- Alpicat: trescientos años de censos a las puertas de Lleida
- Lo que Cuentan los Censos de Alpicat
- De Vilanova d'Alpicat a Alpicat: ocho siglos de historia
- Economía: fruta, cerdos y un repetidor de telecomunicaciones
- Patrimonio y Gente Destacada de Alpicat
- Fiestas y Deporte en Alpicat
- Planifica tu Visita a Alpicat
- Otros Pueblos de Lleida
Alpicat: trescientos años de censos a las puertas de Lleida
Alpicat se asienta en la comarca del Segrià, en la provincia de Lleida, con 6.515 habitantes repartidos en 15,3 km². Hasta 1949 el municipio se llamaba Villanueva de Alpicat (o Vilanova d'Alpicat), nombre que llevó durante siglos para distinguirse de un núcleo homónimo y más antiguo, ya desaparecido, que existió muy cerca de la propia Lleida. Hoy mantiene un hermanamiento con la localidad italiana de Dolceacqua y combina una fuerte tradición agrícola con una economía de servicios cada vez más presente.
Lo que Cuentan los Censos de Alpicat
Pocos pueblos de esta lista pueden presumir de una serie de población tan larga: el primer dato de Alpicat es de 1717, cuando se contaron apenas 34 habitantes. Setenta años después, en 1787, ya eran 333, y a mediados del siglo XIX la población había superado el millar: 1.007 habitantes en 1857 y un máximo local de 1.108 en 1860. A partir de ahí el pueblo vivió una fase de altibajos propia de la España rural de la época, con una caída notable entre 1887 (1.233 habitantes) y 1900 (974), un 21 % menos en poco más de una década que las fuentes consultadas no permiten explicar con precisión. El siglo XX trajo un crecimiento sostenido, salvo un pequeño descenso entre 1970 y 1981 (de 3.283 a 2.960 habitantes), hasta llegar a los 6.515 habitantes de 2025, el mayor dato de toda la serie. En 1991 el municipio se segregó de Gimenells i el Pla de la Font, un núcleo que había formado parte de su término desde 1717.
De Vilanova d'Alpicat a Alpicat: ocho siglos de historia
El origen de Alpicat se remonta a una carta de población otorgada a cincuenta pobladores por el conde de Urgel en nombre del rey Alfonso el Casto, en noviembre de 1174. Para distinguirlo de un núcleo anterior, también llamado Alpicat, que existía cerca de la propia Lleida, el nuevo municipio pasó a conocerse como Vilanova d'Alpicat (Villanueva de Alpicat), nombre que mantendría hasta bien entrado el siglo XX. En 1228 pasó a depender directamente de la jurisdicción real de Lleida, y desde el siglo XIV la Paeria de la ciudad nombraba a su alcalde y a sus dos jurados. El pueblo sufrió crisis de despoblación durante la Guerra dels Segadors y de nuevo con la Guerra de Sucesión, hasta que los Decretos de Nueva Planta permitieron, en 1718, constituir un ayuntamiento propio, aunque sus cargos seguían siendo nombrados desde Lleida. La segregación definitiva respecto de la capital no llegó hasta 1836, de la mano del primer ayuntamiento liberal. Villanueva de Alpicat cuenta con una Comunidad de Regantes del Segrià activa desde 1794, y en 1848 ya tenía 130 casas repartidas en cinco calles y una plaza. La modernización llegó en el primer tercio del siglo XX, con la electricidad (1910), el agua de riego (1911), el agua potable (1914), el teléfono (1918), las escuelas (1922) y el cementerio (1939). El municipio adoptó su nombre actual, Alpicat, en 1949.
