Introducción
Berriz es una anteiglesia de la provincia de Vizcaya, en la comarca del Duranguesado, asentada en la ladera sur del monte Oiz. Según Wikidata y el INE tiene 4.533 habitantes (2025), los berriztarras, en un término de 29,9 kilómetros cuadrados y a 192 metros de altitud. La serie de población, que arranca en 1900 con apenas 1.695 habitantes, multiplicó casi por tres su tamaño a lo largo del siglo XX gracias a la industrialización, llegando a su mayor dato en 2009 con 4.888 habitantes; desde entonces ha perdido un 7 por ciento, una cifra modesta para un municipio que sigue firmemente anclado en la industria. Pocos pueblos de este tamaño pueden presumir de un pasado tan documentado: Berriz fue territorio del reino de Navarra, escenario de la Guerra de Bandos entre oñacinos y gamboínos, y hoy conserva tres casas torre banderizas convertidas en palacios renacentistas.
Geografía
El municipio se integra en la comarca del Duranguesado, a 38 kilómetros de Bilbao, en la cuenca del río Zaldu, afluente del Ibaizábal. Sus tierras ascienden por la ladera sur del monte Oiz, que alcanza los 1.026 metros en el extremo norte del territorio, frente a la imponente pared de montes del Duranguesado que culmina en el Anboto; otras elevaciones menores son el Andikoaburu (604 m) y el Gaztelumendi (534 m). El núcleo principal, Olakueta, con 3.972 habitantes, se asienta junto a la carretera nacional que recorre el valle del Ibaizábal, mientras que antiguas cofradías como Andikona, Eitua, Murgoitio, Okango, Sallobente y Sarria conforman el resto del municipio. Las comunicaciones se apoyan en la autopista del Cantábrico (AP-8) y la N-634, que conectan con Bilbao, San Sebastián, Éibar y Durango, además de una estación de Euskotren. Los numerosos riachuelos que bajan del Oiz hacia el Zaldu han sido aprovechados históricamente como fuerza motriz, con un destacado sistema de captación horizontal de aguas en la cuenca del Arrierreka que todavía alimenta pequeñas centrales hidroeléctricas.
Historia
Los dólmenes de Iturzuriaga y Ama Birjiñen Baso, así como el túmulo de Ipinarrieta, atestiguan la presencia humana en las faldas del Oiz desde la prehistoria, y las estelas con símbolos astrales halladas en Murgoitio y Andikona recuerdan cultos anteriores al cristianismo. La construcción de la iglesia parroquial en el siglo XII dio autoridad al núcleo central sobre una periferia que hacia el siglo XV ya se había reducido a seis cofradías: Sarria, Andikoa, Mendibil, Okango, Eitua y Murgoitio. Berriz perteneció al reino de Navarra —con asiento y voto en las Juntas Generales de Gerediaga de la Merindad de Durango— hasta que Alfonso VII de Castilla ocupó el territorio en 1076; en 1212, ya bajo Alfonso VIII, el Duranguesado pasó a manos de Diego López II de Haro, señor de Vizcaya, como recompensa por sus servicios en la batalla de las Navas de Tolosa. La familia de los Berriz, documentada ya en el siglo XI al servicio de los condes de Durango, pasó entonces a servir a los Haro. Entre 1353 y el siglo siguiente, el linaje tomó parte activa en la Guerra de Bandos que enfrentó a oñacinos y gamboínos por todo el señorío, y participó también en la Reconquista, con un papel destacado en la toma de Antequera en 1410 que llevó a varios de sus descendientes a ocupar cargos en ciudades andaluzas. El fin de las luchas de bandos, selladas con el derribo total o parcial de las casas torre banderizas, trajo consigo la hidalguía universal para el pueblo llano. En Berriz se conservan hasta tres de esas torres —Berriz, Lariz y Arria—, reconvertidas en palacios renacentistas durante el siglo XVI, década en la que también se transformó por completo la vieja iglesia románica y se levantó, en 1560, el desproporcionadamente grande templo de Andikona. Los propios señores de Berriz, emparentados por matrimonio, adoptaron el apellido Gamboa en el XVI y Villarreal en el XVII, trasladándose a Lequeitio en 1650. La crisis del régimen foral en el siglo XVIII y las sucesivas contiendas del XIX obligaron a las cofradías a vender tierras comunales y empujaron a buena parte de la población a emigrar, hasta que el siglo XX trajo la reconversión de los viejos molinos y ferrerías en fábricas harineras, papeleras y centrales eléctricas, con la consiguiente llegada de población de otros lugares.
