- Sant Gregori: siete pueblos y un solo municipio a las puertas de Girona
- Lo que Cuentan los Censos de Sant Gregori
- Siete pueblos en un municipio
- La anexión de Sant Ponç de Fontajau a Girona
- Patrimonio: castillos, ermitas y un restaurante único
- Fiestas: del Aplec de Sant Grau a la Festa Remença
- Cuándo Ir a Sant Gregori
- Planifica tu Visita a Sant Gregori
- Otros Pueblos de Girona
Sant Gregori: siete pueblos y un solo municipio a las puertas de Girona
Sant Gregori, en la comarca del Gironès, reúne hoy 4.191 habitantes en un término de 49,2 km², a solo siete kilómetros de la ciudad de Girona. Sus vecinos se llaman gregorians, y viven repartidos en realidad entre siete pueblos distintos que forman el municipio: Sant Gregori, Cartellà, Sant Medir, Ginestar, Constantins, y parte de los núcleos de Taialà y Domeny. Es la puerta de entrada a la Vall del Llémena, un valle de gran valor natural y paisajístico del que Sant Gregori ejerce la capitalidad de facto.
Lo que Cuentan los Censos de Sant Gregori
La serie de población de Sant Gregori es de las más largas de este grupo: 47 datos repartidos en 309 años, de 1717 a 2025. El máximo de la serie se alcanzó en 1970, con 6.469 habitantes, muy por encima de los 4.191 actuales, una caída del 35 %. Pero ese descenso no debe leerse como una despoblación: entre 1970 y 1975 la población se desplomó de 6.469 a solo 1.472 habitantes, un 77 % menos en cinco años, y la explicación está en la propia Wikipedia del municipio. En los años 60 se había urbanizado la parte del término más cercana a la ciudad de Girona, y en 1975 esa zona —hoy los barrios de Taialà y Domeny, además del antiguo Sant Ponç de Fontajau— se segregó de Sant Gregori para pasar a formar parte de la capital. Hubo un episodio parecido, aunque menor, entre 1860 y 1877, cuando la población cayó un 19 %. Descontado ese efecto administrativo, la evolución real de Sant Gregori desde los años 90 ha sido de crecimiento sostenido, de los 1.830 habitantes de 1991 a los 4.191 actuales.
Siete pueblos en un municipio
El término municipal agrupa pueblos con paisajes e historias propias. Cartellà, al norte, está formado por un conjunto de masías rodeadas de campos de cultivo y bosques de alcornoque y pino, atravesado por el torrente de Gàrrep; su edificio central es la iglesia de Sant Feliu de Cartellà, del siglo XVIII, vinculada al castillo de Cartellà, citado ya en 1238 y rodeado por un foso natural. Constantins, a siete kilómetros de la capital municipal y junto al río Ter, debe su nombre a un antiguo colono romano llamado Constantí, y ha vivido un notable despoblamiento con el paso de los siglos; conserva la iglesia de Sant Vicenç de Constantins (1182) y la capilla románica de Santa Maria de Calders, del siglo XII. Sant Medir, al noreste, tiene su origen en una comunidad monástica establecida en el siglo IX, que se trasladó a Amer en el año 949. Ginestar, a cuatro kilómetros al noroeste, toma su nombre de la abundancia de genista —la retama— en el lugar, y alberga el santuario de Santa Afra, que corona el llano de Sant Gregori, cerca del cual puede verse todavía el oratorio de la Mare de Déu de Fàtima y las roderas que dejaron durante décadas los carruajes que subían al valle del Llémena.
La anexión de Sant Ponç de Fontajau a Girona
El término de Sant Gregori llegó a incluir también el de Sant Ponç de Fontajau, una antigua población independiente hasta 1800 que se incorporó al municipio en 1846. Un decreto de 1968 ordenó su segregación hacia Girona, pero fue recurrido ante los tribunales, y no fue hasta 1974 cuando Sant Ponç —junto con partes de los vecinos núcleos de Domeny y Taialà— quedó definitivamente anexionado al término de la capital. En aquel antiguo territorio de Sant Ponç se encuentra hoy el Hospital Josep Trueta, el principal hospital de la provincia, lo que explica una curiosidad administrativa: buena parte de la gente del área de Girona nacida antes de 1974 figura, formalmente, como nacida en Sant Gregori.
