Porqueres, Girona

Porqueres. Pueblos de Girona

Introducción

Porqueres es un municipio de la comarca gerundense del Pla de l'Estany que se extiende por la orilla occidental del lago de Bañolas, justo enfrente de la localidad que da nombre al estanque. Según los datos más recientes, cuenta con 4.811 habitantes repartidos en 33,5 kilómetros cuadrados, a una altitud media de 148 metros. No es un pueblo con un único núcleo, sino una suma de siete antiguos pueblos y caseríos —Porqueres, Pujarnol, Mata, Miànegues, Usall, Merlant y Les Pedreres— que no se unificaron en un solo ayuntamiento hasta mediados del siglo XIX, y que incluso después tardaron décadas en funcionar como una única entidad. Esa historia fragmentada convive hoy con dos reclamos muy distintos: la joya románica de la iglesia de Santa María de Porqueres, declarada bien de interés cultural en 1931, y el sorprendente Bosc de Can Ginebreda, un museo al aire libre de escultura contemporánea que atrae cada año a miles de visitantes a un bosque de 40.000 metros cuadrados.

Geografía

El término de Porqueres linda al este con el lago de Bañolas, cuya orilla occidental marca el límite municipal, mientras que hacia el oeste el relieve se vuelve más accidentado, con las estribaciones nororientales del macizo de Rocacorba. Una carretera recorre todo el borde occidental del lago, conectando los distintos núcleos del municipio. La población se concentra sobre todo en Mata, Les Pedreres y Miànegues, al sur y al oeste, mientras que subiendo hacia la serra de Sant Patllari se encuentra Pujarnol; el núcleo de Porqueres propiamente dicho se sitúa más al oeste, Usall queda al norte, junto al lago, y Merlant aparece rodeado por el verde frondoso de la serra del Ginestar. Esta dispersión en siete núcleos, poco habitual en municipios de su tamaño, es clave para entender tanto su paisaje como su historia administrativa.

Historia

Durante el siglo XVIII, la mayoría de los pueblos que hoy forman Porqueres —Miànegues, Merlant, Mata y Pujarnol— estaban bajo señorío real, mientras que el propio Porqueres pertenecía a un señorío eclesiástico; existían además dos bailías distintas, la de Mata y Miànegues y la de Usall y Porqueres. El municipio tal y como se conoce hoy no se configuró hasta el siglo XIX: el 12 de junio de 1845 el Boletín Oficial de la Provincia de Gerona publicó la creación de un nuevo ayuntamiento que agrupaba Porqueres, Pujarnol, Mata, Miànegues, Usall, Merlant y Sant Martí de Campmajor, aunque esa primera fórmula quedó solo sobre el papel. Un año después, el 20 de junio de 1846, una nueva división de distritos municipales —que suprimía los ayuntamientos con menos de treinta vecinos— fijó la configuración definitiva, incorporando Santa María de Porqueres, la feligresía de Calç, los vecindarios de Formiga y Miànegues, los lugares de Mata, Pujarnol y Usall, y el pueblo de Merlant. La integración como municipio único fue, sin embargo, muy difícil, y algunos núcleos mantuvieron durante años un cierto grado de autonomía; todavía en 1867-1868 se llegó a plantear un proyecto para segregar Usall y Merlant hacia Serinyà, propuesta que finalmente no se llevó a término.

Patrimonio

El monumento más destacado es la iglesia de Santa María de Porqueres, un templo románico del siglo XII declarado bien de interés cultural desde el 3 de junio de 1931, cuya sobriedad constructiva lo convierte en una de las referencias del románico del Pla de l'Estany. Junto a ella se conservan el castillo de Porqueres, la torre de Pujarnol y el dolmen de les Closes, testimonio de una ocupación del territorio mucho más antigua. Pero el elemento patrimonial más singular y más visitado del municipio es de naturaleza muy distinta: el Bosc de Can Ginebreda, un bosque de 40.000 metros cuadrados en el que el artista Xicu Cabanyes instaló, desde los años setenta, un museo al aire libre que hoy reúne alrededor de 150 esculturas de carácter surrealista y marcadamente erótico, integradas entre los árboles. El espacio, que celebró en fechas recientes su cincuenta aniversario con una visita guiada del propio artista, ha visto crecer sus visitas de 4.529 personas en 2015 a 7.331 en 2023, y se puede recorrer en horario de 9 a 18 horas, ampliado hasta las 21 horas en verano, con una entrada simbólica de unos 4 euros.