Economía: fruta, cerdos y un repetidor de telecomunicaciones
La actividad económica de Alpicat sigue girando en buena parte alrededor del campo. El cultivo de frutales —manzanos, perales y melocotoneros— es el más destacado, junto con cereales como el maíz y la alfalfa, y buena parte de la industria local se dedica precisamente a comercializar y conservar esa fruta. El Censo Agrario de 2020 contaba 60 explotaciones que trabajaban 711 hectáreas, el 46,5 % del territorio municipal, repartidas casi a la mitad entre tierra arbolada y tierra de labor; en el apartado ganadero, las explotaciones del municipio llegaron a sumar más de 24.700 cerdos. En el término también se ubica un repetidor de telecomunicaciones que da servicio de radio y televisión a varios municipios de las provincias de Lleida —incluida su capital— y Huesca, una infraestructura poco habitual para un pueblo de este tamaño. Según el censo de 2024, la tasa de paro en Alpicat es de solo el 3,8 %, con el 65 % de la población en edad de trabajar activa; casi ocho de cada diez ocupados trabajan ya en el sector servicios. El parque de vehículos ronda los 537 turismos por cada mil habitantes, ligeramente por encima de la media provincial. En vivienda, el Censo de 2021 cuenta 2.665 viviendas, de las que 2.179 (el 81,8 %) son principales; de ellas, un 19,0 % son hogares unipersonales. El nivel de estudios ha subido con fuerza en pocos años: entre la población de 15 o más años, el porcentaje con estudios superiores pasó del 44,1 % en 2021 al 46,5 % en 2024, una proporción alta para un municipio de su tamaño, con 135 personas tituladas como doctoras.
Patrimonio y Gente Destacada de Alpicat
La iglesia de San Bartolomé, construida en el siglo XVI sobre un templo anterior, muestra una fachada de estilo barroco con un interior neoclásico. Tras la destrucción de su cúpula original durante la Guerra Civil, en 1989 se reconstruyó la parte superior del templo con una nueva cúpula decorada con fragmentos de cerámica, además de rehacerse el campanario de base octogonal. A las afueras del núcleo se encuentra el yacimiento arqueológico del Tossal de la Teuleria Vella, donde se han hallado restos de las edades del Bronce y del Hierro, aunque hoy se conserva en un estado muy deteriorado. Entre los nombres propios que ha dado el pueblo están el médico Manuel Serés i Ibars (1888-1928) y Ramón Abad Gimeno, que llegó a ser diputado en el Parlamento de Cataluña.
Fiestas y Deporte en Alpicat
La fiesta mayor de Alpicat se celebra el 24 de agosto (o el fin de semana más cercano a esa fecha). El 11 de septiembre tiene lugar el aplec de la Catxipanda, llamado así por un plato tradicional elaborado con conejo, caracoles, cerdo —costilla y longaniza—, pimiento, tomate, berenjena y cebolla. San Sebastián, compatrón del pueblo, se festeja el 22 de enero con procesión, bailes y una Fiesta del Deporte que llena de actividad el fin de semana más próximo. En lo deportivo, el Hoquei Club Alpicat, fundado en 2004, ha llegado a competir en la OK Liga tanto en categoría masculina como femenina, mientras que el Club Atlètic Alpicat de fútbol, activo entre 1976 y 1991, forma parte de la memoria futbolística del pueblo. El municipio cuenta además con un complejo deportivo en el Parc del Graó, con campo de fútbol de hierba artificial, el Pavelló Antoni Roure, piscinas, pistas de tenis y de pádel y un rocódromo, además de clubes de voleibol, baloncesto y kárate.
Planifica tu Visita a Alpicat
Alpicat está a pocos minutos en coche de la ciudad de Lleida, lo que hace fácil combinar una visita a la capital con una parada en el pueblo para ver la iglesia de San Bartolomé y, con tiempo, el yacimiento del Tossal de la Teuleria Vella. Para quien busque fecha, la fiesta mayor de finales de agosto o el aplec de la Catxipanda en septiembre son los momentos de mayor animación. A sus vecinos se les conoce como alpicatís, y la página web del propio ayuntamiento es la mejor vía para consultar horarios de visita y el calendario festivo actualizado de cada año.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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