Patrimonio: castillos, ermitas y un restaurante único
El núcleo de Sant Gregori conserva como edificio emblemático el castillo de Sant Gregori, antigua propiedad de la familia Margarit, un gran casal fortificado reconstruido entre los siglos XVI y XVII, cuya primera referencia documental data del año 882. En lo alto de la montaña de Sant Grau, que domina el pueblo, se conservan restos del antiguo castillo de Tudela, de los siglos X y XI, junto a la capilla de Sant Grau. En el núcleo de Taialà, hoy en su mayor parte dentro de Girona pero antiguamente parte de Sant Gregori, se alza la Torre de Taialà, una fortificación de orígenes en el siglo XI que llegó a servir de convento de capuchinos y, durante la Guerra del Francés, de cuartel general del ejército napoleónico en la zona. Muy cerca de allí, en Can Sunyer, se encuentra el restaurante El Celler de Can Roca, de reconocimiento internacional, en un terreno que perteneció al término de Sant Gregori hasta su anexión a Girona.
Fiestas: del Aplec de Sant Grau a la Festa Remença
El calendario festivo de Sant Gregori es extenso. El segundo domingo de marzo se celebra el Aplec de Sant Gregori, con parada de puestos, encuentro de puntaires, misa y audición de sardanas. El último fin de semana de mayo tiene lugar la Festa Remença, organizada por la Mancomunidad de la Vall de Llémena junto a los cuatro ayuntamientos del valle y más de un centenar de voluntarios, que recrea con representaciones teatrales y danzas populares las revueltas remences que enfrentaron a los payeses de la zona con los señores feudales durante la Edad Media. La fiesta mayor de Sant Gregori se celebra el tercer fin de semana de julio, con pregón, cena de hermandad y actividades deportivas y culturales durante todo el fin de semana. Pero la cita más entrañable es el Aplec de Sant Grau, el 12 de octubre, con comida de hermandad y reparto de vino y castañas; antiguamente las mozas casaderas subían hasta la ermita para pedir marido con el dicho popular: "Sant Grau, deu-me marit si us plau; que sia pobre, que sia ric, mentre sia un bon marit". El municipio cuenta además con su propia emisora, Ràdio Sant Gregori, en antena desde el 9 de enero de 1999.
Cuándo Ir a Sant Gregori
La primavera, con el Aplec de Sant Gregori en marzo y la Festa Remença en mayo, y el otoño, con el Aplec de Sant Grau en octubre, son las mejores épocas para conocer las tradiciones propias del municipio. Quien prefiera el ambiente de verbena puede optar por la fiesta mayor de julio, mientras que los meses de verano, con temperaturas suaves gracias a la influencia de la sierra de Sant Grau y el macizo de Rocacorba, son también una buena época para recorrer el valle del Llémena sin el calor más duro de otras comarcas catalanas de interior.
Planifica tu Visita a Sant Gregori
Sant Gregori se asienta a 112 metros de altitud y limita con Salt y Bescanó al sur, Sarrià de Ter, Girona y Sant Julià de Ramis al este, Canet d'Adri y Palol de Revardit al norte, y Sant Martí de Llémena y Sant Julià del Llor i Bonmatí al oeste. El ayuntamiento ofrece información municipal en santgregori.cat. Una visita completa puede combinar el castillo y la montaña de Sant Grau en la capital municipal con una ruta por los pueblos del valle —Cartellà, Ginestar, Constantins y Sant Medir—, dejando para el final una parada gastronómica en los alrededores de Taialà, a las puertas mismas de Girona.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
Otros Pueblos de Girona
- Sant Hilari Sacalm
- Sant Jaume de Llierca
- Sant Joan de Les Abadesses
- Sant Joan de Mollet
- Sant Joan Les Fonts
- Sant Jordi Desvalls
- Sant Julià de Ramis
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