- Molvízar, de la huerta de secano al invernadero bajo la Costa Granadina
- Un municipio, quince diseminados
- La presa de Rules y la llegada del regadío
- Lo que cuentan los censos de Molvízar
- Invernaderos, aguacates y chirimoyas
- Una iglesia neoclásica levantada por orden real
- Moros y Cristianos en honor a Santa Ana
- Un pueblo con dos caras: la de los guardias civiles y la del anarquista
- Planifica tu visita a Molvízar
- Otros Pueblos de Granada
Molvízar, de la huerta de secano al invernadero bajo la Costa Granadina
Molvízar es un municipio de 2.689 habitantes (INE 2025) situado en el centro-oeste de la comarca de la Costa Granadina, a 12 kilómetros de Motril y a unos 70 de la capital, Granada, con el litoral mediterráneo a solo 8 kilómetros. Limita con Salobreña, Ítrabo y Los Guájares, y por su término discurre la rambla de Molvízar. Pocos municipios de su tamaño han cambiado tanto su economía en dos generaciones: de la agricultura de secano de los años sesenta a una huerta bajo plástico que hoy da trabajo a buena parte de sus vecinos.
Un municipio, quince diseminados
El término molviceño no se agota en el núcleo urbano: comprende también los diseminados de Boniato, El Fiscal, Los Matagallares, El Mercader, Minchal Alto, Minchal Bajo, Los Palmares, La Palmilla, Las Pericas, El Portón, La Rambla, El Rayo, Vega Alta, Vega Baja y Los Viñazos, un mosaico de pequeños núcleos de población disperso que refleja bien el carácter agrícola del municipio.
La presa de Rules y la llegada del regadío
Hasta los años sesenta, la agricultura de Molvízar era básicamente de secano. El cambio llegó con la construcción de la presa de Rules y de la llamada «cota 200», la infraestructura que permitió llevar el agua de riego a las tierras del municipio y transformarlas en regadío. A partir de ahí, siguiendo el modelo de otras zonas del Llano de Dalías, Molvízar empezó a levantar campos de invernaderos que hoy dan empleo a buena parte de la población local. El municipio vivió también una fuerte emigración hacia Madrid y Barcelona en las décadas centrales del siglo XX, un fenómeno común a toda la Alpujarra y la Costa granadina de la época, cuando miles de familias de la provincia buscaron en la industria y el servicio doméstico de las grandes ciudades lo que el secano ya no podía darles. La llegada posterior del regadío fue, en ese sentido, la respuesta que permitió frenar parte de esa sangría demográfica y devolver a la agricultura local un peso económico que durante décadas había estado en entredicho.
Lo que cuentan los censos de Molvízar
La serie de población de Molvízar, con 25 años seguidos registrados entre 2001 y 2025, alcanzó su máximo en 2008, con 3.407 habitantes, tras un crecimiento rápido desde los 2.697 de 2001. A partir de ahí la caída fue intensa: entre 2012 y 2013 el municipio perdió 233 vecinos, un 7,2 % en un solo año, hasta fijar hoy una población de 2.689 habitantes, un 21 % por debajo de aquel máximo de 2008. Es un perfil que coincide en el tiempo con los años más duros de la crisis económica y con la caída del empleo en la construcción y la agricultura de muchos municipios de la costa andaluza, aunque la fuente no permite atribuir el escalón a una causa concreta más allá de coincidir con ese periodo.
