Gironella

Gironella. Pueblos de Barcelona

Introducción

Gironella es una villa y municipio de la provincia de Barcelona, en la comarca del Berguedà, situado entre los términos de Casserres, Olvan, Sagàs y Puig-reig y atravesado por el río Llobregat. Según el INE tiene 5.083 habitantes, en un término muy reducido de solo 6,8 kilómetros cuadrados y a 469 metros de altitud, con el gentilicio de gironellenc. Su serie demográfica alcanzó la cifra más alta en 1965, con 5.827 habitantes, de la que ha perdido un 13 por ciento hasta el dato actual, un descenso ligado al declive de la industria textil que durante más de un siglo fue la base económica del municipio, representada sobre todo por las colonias de Viladomiu Vell y Viladomiu Nou. Pese a su pequeño tamaño, Gironella conserva un patrimonio histórico notable, con un castillo medieval declarado bien de interés nacional y un papel destacado en la Guerra de Sucesión.

Geografía

El municipio se extiende por el Baix Berguedà, encajado entre Casserres, Olvan, Sagàs y Puig-reig, con el río Llobregat como eje natural de su territorio. La carretera C-16, conocida como Eix del Llobregat, que une Barcelona con Berga, atraviesa Gironella y constituye su principal vía de comunicación. Su reducida extensión, de apenas 6,8 kilómetros cuadrados, concentra la práctica totalidad de la población en el núcleo urbano y en las antiguas colonias textiles de Viladomiu Vell y Viladomiu Nou, levantadas junto al cauce del río para aprovechar su fuerza hidráulica. Por el territorio que hoy ocupa el municipio pasaba además un antiguo camino salinero que unía la Montaña de Sal de Cardona con el oriente de Cataluña, ruta que explica en parte la temprana ocupación de la zona.

Historia

Aunque no se han localizado yacimientos prehistóricos dentro del término exacto de Gironella, la comarca del Baix Berguedà cuenta con hábitats humanos desde el Neolítico y numerosos asentamientos íberos en localidades vecinas como Puig-reig, Berga o Casserres. Durante la restauración de la iglesia vieja de Santa Eulalia se hallaron restos cerámicos anteriores al siglo III antes de Cristo, uno de ellos de un taller íbero local y otro procedente del taller de Rosas, lo que confirma un poblamiento muy antiguo del lugar. La Edad Media transcurrió con relativa estabilidad en las zonas de montaña del Berguedà, pero Gironella vivió un episodio decisivo durante la Guerra de Sucesión: tomada por el ejército borbónico, fue liberada el 11 de marzo de 1714 cuando las tropas del marqués del Poal y del coronel Ermengol Amill asaltaron el castillo y capturaron a toda su guarnición, formada por treinta soldados y varios oficiales, que fueron conducidos presos a Cardona. El siglo XIX trajo nuevas dificultades: según el diccionario geográfico de Pascual Madoz, en 1847 Gironella apenas contaba con 127 vecinos y 454 almas, consecuencia de que la villa hubiera sido incendiada por el Conde de España durante la primera guerra carlista. En 1900 la localidad se vio además envuelta en el fracasado Alzamiento de Badalona, Gironella y otras villas catalanas y valencianas a favor del pretendiente Carlos de Borbón y Austria-Este, liderado por Salvador Soliva. El verdadero cambio demográfico y económico llegó con la industrialización textil del Llobregat y el desarrollo de las colonias de Viladomiu, que llevaron a la población a su máximo histórico de 1965, antes de que la crisis del sector iniciara el declive que se prolonga hasta hoy.

