Rafal. Pueblos de Alicante

Rafal. Pueblos de Alicante

Rafal es uno de los municipios más pequeños de la Comunidad Valenciana: apenas 2 km² de término, enteramente rodeado por el de Orihuela, en plena Vega Baja del Segura. Tiene 4.849 habitantes (INE 2025), a los que se llama rafalencs, y se asienta a solo 25 metros de altitud, en la margen izquierda del río Segura. A diferencia de buena parte de la Comunidad Valenciana, en Rafal el castellano es la lengua predominante, un rasgo que comparte con el resto de la Vega Baja y que tiene su origen, como se verá, en una de las grandes catástrofes de la Edad Media.

Su reducido tamaño no impide que concentre una historia muy particular, ligada casi siempre a una sola familia: los Rocamora, marqueses de Rafal, que dieron nombre y forma al pueblo desde el siglo XVII.

📝 Contenido:
  1. Geografía
  2. Historia
  3. Patrimonio
  4. Economía
  5. Fiestas
  6. Cuándo ir
  7. Planifica tu visita
  8. Otros Pueblos de Alicante

Geografía

Rafal se sitúa en plena vega del Segura, comunicado por carreteras locales con Orihuela, Guardamar del Segura y Torrevieja. Desde Alicante se llega tomando la autovía A-7 para enlazar después con la CV-900 y terminar en la CV-911. Su término, de apenas dos kilómetros cuadrados, queda completamente enclavado dentro del de Orihuela, del que depende administrativamente en muchos aspectos pese a su independencia municipal.

Historia

Durante la romanización, estas tierras de la Vega Baja se dedicaron al cultivo de la vid, el olivo y el trigo, aunque Rafal carece de vestigios arqueológicos de aquella época; la configuración del pueblo tal y como se conoce llegaría en realidad con los árabes. A diferencia de las alquerías —pequeños poblados campesinos— que predominan en el resto de la comarca, Rafal nació como un rahal, es decir, una finca privada perteneciente a un personaje destacado de la sociedad árabe: se la conoció como Rahal Al-Wazir, «la finca del gobernador», probablemente vinculada a algún dignatario asentado en la cercana Tudmir, la actual Orihuela. Los árabes situaron su cementerio en lo que hoy es la plaza de la Constitución, donde se hallaron restos humanos durante una reforma de los años setenta, e introdujeron en la zona los cítricos, la morera, el algodón y las técnicas de regadío que todavía sostienen la huerta.

Tras la conquista cristiana de Orihuela en 1243 la vida de Rahal Al-Wazir no cambió de inmediato, pero una sublevación mudéjar obligó a la intervención de las tropas aragonesas en 1265 y a la expulsión de la población musulmana. Ese mismo año, en el reparto de tierras de Córdoba, la finca pasó a la familia catalana de los Despuig, y en 1266 se repobló con 42 familias procedentes de Cataluña y Aragón. Nuevas oleadas de repoblación llegaron en 1268 y 1272, y en 1304 la Sentencia Arbitral de Torrelles incorporó definitivamente la Vega Baja a la Corona de Aragón.

El episodio que más marcó el carácter de Rafal y de toda la comarca fue la peste negra de 1348, que dejó la Vega Baja prácticamente despoblada: la repoblación posterior se hizo con familias de origen castellano llegadas desde Murcia, lo que con el tiempo desplazó al valenciano como lengua propia de la zona en favor del castellano. En esos siglos el nombre del pueblo fue evolucionando fonéticamente de Rahal Al-Wazir a Rahal y, finalmente, a Rafal.

A finales del siglo XVI, bajo la familia García de Lasa, Rafal alcanzó la condición de señorío, y por matrimonio pasó después a la familia Rocamora. Jerónimo de Rocamora, casado con la heredera del señorío, construyó a partir de 1636 las casas necesarias para que Rafal alcanzara la Jurisdicción Alfonsina —que exigía un mínimo de quince casas con familias cristianas— y recibió de la Corona el título de marqués de Rafal, origen del marquesado que ha dado nombre a buena parte de las calles del pueblo. Hacia 1639 el núcleo urbano apenas tenía veinte casas, repartidas en tres calles y una plaza, con una almazara, un horno, una taberna, una tienda, una bodega y un molino, todos ellos propiedad del marqués; el resto de las viviendas eran barracas, la forma de construcción tradicional en la zona desde época árabe hasta comienzos del siglo XX.