Invernaderos, aguacates y chirimoyas
La riqueza económica de Molvízar es, ante todo, agrícola: invernaderos, aguacates, chirimoyas y otros cultivos subtropicales propios de la Costa Granadina ocupan buena parte del término. Ese modelo productivo, nacido de la transformación en regadío que trajo la presa de Rules, convive hoy con los cultivos leñosos de siempre: los aguacates y las chirimoyas, típicos de la llamada Costa Tropical granadina, aprovechan un clima casi libre de heladas que permite cosechar fruta subtropical a apenas unos kilómetros de la nieve de Sierra Nevada. En las últimas décadas esa actividad se ha visto reforzada por la llegada de numerosos trabajadores extranjeros, que buscan empleo sobre todo en la agricultura y en la construcción, un fenómeno que ha cambiado la composición demográfica del municipio sin alterar su vocación agrícola de fondo. El invernadero, en concreto, se ha convertido en la actividad que da trabajo de forma directa o indirecta a buena parte de la población activa de Molvízar, en un esquema de explotación intensiva muy parecido al que hizo despegar económicamente al Llano de Dalías almeriense desde los años setenta.
La posición de Molvízar, a medio camino entre la Vega de Motril y las primeras estribaciones de Sierra Nevada, explica también su papel de nexo agrícola entre la costa y el interior: la rambla de Molvízar, que atraviesa el término, y la cercanía de Salobreña, Ítrabo, Lobres y Jete —todas ellas a pocos kilómetros— convierten a este municipio en una pieza más de una comarca donde el cultivo bajo plástico ha ido ganando terreno a los cultivos tradicionales de secano sin llegar a sustituirlos del todo.
Una iglesia neoclásica levantada por orden real
El principal monumento de Molvízar es su iglesia parroquial, del siglo XVIII, un edificio de estilo neoclásico construido por real orden de Carlos III entre 1785 y 1790. El municipio conserva también el edificio de la antigua Compañía de Jesús, situado en el llamado barrio Alto. Ninguna de las dos construcciones destaca por sus dimensiones, pero ambas resumen bien la doble influencia, civil y religiosa, de la Granada del siglo XVIII sobre un municipio que entonces era mucho más pequeño que el actual y que creció, siglo y medio después, al calor de la agricultura de exportación.
Moros y Cristianos en honor a Santa Ana
La fiesta mayor de Molvízar se celebra el 26 de julio, festividad de Santa Ana, y tiene como eje central una representación de Moros y Cristianos que conmemora las luchas entre ambos pueblos durante la Edad Media, un conflicto que en esta parte de Andalucía se cerró en 1492 con la toma de Granada por los Reyes Católicos y la expulsión del último rey nazarí, Boabdil. Es una de las fiestas de moros y cristianos más arraigadas de la Costa Granadina, con la participación activa de buena parte del vecindario en los dos bandos que recrean la contienda.
Un pueblo con dos caras: la de los guardias civiles y la del anarquista
La Wikipedia catalana recoge una curiosidad poco frecuente sobre Molvízar: durante años se le atribuyó la mayor proporción de guardias civiles por metro cuadrado de toda España, un dato que, aunque anecdótico, da una idea del peso que ha tenido históricamente la presencia del cuerpo en un municipio de este tamaño. En las antípodas de esa fama, la Wikipedia en inglés señala a Molvízar como lugar de nacimiento del revolucionario anarquista Antonio Ramón, una figura que ilustra la otra cara de la historia social de este rincón de la Costa Granadina durante el siglo XX.
Planifica tu visita a Molvízar
Molvízar funciona bien como parada entre Motril y Granada capital, con la ventaja añadida de estar a solo ocho kilómetros del litoral mediterráneo. Quien se acerque puede combinar la visita a la iglesia neoclásica del siglo XVIII con un paseo por los diseminados agrícolas que explican la economía real del municipio —Los Matagallares, Vega Alta, Vega Baja o Los Palmares, entre otros—, y planificar su llegada para finales de julio si quiere ver en directo la representación de Moros y Cristianos que cada año revive, con disfraces y escaramuzas, el final de la Granada musulmana. Para quien viaje por la costa entre Motril y la Alpujarra, Molvízar es una parada que explica, mejor que muchos destinos de playa, cómo ha cambiado la agricultura de toda la Costa Granadina en apenas dos generaciones.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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