Patrimonio

El castillo de Gironella, restos de una fortificación medieval, está protegido como bien cultural de interés nacional desde 1949 y es el monumento más reconocible del municipio. La iglesia vieja de Santa Eulalia, construida en el siglo XIV sobre un templo anterior de origen románico, fue consagrada el 7 de septiembre de 1329 y conserva como elemento más característico su torre campanario de planta rectangular y dos alturas; hoy, sin culto religioso, funciona como sala de actividades culturales. La actual iglesia parroquial de Santa Eulalia, obra de comienzos del siglo XX construida entre 1903 y 1905 por el arquitecto Alexandre Soler i March, destaca por sus dimensiones, con una nave principal de 20 metros de largo, y por sus vidrieras de colores y su esbelto campanario. Sobre el Llobregat se mantiene además el Pont Vell o puente gótico, de origen medieval, que sigue siendo el principal acceso peatonal al núcleo antiguo desde la orilla derecha del río y uno de los rincones más emblemáticos de la villa. Las colonias textiles de Viladomiu Vell y Viladomiu Nou completan el patrimonio del municipio como testimonio directo de su pasado industrial.

Economía

La industria textil, articulada en torno a las colonias fabriles de Viladomiu Vell y Viladomiu Nou construidas junto al Llobregat, fue durante generaciones la base económica de Gironella y el motor de su crecimiento demográfico en el siglo XX. La crisis del sector textil ha reducido drásticamente su peso en las últimas décadas, lo que ha obligado al municipio a buscar nuevas fuentes de actividad, en un proceso de reconversión económica compartido por buena parte de las antiguas colonias industriales del Berguedà.

Fiestas

La fiesta mayor de Gironella se celebra en honor a su patrón, Sant Roc, y es la cita festiva central del calendario local. A ella se suman la Fira de la Puríssima, el tradicional Ball de l'Almorratxa y el voto popular a Sant Marc, además de las fiestas mayores propias de cada uno de los núcleos y barrios del municipio, entre ellos las colonias de Viladomiu. Los días 10 y 11 de septiembre se representa por la tarde una obra teatral que conmemora la derrota catalana del 11 de septiembre de 1714, en relación directa con el episodio vivido por el propio castillo de Gironella durante la Guerra de Sucesión. El domingo siguiente a la Diada de Sant Josep, el 19 de marzo, se celebra la Fira de Sant Josep, una feria multisectorial centrada en la avenida de Catalunya y la plaza de la Estación que combina artesanía y alimentación con un espacio dedicado al motor en sus últimas ediciones. Gironella mantiene también desde 1994 la tradición del pubillatge, con representantes del municipio que en varias ocasiones han llegado a ser proclamados hereu o pubilla de las comarcas barcelonesas y de Cataluña.

Cuándo ir

La Fira de Sant Josep, a finales de marzo, es una buena ocasión para conocer Gironella en un ambiente de mercado y artesanía, mientras que la fiesta mayor de Sant Roc, a mediados de agosto, concentra la vida social y festiva del verano local. Quien se interese por la historia de la Guerra de Sucesión no debería perderse la representación teatral del 10 y 11 de septiembre, que recrea en la propia villa la derrota catalana de 1714. El Carnaval, con su propia coordinadora de Carnestoltes, es otra cita destacada para visitar el municipio fuera de la temporada estival.

Planifica tu visita

Gironella se encuentra sobre la carretera C-16, el Eix del Llobregat que conecta Barcelona con Berga, capital de la comarca del Berguedà, lo que facilita combinar la visita con otros puntos de interés de la cuenca del Llobregat. Dentro del municipio, la ruta recomendable incluye el castillo medieval, las dos iglesias de Santa Eulalia, la vieja y la nueva, y el Pont Vell sobre el río, además de una parada en las colonias textiles de Viladomiu Vell y Viladomiu Nou, que forman parte de la conocida ruta de las colonias industriales del Llobregat. Para quienes busquen actividad al aire libre, el entorno del Berguedà, de camino hacia el Pirineo, ofrece posibilidades de senderismo, bicicleta de montaña y escalada que entidades locales como el Centre Alpí Gironella organizan de forma habitual. La cercanía a Berga permite además completar la estancia con el patrimonio y los servicios de la capital comarcal.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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