Castuera

Castuera. Pueblos de Badajoz

Introducción

Castuera es un municipio de la provincia de Badajoz, en Extremadura, y la capital de la comarca de La Serena, de la que es también sede del partido judicial. Según el INE, en 2025 tiene 5.457 habitantes, repartidos en un término municipal de 432 kilómetros cuadrados que se asienta a 512 metros de altitud. Esa extensión tan grande para su población deja una densidad baja, de apenas 14 habitantes por kilómetro cuadrado, y explica por qué Castuera, siendo el núcleo más poblado de toda la comarca, tiene un paisaje dominado por la dehesa y el embalse antes que por el caserío. El municipio es conocido sobre todo por dos productos con sello de calidad: el turrón de Castuera, recogido en el Inventario Español de Productos Tradicionales, y el queso de la Serena, elaborado con leche de oveja y premiado en ferias gastronómicas. Al norte, las aguas del embalse del Zújar se unen a las del embalse de la Serena para formar uno de los mayores conjuntos de agua embalsada de Europa, un recurso que hoy sostiene buena parte del turismo de interior de la zona.

Geografía

Castuera se sitúa en el centro-este de la provincia de Badajoz, en plena comarca de La Serena, de la que es cabeza administrativa y judicial. El rasgo geográfico más determinante del término municipal es el embalse del Zújar, que ocupa buena parte de su mitad norte y que, junto con el vecino embalse de la Serena, forma una superficie de agua embalsada de las más extensas de toda Europa. Esta masa de agua ha cambiado el paisaje y la economía de la zona, introduciendo actividades de ocio acuático donde antes solo había dehesa de encinas y pastos para ganado ovino. El término municipal es, además, muy extenso en comparación con el de otros pueblos de tamaño similar: sus 432 kilómetros cuadrados multiplican varias veces la superficie media de un municipio extremeño, lo que da a Castuera ese carácter de "capital con mucho campo alrededor" propio de las cabeceras de comarca de la Serena. El clima es mediterráneo continentalizado, con inviernos fríos y veranos largos y secos, condiciones que han favorecido históricamente la ganadería extensiva y, más recientemente, el cultivo del olivar y la vid.

Historia

Los primeros indicios de presencia humana en el término de Castuera se remontan a hachas prehistóricas y a restos de antiguas explotaciones mineras de época romana, que apuntan a una ocupación muy antigua del territorio. En la Edad Media, Castuera fue una de las dieciocho villas que integraban la Real Dehesa de La Serena y estuvo vinculada a la Orden de Alcántara, de la que todavía quedan huellas en las puertas de su iglesia principal. La localidad aparece documentada como fundación entre los siglos XIII y XIV, en el contexto de la organización de la comarca serrana bajo la Corona de Castilla. Con la reforma liberal del siglo XIX, Castuera se convirtió en capital de su partido judicial y en la villa más poblada de la provincia de Badajoz, llegando a ser cabeza de distrito electoral durante buena parte de la Etapa Isabelina y la Restauración; el censo de 1842 ya le atribuía 1.340 hogares y 5.578 vecinos, una cifra muy similar a la de hoy. El episodio más dramático de su historia reciente llegó con la Guerra Civil: tras la caída de Badajoz y Mérida en manos franquistas, Castuera pasó a ejercer durante dos años las funciones de capital provincial de la zona republicana, acogiendo a numerosos refugiados y destacamentos militares, hasta que la localidad fue ocupada el 23 de julio de 1938. En los años siguientes, entre 1939 y 1940, funcionó allí un campo de internamiento franquista con pabellones de madera que llegó a albergar a varios miles de prisioneros a la espera de ser clasificados por las nuevas autoridades locales de sus pueblos de origen, un capítulo histórico que hoy se recuerda como parte de la memoria de la Guerra Civil en Extremadura. Desde entonces, Castuera ha vivido un descenso demográfico sostenido, pasando de los 7.114 habitantes de 2001 a los 5.457 actuales, en línea con la pérdida de población que afecta a buena parte del interior extremeño.

Patrimonio

El edificio religioso más importante de Castuera es la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, del siglo XVIII, que conserva en su interior un retablo barroco y en cuyas puertas todavía puede reconocerse la huella de la Orden de Alcántara, que tuvo jurisdicción sobre la villa entre los siglos XV y XVI. Completan el patrimonio religioso varias ermitas de los siglos XVI y XVII, dedicadas a San Juan, a Nuestra Señora del Buensuceso, a San Benito y a Santa Ana. Uno de los edificios más singulares del pueblo es el Museo del Turrón, instalado en una antigua fábrica de harinas de principios del siglo XX que conserva su maquinaria original repartida en cuatro plantas, incluidos los molinos y el motor que su antiguo propietario, Manuel de Tena, adquirió en la Exposición Universal de Barcelona de 1929; el conjunto es un testimonio directo del proceso de industrialización que vivió la localidad hace un siglo. En el casco histórico merece la pena recorrer a pie el barrio del Cerrillo y detenerse en construcciones civiles como la casa de la Sirena, de estilo barroco, o buscar en la plaza de San Juan la casa natal de Pedro de Valdivia, el conquistador español que fundó Santiago de Chile.

