Begíjar, Jaén

Begíjar. Pueblos de Jaén

📝 Contenido:
  1. Begíjar: el pueblo que se disputaron Baeza y los obispos de Jaén
  2. Lo que Cuentan los Censos de Begíjar
  3. Historia: de Buxexat a Villa de Bexíjar
  4. El Castillo, el Palacio Episcopal y el Puente del Obispo
  5. El Casco Antiguo y la Primera Feminista Jiennense
  6. La Naturaleza de Begíjar
  7. Las Fiestas de Begíjar
  8. Planifica tu Visita a Begíjar
  9. Otros Pueblos de Jaén

Begíjar: el pueblo que se disputaron Baeza y los obispos de Jaén

A solo 6 kilómetros de Baeza, en plena comarca de La Loma, Begíjar pasó siglos como moneda de cambio entre la ciudad vecina y los obispos de Jaén, que llegaron a convertirlo en una de sus residencias favoritas. De aquella pugna medieval quedan hoy un castillo, un palacio episcopal declarado bien de interés cultural y un casco antiguo entero reconocido como conjunto histórico-artístico, todo ello rodeado de olivares que son, desde siempre, la base de su economía.

Lo que Cuentan los Censos de Begíjar

La serie de población de Begíjar cubre 24 años entre 2001 y 2025, así que los 3.174 habitantes de 2010 son el mayor dato de la serie, no necesariamente el máximo histórico del pueblo. Desde ese punto la población ha ido descendiendo de forma gradual y constante, sin sobresaltos ni escalones bruscos, hasta los 2.908 habitantes de 2025, un 8 % por debajo de aquel máximo: el patrón típico de la despoblación lenta de la Jaén rural, más que de un episodio concreto.

Historia: de Buxexat a Villa de Bexíjar

El entorno de Begíjar está habitado desde el Neolítico final y la Edad del Cobre, hace unos cinco mil años, como demuestran los restos del asentamiento de Las Majadillas; algo más tardíos son los de la Edad del Bronce en Terrera del Goterón. Los romanos explotaron intensamente estas tierras con villas agropecuarias, y bajo dominación islámica el lugar recibió el nombre de Buxexat, luego Bexíjar, hasta que pasó a manos de Fernando III hacia 1226, junto con la propia Baeza.

A partir de ahí comenzó un litigio que duraría siglos: el rey repartió las tierras entre el concejo de Baeza, la Orden de Calatrava y el obispado de Toledo, hasta que en 1249 entregó el conjunto de la población al Obispado de Jaén. En el siglo XV, el obispo Rodrigo de Narváez se apoderó del castillo pese a las protestas de Baeza, y Begíjar quedó convertido en bastión episcopal en las luchas nobiliarias contra Enrique IV. El litigio se resolvió en 1477, cuando los Reyes Católicos reconocieron la propiedad al obispo, que mantuvo el castillo y después el Palacio Episcopal como residencia hasta el siglo XIX. La independencia definitiva de Baeza llegó mucho después: en 1779, tras años de gestiones y un préstamo de 11.000 ducados a la catedral de Córdoba, Carlos III concedió a Begíjar el título de Villa, a cambio de 3.000 ducados pagados a razón de 7.500 maravedíes por cada uno de sus entonces 400 vecinos.

El Castillo, el Palacio Episcopal y el Puente del Obispo

El edificio más representativo de Begíjar es el Torreón del Castillo, la torre del homenaje de origen visigodo que árabes y cristianos fueron reestructurando con el tiempo: conserva una bóveda de media naranja ochavada en la primera planta y, en la segunda, una espectacular bóveda apuntada de ocho nervios sobre ménsulas de piedra. El Palacio Episcopal, del siglo XVI y declarado bien de interés cultural en 1986, se considera una de las primeras muestras del Renacimiento hispano en la Península: de planta en L, su fachada de mampostería luce una portada adintelada rematada con el escudo del obispo Fray Benito Marín.

