Cacabelos, León

Cacabelos. Pueblos de León

Cacabelos es un municipio de la provincia de León situado en el corazón de El Bierzo, con 4.734 habitantes y 32,66 km² a orillas del río Cúa. Villa jacobea, cruce de caminos desde la Edad Media y uno de los grandes nombres del vino berciano, Cacabelos reúne veinte siglos de historia continuada —desde los castros astures hasta las bodegas actuales— en un espacio relativamente pequeño pero denso en patrimonio.

📝 Contenido:
  1. Geografía
  2. Historia
  3. Patrimonio
  4. Economía
  5. Fiestas
  6. Cuándo Ir
  7. Planifica tu Visita
  8. Otros Pueblos de León

Geografía

El municipio se extiende entre los 478 y los 700 metros de altitud, en pleno centro de la cuenca de El Bierzo, una depresión intramontañosa rodeada por la sierra de los Ancares, la cordillera Cantábrica y los montes de León. El río Cúa ha excavado en los materiales sedimentarios un valle amplio, de vertientes suaves y forma de punta de flecha, flanqueado por lomas que descienden hacia el sur. El clima es suave para la latitud —en torno a 12 °C de media anual—, con inviernos fríos y neblinosos, veranos templados y precipitaciones generosas, superiores a los 645 mm, concentradas en invierno y primavera. Solo en las zonas más altas, hacia Villabuena y Quilós, sobreviven restos del bosque original de robles y encinas; el resto del paisaje lo dominan los árboles de ribera y, sobre todo, los frutales —cerezos— y la vid, los dos cultivos que mejor definen el municipio.

Historia

El poblamiento de Cacabelos se remonta al Paleolítico, según atestiguan los útiles de piedra hallados en las terrazas del Cúa, pero es con la cultura castreña de la Edad del Bronce y la Segunda Edad del Hierro cuando aparece el núcleo que marcaría la historia local: Castro Ventosa, donde tradicionalmente se sitúa Bergida, la plaza que los cronistas Floro y Orosio mencionan en las guerras contra los astures entre el 25 y el 19 a. C. Tras la conquista romana surgió allí mismo Bergidum Flavium, citada por Ptolomeo, que se convirtió en el centro administrativo de las explotaciones auríferas que Roma abrió en El Bierzo, algunas de ellas, como los Lagos de Villabuena, dentro del propio término municipal. Suevos y visigodos se sucedieron en el dominio del territorio —una moneda acuñada en Bergido a nombre del rey Sisebuto da fe de ello— hasta que la invasión musulmana del siglo VIII dejó el núcleo, ya con el nombre de Ventosa, en lenta decadencia.

El nombre de Cacabelos aparece documentado por primera vez en el siglo X, en una donación del rey Bermudo II de León al monasterio de Carracedo. En 1108 el arzobispo de Santiago, Diego Gelmírez, reconstruyó la villa y levantó la iglesia de Santa María, que aún conserva su ábside original, en un episodio que generó una larga disputa con el obispo de Astorga por la jurisdicción del territorio. La disputa se resolvió en 1138 cuando Alfonso VII de León donó la villa al propio arzobispo de Santiago, lo que tuvo una consecuencia duradera y curiosa: Cacabelos perteneció a la diócesis compostelana, muy alejada de su entorno geográfico, hasta 1890. Situada junto a un puente en pleno Camino de Santiago, la villa creció durante la Edad Media gracias al paso de peregrinos y pobladores francos, llegando a tener aljama judía y varios hospitales, y en 1291 el rey Sancho IV le concedió una feria anual de quince días coincidiendo con las fiestas de la Cruz de Mayo, origen de las actuales ferias de mayo.