Economía

Porqueres combina una base agrícola y ganadera tradicional, propia de los municipios del Pla de l'Estany, con una creciente actividad vinculada al turismo de proximidad que genera el lago de Bañolas. La orilla occidental del lago, dentro de su término, forma parte del entorno que cada año atrae a visitantes de toda la comarca para practicar remo, piragüismo y otros deportes acuáticos, una tradición que se remonta a los campeonatos de remo que convirtieron Bañolas en referencia internacional. A ello se suma el turismo cultural que despierta el Bosc de Can Ginebreda, convertido en un atractivo propio capaz de generar visitas e ingresos durante todo el año, incluida la temporada de verano en que amplía su horario. El pequeño comercio y los servicios vinculados a la restauración completan una economía de escala modesta pero diversificada entre sus siete núcleos de población.

Fiestas

La Festa Major de Porqueres se celebra a mediados de mayo y combina tradición, cultura y ocio para todas las edades en escenarios como el centro cívico, la plaza mayor y la zona deportiva del municipio. La noche de apertura suele incluir el pregón, un castillo de fuegos artificiales y un concierto popular, y en alguna edición reciente el propio Bosc de Can Ginebreda ha acogido una sesión de música electrónica dentro del programa festivo, mostrando cómo el museo escultórico se ha integrado en la vida social del pueblo. En invierno, Porqueres acoge además su tradicional Fira d'Hivern, una feria que combina muestra comercial, artesanía y actividades familiares y que en años recientes ha superado ya sus veinticinco ediciones. La actividad castellera también tiene presencia en el municipio a través de la colla Esperxats de l'Estany del Pla de l'Estany, con sede social en Porqueres, que participa en actuaciones y diadas por toda la comarca.

Cuándo Ir

La primavera, con la Festa Major de mediados de mayo, es una época muy recomendable para conocer Porqueres, cuando el bosque de Can Ginebreda luce en pleno verdor y el municipio vive su cita festiva más importante. El verano permite aprovechar el horario ampliado del Bosc de Can Ginebreda, hasta las 21 horas, y combinar la visita con un baño o una salida en barca por el cercano lago de Bañolas. El otoño y el invierno ofrecen un ambiente más tranquilo, propicio para recorrer con calma la iglesia románica de Santa María y los núcleos dispersos del municipio, y coinciden con la Fira d'Hivern, que añade un aliciente adicional a la temporada baja.

Planifica tu Visita

Porqueres se recorre con comodidad en medio día, combinando una parada en la iglesia románica de Santa María, un paseo hasta el castillo o la torre de Pujarnol, y la visita al Bosc de Can Ginebreda, que conviene planificar con al menos una hora y media para no apresurar el recorrido entre sus 150 esculturas. La entrada al bosque cuesta unos 4 euros y su horario, de 9 a 18 horas en invierno y hasta las 21 horas en verano, permite organizar la visita en función de la estación. Por su situación junto al lago de Bañolas, resulta muy sencillo completar la jornada con actividades náuticas o con un paseo por la ribera del lago, y combinar la visita con la propia localidad de Bañolas y otros pueblos del Pla de l'Estany. Dado que la población se reparte entre siete núcleos distintos, merece la pena moverse en coche por la carretera que bordea el lago para no perderse rincones como Usall o Merlant, menos conocidos pero representativos del carácter disperso del municipio.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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