Introducción
A Baña es un municipio de la provincia de A Coruña, en Galicia, integrado en la comarca de A Barcala y situado a unos 52 kilómetros al suroeste de la capital provincial. Según Wikidata y el INE, tiene 3.239 habitantes, una superficie de 98,6 kilómetros cuadrados y una altitud de 297 metros. Su nombre esconde una curiosidad lingüística poco conocida fuera de Galicia: el topónimo original, documentado como Avania ya en el siglo XII, no llevaba artículo alguno, y fue con el tiempo cuando los hablantes reinterpretaron erróneamente la vocal inicial como el artículo femenino gallego "a", generando la forma A Baña que hoy conocemos, un fenómeno de falsa segmentación que comparte con otros topónimos gallegos como A Golada o O Grove.
Geografía
El municipio, de 98,6 kilómetros cuadrados, limita con los concellos de Ames, Negreira, Val do Dubra y Santa Comba, y se asienta en el valle de Barcala, que lo separa del vecino municipio de Negreira. Su relieve, de notable irregularidad, combina valles con pequeños montes de escasa altitud, sin que ningún punto del término supere los 550 metros; la cota más alta corresponde al cumio de Santa Mariña, con 522 metros. El territorio queda enmarcado por tres valles fluviales: el que forma el río Barcala, que da nombre a la comarca, al occidente del concello; el valle central, que trazan el río Baña, el regato de Faílde y el río Albariña, nacido de la unión de ambos en la propia parroquia de A Baña antes de desembocar en el Barcala; y el valle oriental del río Portalaxe, que nace y muere dentro del propio término. El clima oceánico, templado y húmedo, registra unos 2.000 milímetros anuales de precipitación, con temperaturas medias de 7,2 grados en enero y 17,9 en julio.
Historia
La mención más antigua conocida de A Baña aparece en un documento de 1153 conservado en el tumbo del monasterio de Toxosoutos, que registra una heredad "in terra de Avania", y la forma Avania vuelve a aparecer en el tumbo B de la catedral de Santiago, fechado en 1209. El territorio conserva además vestigios arqueológicos megalíticos, como las mámoas de Ferreiros, y poblados castreños como los de A Baña y Lañas, junto con una toponimia que delata una intensa romanización y la presencia posterior de pueblos germánicos, visible en núcleos como Suevos o Francos. Durante la Edad Media, el territorio estuvo vinculado a los orígenes de la dinastía Trastámara y fue dominio de los señores de Altamira, con figuras como el arzobispo Diego Xelmírez o la reina Urraca dejando constancia de su importancia en la época. Ya en el siglo XIX, A Baña vivió, como buena parte de la Galicia interior, un periodo de decadencia económica y política derivado de las guerras napoleónica y carlista, las desamortizaciones de bienes eclesiásticos y de cofradías, y la subida de impuestos sobre el campesinado.
Patrimonio
El patrimonio religioso de A Baña reúne un notable conjunto de iglesias románicas y góticas repartidas por sus parroquias, entre ellas las de Santa María de Troitosende, Santa Mariña do Barro, Santa Mariña de Ordoeste, Santa Cristina de Marcelle y Santa Baia de Lañas, además de la iglesia de San Xoán de Barcala. A ellas se suma un conjunto de pazos señoriales que recuerdan el pasado aristocrático del territorio, como el Pazo de Ferraces, el Pazo de Cores y el Pazo do Barro, también llamado de Leis. El puente de Nantón, sobre uno de los cursos fluviales del municipio, completa el catálogo de construcciones históricas de este concello rural del interior coruñés, cuyo extenso término parroquial conserva todavía hoy buena parte de su trama de caminos y núcleos tradicionales de población dispersa. A ese patrimonio construido se suman los restos arqueológicos más antiguos del concello, visibles sobre el terreno: las mámoas megalíticas de Ferreiros y los poblados castreños de A Baña y de Lañas, testigos de una ocupación humana del valle de Barcala que se remonta mucho más allá de las primeras menciones documentales del siglo XII.
Economía
La economía de A Baña es eminentemente rural, basada en la agricultura de hortalizas, patatas, maíz y forrajes, y en la ganadería vacuna, lanar y porcina, aunque el sector agrícola ya no concentra a la mayoría de la población activa del municipio. A comienzos de siglo, el sector servicios empleaba ya a más personas que la agricultura: 686 frente a 454, con la construcción dando trabajo a 368 vecinos y la industria a 244. El concello llegó a contar con más de 400 explotaciones de ganado vacuno y unas 7.000 cabezas censadas, además de medio centenar de empresas y una catorcena de comercios registrados, cifras que retratan un tejido económico de pequeña escala típico del interior gallego. El territorio, organizado en 102 entidades de población repartidas en 15 parroquias, mantiene hoy un reducido número de empresas y comercios locales, reflejo de un municipio disperso y de baja densidad. A Baña ha sido además cuna de figuras destacadas, como el intelectual galleguista Avelino Pousa Antelo, nacido en el municipio y vinculado a la defensa de la lengua y la cultura gallegas durante buena parte del siglo XX.
Fiestas
El calendario festivo de A Baña se organiza en torno a las fiestas patronales de sus quince parroquias, repartidas por un territorio amplio y de población dispersa, donde cada núcleo mantiene sus propias devociones y romerías tradicionales ligadas a las iglesias románicas y góticas del municipio. Esta estructura parroquial, heredera de la organización territorial medieval del valle de Barcala, hace que la vida festiva de A Baña se viva de forma más fragmentada que en otros municipios de mayor concentración urbana, con celebraciones religiosas que se van sucediendo a lo largo del año en las distintas aldeas y lugares que conforman el concello.
Cuándo Ir
La primavera y el verano son las estaciones más adecuadas para visitar A Baña, cuando el clima oceánico del valle de Barcala ofrece temperaturas suaves y permite recorrer con comodidad el conjunto de iglesias románicas y pazos señoriales repartidos por las quince parroquias del municipio. El otoño, con los colores del bosque de ribera en los valles del Baña, el Faílde y el Albariña, añade un atractivo paisajístico adicional para quienes prefieran evitar la temporada alta. En cualquier época del año conviene tener en cuenta que A Baña es un municipio de población dispersa, por lo que una visita con tiempo permite descubrir mejor su patrimonio repartido entre las distintas parroquias.
Planifica tu Visita
A Baña se encuentra a unos 52 kilómetros de A Coruña y a unos 25 kilómetros al oeste de Santiago de Compostela, lo que permite combinar la visita con una escapada a la capital gallega o con los municipios vecinos de Negreira y Santa Comba. Un recorrido por el concello puede comenzar en la propia parroquia de A Baña, donde confluyen los ríos Baña y Albariña, para seguir hasta alguno de los pazos señoriales, como el de Ferraces o el do Barro, y visitar las iglesias románicas de Santa María de Troitosende o Santa Baia de Lañas. Quienes dispongan de más tiempo pueden acercarse al puente de Nantón o recorrer los restos castreños de Lañas, antes de completar la jornada con un paseo por los valles fluviales que dan forma al paisaje de este municipio rural del interior coruñés.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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