En la Edad Moderna, Cacabelos quedó integrado en el marquesado de Villafranca del Bierzo tras la donación del arzobispo Rodrigo de Luna al conde de Lemos en 1458, y mantuvo durante siglos un tamaño modesto, de poco más de mil habitantes. El territorio fue escenario, en los primeros días de enero de 1809, de una batalla de la Guerra de la Independencia entre tropas inglesas y francesas, en la que murió el general francés Auguste de Colbert. Constituido ya como municipio moderno en el siglo XIX, con Quilós, Arborbuena y Pieros integrados desde el principio, Cacabelos pasó en 1833 a formar parte de la provincia de León. A finales de ese siglo la plaga de la filoxera destruyó buena parte del extenso viñedo berciano y provocó una fuerte crisis económica y demográfica, de la que el municipio no se recuperaría hasta que, ya en el siglo XX, la replantación con injertos americanos permitió resucitar el cultivo de la vid y abrir paso a las bodegas que hoy dan fama a la zona. Villabuena y San Clemente se incorporaron voluntariamente al municipio en los años ochenta del siglo XX, completando el mapa municipal actual.

Patrimonio

Las murallas de Castro Ventosa, sobre un promontorio que domina el valle del Cúa, son el testimonio más antiguo y monumental de Cacabelos: un recinto defensivo que resume más de dos mil años de ocupación, desde el castro astur hasta la ciudad romana de Bergidum Flavium. En el casco urbano, la iglesia de Santa María conserva el ábside de la reconstrucción de 1108 promovida por el arzobispo Gelmírez, uno de los elementos románicos más antiguos de la comarca. El MARCA, Museo Arqueológico de Cacabelos, de apertura reciente, reúne los hallazgos célticos y romanos recuperados en el municipio a lo largo de las excavaciones, entre ellos piezas vinculadas a Castro Ventosa y a la explotación minera romana. El patrimonio religioso se completa con la ermita de las Angustias, del siglo XVIII, y con los vestigios de los antiguos hospitales de peregrinos que dan testimonio del paso del Camino de Santiago por la villa.

Economía

El vino es, con diferencia, el eje de la economía cacabelense. El municipio concentra numerosas bodegas acogidas a la Denominación de Origen Bierzo, continuadoras de una tradición vitivinícola que la filoxera interrumpió a comienzos del siglo XX y que la replantación con variedades americanas permitió recuperar, hasta convertir de nuevo al mencía y a los blancos bercianos en referencia dentro del mapa vinícola del noroeste español. Junto a las bodegas, la fruticultura —con el cerezo como cultivo distintivo— y los servicios ligados al turismo del Camino de Santiago y a la capitalidad comarcal de Cacabelos dentro de El Bierzo Bajo completan la actividad económica del municipio.

Fiestas

Las fiestas patronales de Cacabelos se celebran por la Pascua, coincidiendo con la Semana Santa y los días posteriores, en una de las citas más señaladas del calendario local. En mayo se recuperan las ferias que Sancho IV concedió a la villa en 1291, vinculadas en origen a la festividad de la Cruz de Mayo y ampliadas con el tiempo con las ferias de San Miguel y San Bartolomé, que durante siglos marcaron el pulso comercial de todo El Bierzo Bajo. A estas citas tradicionales se suma hoy el festival Universo 0125, impulsado por el cantante Jhon Pollõn, natural de Cacabelos, que ha añadido una propuesta musical contemporánea al calendario festivo del municipio.

Cuándo Ir

La vendimia, entre finales de septiembre y octubre, es la mejor época para visitar Cacabelos si el interés es el vino: las bodegas suelen abrir sus puertas y es temporada alta para el enoturismo berciano. Para quien prefiera el ambiente festivo, la Semana Santa con La Pascua o las ferias de mayo ofrecen el pueblo en plena actividad, mientras que la primavera, con el Cúa crecido y el valle verde, es también la estación más cómoda para recorrer a pie el tramo del Camino de Santiago que atraviesa la villa.

Planifica tu Visita

Un recorrido por Cacabelos puede organizarse en una jornada: las murallas de Castro Ventosa en las afueras, la iglesia de Santa María y el MARCA en el centro histórico, y una visita a alguna de las bodegas de la Denominación de Origen Bierzo para cerrar el día con una cata. Al estar en pleno Camino de Santiago francés y muy cerca de Villafranca del Bierzo y de Ponferrada, Cacabelos resulta una parada natural para combinar con otras localidades bercianas en una ruta de varios días por la comarca.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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