Economía

La economía de Castuera gira en buena medida alrededor de productos agroalimentarios con denominación o reconocimiento de calidad. El turrón de Castuera, dulce tradicional incluido en el Inventario Español de Productos Tradicionales, cuenta con su propio museo y sigue elaborándose de forma artesanal en la localidad. El queso de la Serena, elaborado con leche de oveja y popularmente conocido como torta de la Serena, ha recibido numerosos premios en certámenes gastronómicos y es uno de los productos estrella de la comarca. El municipio forma además parte de las zonas de producción de la Denominación de Origen Queso de la Serena, de la Denominación de Origen Ribera del Guadiana para el vino y de la Denominación de Origen Dehesa de Castuera, que amparan jamón y aceite de oliva virgen extra procedentes de la dehesa extremeña. Junto a esta actividad agroalimentaria, la ganadería ovina y la explotación de la dehesa de encinas siguen siendo la base económica tradicional, mientras que el turismo vinculado al embalse del Zújar ha ido ganando peso en las últimas décadas como fuente complementaria de ingresos. Como en el resto de la comarca, la escasez de oportunidades laborales explica buena parte del descenso de población que vive Castuera desde comienzos de siglo.

Fiestas

El calendario festivo de Castuera arranca el 2 de febrero con las Candelarias, cuando los vecinos se reúnen alrededor de hogueras en el campo y comparten las regañás, el dulce típico de ese día. El 15 de mayo se celebra la romería de San Isidro, con carrozas que acompañan la imagen del santo hasta su ermita entre las encinas, donde se pasa el día en convivencia. El 23 de junio llega la Velada de San Juan, con verbena popular en la plaza, y el día siguiente se festeja a San Juan propiamente. El 25 y 26 de julio tiene lugar la llamada feria chica, en honor a Santiago y Santa Ana, en el paseo de Santana. Pero la cita grande del año son las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora del Buensuceso, que se celebran del 4 al 8 de septiembre con encierros de vaquillas, actividades infantiles por las mañanas, casetas de feria, corridas de toros por las tardes y el Salón Ovino, que cada año reúne una muestra destacada de la ganadería ovina de la comarca. En los últimos años se ha incorporado también la ruta de las tapas, en la que los bares y restaurantes de la localidad compiten con propuestas creativas.

Cuándo Ir

La primera semana de septiembre es el momento de mayor animación en Castuera, con las fiestas patronales del Buensuceso y el Salón Ovino llenando de actividad las calles y el recinto ferial. Quien prefiera una experiencia más tranquila y tradicional puede visitar el pueblo el 2 de febrero, coincidiendo con las Candelarias, o el 15 de mayo, con la romería de San Isidro en el campo. Para quien busca sobre todo naturaleza y actividades al aire libre, la primavera y el verano son las estaciones adecuadas para aprovechar el embalse del Zújar, cuando las temperaturas permiten el baño y los deportes acuáticos. El invierno, con su clima continental frío, resulta menos atractivo salvo para quien quiera combinar la visita con la gastronomía de cuchara propia de la comarca, como la caldereta extremeña o los gazpachos de huevo.

Planifica tu Visita

Castuera, como capital de la comarca de La Serena y sede de su partido judicial, es un buen punto de partida para conocer el interior de la provincia de Badajoz. Una visita de medio día permite recorrer el casco histórico y el barrio del Cerrillo, entrar en la iglesia de Santa María Magdalena, acercarse a la casa de la Sirena y visitar el Museo del Turrón, que forma parte de la red de Museos de Identidad de Extremadura. Quien disponga de más tiempo puede completar la jornada con una excursión al embalse del Zújar, donde es posible practicar rafting o descender en canoa, o buscar en la plaza de San Juan la casa donde nació Pedro de Valdivia. Para comer, lo propio de Castuera es probar el queso de la Serena, la caldereta extremeña o los platos basados en cordero y derivados del cerdo, y llevarse de recuerdo una caja de turrón local. La localidad cuenta con su propio periódico, Hoy Castuera, y con emisoras de radio municipales, señal de una vida local activa que compensa la tranquilidad de sus calles el resto del año.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

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