En 1829, una réplica del terremoto de ese año dañó gravemente la iglesia del pueblo, derribó parte de su campanario y causó la única muerte registrada en Rafal a causa de aquel seísmo. Más de siglo y medio después, los días 4, 5 y 6 de noviembre de 1987, una fuerte riada del Segura dejó a Rafal inundado e incomunicado, sin electricidad ni teléfono, y obligó a evacuar a parte de la población en camiones militares y por helicóptero.

Patrimonio

El edificio más importante del pueblo es la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, cuya construcción inició en 1639 el propio Jerónimo de Rocamora y que fue ampliándose por fases hasta alcanzar su aspecto actual entre 1925 y 1927. La reconstrucción llevada a cabo tras el terremoto de 1829, financiada por la marquesa Pilar Melo de Portugal, le dio su anchura actual, su cúpula y su fachada principal. En su interior se venera a la Virgen del Rosario, patrona del pueblo, procedente de Puebla de Rocamora, junto a retablos y tres lienzos de la escuela de Ribera —El Purgatorio, La Virgen de la Leche y el Martirio de Santa Águeda— encargados en 1775 por la marquesa Antonia Heredia.

El Ayuntamiento, construido en 1993, y el Auditorio municipal, de 1999, completan el patrimonio institucional de un pueblo cuyo trazado urbano más antiguo apenas abarcaba, hasta bien entrado el siglo XX, las calles que hoy llevan los nombres de marqués de Rafal, San José y la desaparecida calle Vieja.

Economía

La economía de Rafal se ha apoyado tradicionalmente en dos pilares: la agricultura de la huerta, heredera de los sistemas de riego árabes y de cultivos como los cítricos introducidos en aquella época, y la fabricación de conservas vegetales, una industria que ha dado trabajo a generaciones de rafalencs y que sigue siendo una referencia económica del municipio dentro de la Vega Baja del Segura.

Fiestas

Las fiestas patronales de Rafal se celebran en honor a la Virgen del Rosario y tienen un arranque largo: ya en junio se eligen las reinas y damas, juveniles e infantiles, que acompañarán los actos del año, y a finales de agosto comienzan los actos civiles que dan paso a cinco semanas de celebraciones hasta el gran día, el 7 de octubre, festividad de la Patrona. En ese tiempo se suceden conciertos de bandas de música, carreras ciclistas y de cintas, un duatlón, concentraciones de vehículos clásicos, la ofrenda de flores, el pregón de fiestas, paellas gigantes, verbenas, conciertos de rock, barracas, desfiles de moros y cristianos y sardinadas populares. Desde 2007 la Comisión de Fiestas organiza además una mascletà en honor a la Virgen del Rosario, y la procesión de la Patrona sigue contando con la escolta tradicional de la comitiva municipal.

Cuándo ir

El mejor momento para visitar Rafal es, sin duda, durante sus fiestas patronales: las cinco semanas que van de finales de agosto al 7 de octubre concentran la mayor parte de la vida social del pueblo, con su mezcla de actos deportivos, musicales y religiosos. Fuera de ese periodo, el clima suave de la Vega Baja del Segura permite una visita agradable casi cualquier época del año, aunque los veranos son calurosos como en el resto de la comarca.

Planifica tu visita

Rafal se encuentra a poca distancia de Alicante por la A-7, la CV-900 y la CV-911, y al estar enclavado dentro del término de Orihuela resulta muy fácil combinar su visita con el centro histórico de esta última, a solo unos minutos. También están cerca las localidades costeras de Guardamar del Segura y Torrevieja, lo que permite completar la escapada con playa. En el propio pueblo, la visita se concentra en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario y sus lienzos de la escuela de Ribera, y conviene aprovechar la parada para probar las conservas vegetales que todavía produce la zona.

Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.

Otros Pueblos de Alicante

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Rafal. Pueblos de Alicante puedes visitar la categoría Alicante.

Subir