el 11 de noviembre, mientras que el primer domingo de octubre se celebra la romería de San Breixo, tradicionalmente invocado contra el reuma. Pero la cita que ha dado fama al municipio dentro de Galicia es la Festa do Viño de Barro, fundada a finales de los años setenta y celebrada desde 1980 siguiendo el modelo de la Festa do Albariño de Cambados: una manera de dar salida al excedente de producción local y, de paso, de mostrar el vino de la zona a visitantes de toda Galicia. En su edición de 2015, los propios promotores de la primera fiesta de 1980, Valentín Buceta y Manolo García —entonces concejales independientes—, volvieron a ser protagonistas de los actos.
Cuándo ir a Barro
El tercer domingo de junio, con la Festa do Viño, es la cita más animada del calendario, con los productores locales presentando sus caldos en plena temporada de buen tiempo. Para quien prefiera naturaleza, la primavera es la mejor época para visitar el Parque del Río Barosa, cuando la cascada lleva más caudal y el robledal luce en todo su verdor. El otoño, con la romería de San Breixo a primeros de octubre y la fiesta de San Martiño a mediados de noviembre, ofrece una alternativa más tranquila, ya con el color propio de los robledales gallegos en esa época del año.
Planifica tu visita a Barro
Un recorrido por Barro puede combinar el patrimonio arqueológico del monte Bazar, en Portela, con las iglesias románica y gótica de Agudelo y Curro, y cerrar la jornada en el Parque del Río Barosa, con sus antiguos molinos junto a la cascada. Quien camine el Camino Portugués encontrará en Portela un albergue de peregrinos a mitad de etapa entre Pontevedra y Caldas de Reyes, una parada cómoda para repartir el esfuerzo de la jornada. Y quien llegue en coche puede completar la visita con una cata de albariño en alguna de las bodegas de la zona, acogidas a la Denominación de Origen Rías Baixas, antes de volver a la carretera N-550 o a la AP-9 hacia Pontevedra o Vilagarcía de Arousa. Para cualquier gestión, el ayuntamiento atiende a través de su web municipal.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
Otros Pueblos de Pontevedra
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Barro. Pueblos de Pontevedra puedes visitar la categoría Pontevedra.