Patrimonio
El Palacio de Berriz, cuyos orígenes como casa-torre se remontan al siglo IX, perteneció a los marqueses de Berriz antes de pasar a ser propiedad municipal y sede del Ayuntamiento. La casa torre de Lariz, de origen medieval y reformada hacia 1735, luce un imponente escudo de armas en su fachada y ventanas labradas en el resto; la casa torre de Arria, en el barrio de Sarria, conserva un aspecto casi de fortaleza, con altos muros de piedra labrada. Junto a estas torres se conservan caseríos y casas solariegas de estructura original, además de antiguos molinos y ferrerías reconvertidos, como el de Erroteta —que pasó de molino a fábrica de papel y después a planta generadora— o la central hidroeléctrica de Patala, todavía en funcionamiento. En el apartado religioso destaca la iglesia de Santa María de Andikona, de 1560 y estilo ojival decadente, con una sola nave abovedada, pórtico de columnas toscanas, portada de tracería tardogótica y un retablo barroco que acoge una Virgen del siglo XV junto a San Martín y Santa Lucía. La iglesia de San Juan Evangelista, de origen en el siglo XII pero remodelada en 1550 con aspecto renacentista, guarda una pintura del siglo XVII que se ha relacionado con el pintor napolitano Luca Giordano. De las doce ermitas repartidas por el municipio sobresalen las ruinas de San Pedro de Legaño, donde se halló una necrópolis altomedieval, y San Juan Evangelista de Zengotita, con una lápida funeraria de los siglos VII u VIII. En el convento de la Vera Cruz, fundado en 1540, las Madres Mercedarias dedican el Museo de Margarita María, repartido en siete salas, a la memoria de María Pilar López de Maturana (1884-1934), fundadora del instituto misionero de las Mercedarias Misioneras de Berriz.
Economía
La cercanía a Éibar, que en los años cincuenta y sesenta vivió un crecimiento industrial tan intenso que sus propios terrenos no pudieron absorber las ampliaciones de sus fábricas, convirtió a Berriz en destino natural para buena parte de esa industria, que cambió el carácter rural del municipio por uno netamente industrial. El sector primario, hoy secundario frente al trabajo en fábrica, se mantiene en los barrios periféricos en régimen familiar, junto a una notable actividad forestal centrada en el pino insignis y alguna explotación minera de cuarzo, las minas Asunción I y II. La abundancia de ríos dio pie históricamente a molinos y ferrerías que fueron transformándose en pequeñas centrales eléctricas y fábricas de papel, germen de la industria papelera que después se instalaría en toda la comarca; hoy el valle acoge numerosas fábricas de estampación, herramientas, muelles y componentes para la industria auxiliar del automóvil. El sector servicios, por su parte, se limita a cubrir las necesidades básicas, ya que para todo lo demás los berriztarras recurren a la cercana Éibar, Durango o Bilbao.
Fiestas
Las fiestas generales de Berriz se celebran del 29 de junio al 2 de julio, pero cada barrio mantiene además su propio calendario festivo, heredero de las antiguas cofradías: Olakueta celebra a San Antonio el 17 de enero, Andikoa la Candelaria el 2 de febrero y otra fiesta el domingo siguiente a la Ascensión, Murgoitio a San Juan el 24 de junio, Eitua a San Fausto el 13 de octubre además de San Pedro txiki el domingo siguiente a San Pedro, Okango a San Miguel el 29 de septiembre, Mendibil-Sallobente a San Lorenzo el 10 de agosto y a San Cristóbal txiki el 10 de julio, y Sarria su fiesta de Urdaiaga el domingo siguiente a la de Andikona. Ese calendario fragmentado, barrio por barrio, es un reflejo directo de la antigua organización en cofradías que durante siglos estructuró la anteiglesia.
Cuándo Ir
Finales de junio y los primeros días de julio reúnen las fiestas generales del municipio, pero quien quiera conocer Berriz en su versión más auténtica puede planear la visita en torno a alguna de las fiestas de barrio, mucho más locales e informales. El verano, con San Juan en Murgoitio y San Lorenzo en Mendibil-Sallobente, concentra buena parte de ese calendario festivo menor, mientras que enero, con San Antonio en Olakueta, ofrece una cita de invierno más recogida.
Planifica tu Visita
Berriz se encuentra a 38 kilómetros de Bilbao y bien comunicado por la AP-8 y la N-634, además de contar con estación propia de Euskotren. Una visita de medio día permite recorrer las tres casas torre banderizas —Berriz, Lariz y Arria—, acercarse a la iglesia de Santa María de Andikona y a la de San Juan Evangelista, con su posible Luca Giordano, y completar la jornada en el Museo de Margarita María, dentro del convento de la Vera Cruz. La proximidad a Éibar, Durango y Elorrio permite además combinar Berriz con otros destinos del Duranguesado en una misma excursión.
Datos de población, superficie y altitud: Instituto Nacional de Estadística y Wikidata.
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