Fuera del pueblo, sobre el Guadalquivir, el obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce construyó entre 1508 y 1509 el Puente del Obispo, con una capilla dedicada a la Virgen María en uno de sus extremos cuya inscripción original todavía promete cuarenta días de perdón a quien rezara un avemaría al cruzarlo. En el centro del pueblo, la iglesia de Santiago Apóstol, levantada entre los siglos XIII y XVIII, luce una portada plateresca de finales del XVI con grutescos, medallones de San Pedro y San Pablo y un relieve de Santiago Matamoros, además de un camarín barroco del XVIII donde se venera el Santísimo Cristo de la Vera Cruz, patrón de la villa desde 2011. El Ayuntamiento, obra de Ginés Martínez de Aranda entre 1561 y 1576, conserva de su traza original la portada, con los nombres de los miembros del Cabildo que la encargaron.

El Casco Antiguo y la Primera Feminista Jiennense

El casco antiguo de Begíjar, de traza urbana de origen andalusí, fue declarado conjunto histórico-artístico por la Junta de Andalucía en 2012, tras un expediente que se prolongó desde 1983. En sus calles se conserva la Cruz de Piedra, documentada ya en 1554 aunque la que hoy se ve data de 1653, obra del maestro Alonso García Cano, y la centenaria calle Mesones, antiguo cruce de caminos donde se concentraban las fondas y posadas de paso. En esa misma zona, a pocos metros de la iglesia parroquial, se conserva la casa natal de Patrocinio de Biedma y la Moneda, escritora y poetisa del siglo XIX considerada la primera voz feminista de la provincia de Jaén, cuya memoria intenta recuperar hoy una asociación cultural local con el proyecto de convertir la vivienda en casa-museo.

La Naturaleza de Begíjar

El término se reparte entre cultivos de secano y regadío, monte bajo y bosque de ribera junto al Guadalquivir, y conserva una fauna variada para una zona tan agrícola: tejones, erizos, zorros, garduñas y comadrejas conviven con un gato montés en franca retirada, del que apenas quedan tres o cinco parejas en todo el municipio. El dato más curioso, sin embargo, está en pleno casco urbano: Begíjar alberga colonias de cernícalo primilla, un pequeño halcón escaso tanto en Andalucía como en el resto de España, que anida precisamente entre los tejados del pueblo viejo. En el monte, plantas aromáticas como el tomillo o la mejorana siguen usándose en la cocina familiar, igual que el alcaparrón o las majoletas, frutos silvestres que todavía se recogen en la zona.

Las Fiestas de Begíjar

El calendario festivo arranca en marzo con Motonavo, el festival de la moto de Begíjar, y sigue el 1 de mayo con San José Obrero. El 13 de mayo, la pedanía de Posadas Ricas celebra su romería a la Virgen de Fátima, y a finales de mayo le toca el turno a la Virgen de la Cabeza. El verano trae la fiesta de la Virgen del Carmen, el 16 de julio, y la de Santiago Apóstol, patrón histórico del pueblo, el 25 de julio; mientras que la Estación de Begíjar, otra de las pedanías, celebra las suyas el penúltimo fin de semana de agosto en honor a la Sagrada Familia. La feria grande llega el 25 de septiembre, en honor del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, patrón actual de la villa desde 2011.

Planifica tu Visita a Begíjar

Begíjar se visita bien como parada corta desde Baeza, a solo 6 kilómetros, dentro de una ruta más amplia por el patrimonio renacentista de la comarca de La Loma. El Palacio Episcopal, el castillo y la iglesia de Santiago Apóstol se concentran todos dentro del casco histórico declarado en 2012, lo que permite recorrerlos a pie en poco tiempo. Antes de ir conviene consultar la web municipal, begijar.es, para confirmar horarios de visita a los monumentos y las fechas exactas de las fiestas de cada pedanía.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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